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Nueva protesta en la sede del Ministerio de Cultura en La Habana

Sede del ministerio de Cultura, La Habana 27 de enero de 2021. Foto: Facebook 27N

Alrededor del mediodía de este 27 de enero unas 20 personas se concentraron frente al Ministerio de Cultura de Cuba (Mincult). A dos meses exactos de los sucesos del 27N, los manifestantes que acudieron este miércoles a la sede exigían una respuesta institucional ante la detención de tres artistas cubanas en horas de la mañana.

Según declaraciones al sitio Periodismo de Barrio hoy algunos artistas e intelectuales vinculados al 27N tenían planificado «un gesto muy simple, esperando el natalicio de José Martí y conmemorando los dos meses del 27N, ir a algún sitio donde hubiese una escultura de Martí y hacer una lectura de poesía. Hoy amanecimos y Tania Bruguera y Katherine Bisquet estaban bajo vigilancia», dijo la artista visual Camila Lobón, allí presente. Según relató, ella misma fue testigo de la detención de Camila Acosta y fue retenida por agentes de la Policía, quienes intentaron quitarle su teléfono celular. Un oficial de la Seguridad del Estado la dejó ir después de estar «conversando conmigo por alrededor de media hora», dijo. 

Para el día de hoy tres «voceros»: la curadora Solveig Font, el dramaturgo Yunior García y la propia Camila Lobón, tenían programada una reunión con el viceministro Fernando Rojas en la sede del Mincult, después de varios intercambios entre la institución y algunos participantes en el 27N, según una declaración publicada  en la página 27N de Facebook.

Varios de quienes participaban en el homenaje a Martí decidieron ir a la sede del Mincult para exigir que fueran liberadas las personas que habían sido detenidas. Según se pudo ver en la transmisión directa de Periodismo de Barrio, varias veces el viceministro Fernando Rojas los invitó a pasar a la sede del Ministerio y conversar sobre esta situación de la que dijo se «haría cargo inmediatamente», pero los allí reunidos decidieron permanecer fuera hasta que no tuvieran una respuesta. 

La razón esgrimida por Fernando Rojas fue que no debía haber aglomeraciones con la situación epidemiológica que vive la Isla, pero los asistentes decidieron permanecer en las afueras de la institución y aseguraron que guardarían distancia al hacerlo.

Medios independientes cubanos denunciaron en las redes sociales la agresión sufrida por un periodista de Diario de Cuba por parte del ministro de Cultura, Alpidio Alonso, quien arremetió contra el reportero Mauricio Mendoza para quitarle el teléfono celular mientras filmaba en las afueras del recinto, según muestran las imágenes publicadas. Después de eso, la transmisión fue interrumpida abruptamente. 

A los pocos minutos, el viceministro de cultura de Cuba declaró en Twitter que había solicitado a los demandantes entrar a la sede del Ministerio para dialogar y estos, en cambio, “se negaron y provocaron. Y más que eso”.

Según informó Periodismo de Barrio en Twitter, se estima que algunos de los manifestantes fueron detenidos y se desconocía su paradero. No existe confirmación oficial al respecto.

Mincult: lo sucedido fue una provocación

Tras los incidentes de este mediodía, el Mincult emitió una declaración oficial en la que califica los hechos como «una provocación» de los congregados, a la que respondieron los trabajadores del Ministerio luego de varias peticiones a retirarse «por el riesgo que entrañaba la epidemia de COVID-19 en aglomeraciones en espacios públicos».

De acuerdo con la declaración, a los congregados «se les invitó en reiteradas ocasiones a pasar a la sede del Mincult, para esperar allí el esclarecimiento la situación de algunos ciudadanos que, según plantearon los que permanecían fuera del organismo, habían sido detenidos en otros lugares de la ciudad» y «se les sugirió también ir conversando con todos ellos tema de mutuo interés».

Sin embargo, «en actitud francamente irresponsable, los que permanecían en la calle expresaron que no se irían» al tiempo que «medios pagados por el gobierno estadounidense estuvieron comentando en vivo lo que acontecía y reforzando la matriz provocadora de los contrarrevolucionarios».

«Ante esa circunstancia –apunta el Mincult–, los trabajadores del Ministerio de Cultura de Cuba decidieron reaccionar de inmediato. Se congregaron frente a los provocadores y los instaron a retirarse» y «ante la negativa de estos, y la evidente intención de materializar un show mediático, los trabajadores del organismo los enfrentaron y desalojaron del lugar».

En sintonía con esta declaración, el viceministro Fernando Rojas, quien tenía pactada la reunión de este miércoles con los tres voceros del grupo del 27N, aseguró que «no es posible tener un acuerdo para una conversación y violarlo en unas pocas horas. Eso se llama provocación». 

Rojas explicó que a pesar de los pedidos a los congregados de que se retiraran debido a la situación epidemiológica y se pudiera hacer la reunión pactada, «las negativas y las provocaciones fueron constantes», aun cuando, dijo, les hizo saber que estaba realizando averiguaciones sobre las personas detenidas y se crearon condiciones para su estancia en el interior del Mincult.

«La verdad es que ante la última negativa expresada en términos muy provocadores y a sabiendas de que teníamos un seguimiento permanente por medios financiados por el gobierno de los EE.UU., y gente que no quiere nada bueno para este país, mucho menos ahora que pudiera parecer que se abren otras perspectivas en las relaciones bilaterales, los trabajadores del Ministerio decidieron, y yo creo que con justicia, que había que terminar con la provocación», contó Rojas en declaraciones realizadas esta tarde en una conferencia que para abordar este asunto convocó el Mincult con la prensa extranjera acreditada en la Isla. 

Preguntado sobre las imágenes de enfrentamientos físicos y verbales con los congregados difundidas en las redes, que involucran al propio ministro de Cultura, Rojas señaló que «cuando hay una situación como la que se dio aquí, hay que asumir el riesgo de que hay algún que otro empujón o manotazo, y nosotros lo asumimos para enfrentar una provocación».

«Salieron varios compañeros realmente muy molestos, indignados, se pararon frente a los provocadores, les volvieron a pedir que se retiraran y, como sucede cuando los cubanos nos calentamos, hubo empujones, alguna que otra trifulca verbal, hubo sin dudas una conminación más enérgica a que se fueran y, en definitiva, los desalojamos de allí, esa es la verdad», narró.  

Ante la pregunta sobre las detenciones y otras acciones coercitivas denunciadas por artistas independientes y activistas opositores, en el día de hoy y en jornadas anteriores, Rojas aseguró que el Mincult se interesó sobre ejemplos de este tipo abordados en la reunión del 27N, pero que no puede responsabilizarse en todos los casos porque no es su competencia.

“Yo no puedo responsabilizarme con una provocación que no tenga que ver directamente con un tema de diálogo con la cultura y no puedo hacer la promesa, porque además no es mi competencia, de que los órganos del interior no van a actuar ante una provocación, o que la población, los trabajadores, como sucedió hoy aquí, no van a actuar ante una provocación”, dijo el viceministro, quien afirmo que este “es un tema que estamos dispuestos a seguir discutiendo, pero si no nos dejan discutir, ¿Cómo lo vamos a hacer?”.

Acerca de los espacios de diálogo entre las instituciones culturales y los artistas, tras los hechos del 27N y ahora con la llegada del demócrata Joe Biden a la presidencia de los Estados Unidos, Rojas aseveró que “con independencia de la coyuntura, estos procesos de diálogo, de intercambio, de análisis, de autocrítica, de reflexión en el gremio, en el sector, van a continuar y se van a profundizar”.

“Lo que va a pasar de todas maneras es que nosotros lo vamos a discutir con los artistas y los escritores todo, dentro de la Constitución de la República y la política cultural del Estado cubano”, añadió y dijo que desde noviembre hasta hoy “hemos tenido reuniones en todo el país sobre los temas más diversos, más complejos, más difíciles, incluyendo el ordenamiento monetario, con miles de artistas. No hacemos una distinción entre un segmento de artistas y otros”.

Sobre el intercambio en particular con el grupo del 27N, dijo que “el diálogo con ese grupo a través de sus voceros se ha mantenido. No es un diálogo sencillo, no es un diálogo fácil, pero hemos tenido la voluntad de mantenerlo”.

En cuanto a la posibilidad de ese diálogo tras lo sucedido este miércoles, Rojas afirmó que en la declaración emitida por el Mincult el pasado 4 de diciembre, “nosotros dejamos claro con quien no hablábamos”.

“Nuestro rechazo tiene que ver con los medios financiados por agencias estadounidenses y por las personas que reciben algún tipo de respaldo ya más práctico del gobierno de los Estados Unidos. Nosotros hacemos esa distinción, y haciéndola hemos intentado mantener el diálogo”, respondió el viceministro a una pregunta de OnCuba.

“Yo creo que ahora habrá que ver qué pronunciamiento hacen, cómo reaccionan ante nuestro planteamiento que es muy firme de que no conversaremos con mercenarios –añadió–. Y ahí yo me atengo al criterio de que no todo el que tiene una opinión debe ser calificado, pero también eso significa que el que tiene una opinión tiene que ser claro en el sentido de que lo que está planteando es una opinión y no le está prestando un servicio al que nos quiere hacer daño. Entonces, estaremos esperando las reacciones, que ya hay algunas, ya hay manipulaciones de lo que pasó aquí afuera”.

“El irrespeto, la guapería barata, la desfachatez y la provocación se tienen que acabar si somos gente seria, y yo voto porque seamos gente seria”, concluyó.

El viceministro dijo que aunque reconoce que entre los demandantes del 27N  –de los cuales formaban parte los congregados este miércoles– hay artistas, también hay «meros provocadores» y artistas que se comportan como provocadores, que «mienten y manipulan la información». Personas que, dijo, aseguran tener «más interés que nosotros en dialogar, pero no lo revelan, no lo llevan a la práctica».

No obstante, reiteró, citando la declaración emitida hoy, que «el Ministerio de Cultura ratifica su voluntad de diálogo con los creadores honestos sobre cualquier tema relacionado con la política cultural de la Revolución Cubana y reitera su negativa a aceptar provocaciones o a dialogar con mercenarios».