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Romeo y Julieta: el ballet vuelve a unir a Cuba y EEUU

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Richard Dickinson en el ensayo de Romeo y Julieta, puesta en escena de Verb Ballets y Prodanza. Foto: EFE

Toda la semana se ensayó para estar listos los días 28, 29 y 30. Las funciones en el Teatro Nacional del clásico del ballet Romeo y Julieta tendrían como protagonistas a dos compañías: Prodanza, dirigida Laura Alonso, y Verb Ballets, con Margaret Carlson al frente, desde Cleveland, Ohio.

Primero los ensayos por separado: en La Habana y el estado de Ohio se preparaban los bailarines para luego en la capital cubana pulir detalles de la presentación, un intercambio cultural que tiene varios años de historia y que une a ambos países gracias al vínculo cultural.

Ya en 2018 la compañía norteamericana se presentó en Cuba de conjunto con Prodanza, dirigida por la hija de la Prima Ballerina Assoluta Alicia Alonso, fallecida en octubre del pasado año. En aquella ocasión fue Yarini la pieza escogida para concretar la alianza artística, coreografía del bailarín y coreógrafo Iván M. Alonso, de quien Laura dice «conozco un poco… de lejos», bromea en entrevista con OnCuba.

«En aquella oportunidad la obra la escogió un ex integrante de Prodanza, que trabaja con Verb Ballets, por la variedad de estilos que presenta la coreografía de Iván: neoclásico, folklor y también clásico, con música de Edesio Alejandro, y fue la pieza que más gustó por la parte estadounidense», añade Laura, quien confiesa que fue a través de ese antiguo alumno que surgió el vínculo entre ambas compañías.

Laura Alonso, directora de Prodanza. Foto: EFE

Para esta ocasión no fue Romeo y Julieta la primera propuesta pensada: «En un primer momento quisieron presentar Le Chevalier, muy gustada por Verb Ballets, pero en esta época del año ya teníamos previamente montada Romeo y Julieta, porque íbamos a realizar una gira por China, la cual fue pospuesta», explica la maitre y coreógrafa.

Entre los bailarines implicados la espectativa siempre fue alta. Rosa Laura Pérez será una de las Julieta durante la gala que representará a Prodanza, quien comenta aprender mucho de los bailarines norteamericanos, pues son muy expresivos en sus actuaciones, «algo fundamental para que cualquier ballet le llegue al público, se centran mucho en los detalles y la historia», dice y señala que a veces los bailarines cubanos pasan por alto estos aspectos por dar más importancia a cuestiones técnicas.

Lieneke Matte será la Julieta estadounidense, quien confiesa que será este su primer ballet clásico y dijo sentirse  agradecida por el reto, por poder aprender. «Dos años atrás pude compartir con la compañía (Prodanza) y participar en el montaje de Yarini, pero esta es otra experiencia muy distinta», concluye la joven artista.

Lieneke Matte, Bailarina de Verb Ballets. Foto: EFE.

 

Por otra parte Daniel Cho, quien interpreta al personaje de Mercucio en la obra, también enfrenta su primer ballet clásico y, a pesar de los nervios, confiesa que «es un sueño hecho realidad. Es un gran placer porque el ballet en Cuba es muy importante para la cultura y la sociedad del país, lo cual no es igual en Estados Unidos».

«Somos una compañía contemporánea, aunque tenemos varias piezas clásicas. Es un poco diferente para nosotros y estamos un poco nerviosos, pero es divertido, se aprende de hacer estas cosas diferentes», precisa el joven bailarín.

La coreografía, también de Iván M. Alonso, hijo de la directora de Prodanza, se aleja un poco de los estándares habituales de otras piezas del repertorio clásico como El Lago de los Cisnes, Giselle o Don Quijote, dando mayor relevancia a la dramaturgia de los personajes en escena.

Este es uno de los principales desafíos para los intérpretes, refiere Patricia Hernández, principal bailarina de la compañía cubana: «Por suerte para mi esta es la tercera vez que interpreto este ballet, aunque siempre se le añaden detalles nuevos. Tiene que verse la ingenuidad de la doncella de apenas tiene 14 años. Es un ballet muy agradable de hacer porque es un estilo diferente en cuanto a la dramaturgia y la manera de moverse es un poco más liberal también», explica a OnCuba la bailarina.

«Comparto el protagonismo además con un muchacho nuevo, este será su primer ballet completo, Ángelo González, así que además tengo la responsabilidad de soltarlo un poco y ayudarlo en su personaje. Lo más difícil del ballet es representar la época y esa ingenuidad de los personajes, pues somos mayores que las edades que representamos y tenemos además otra idiosincrasia. Tenemos que lograr que el público crea esa historia de amor, de las más grandes y universales del mundo», concluye.

Patricia Hernández, principal figura de la compañía cubana Prodanza. Foto: Alfonso Flores

Richard Dickinson, director artístico asociado de Verb Ballets, comenta acerca de como surge el vínculo entre ambas compañías «a través de la Cleveland Fundation, cuyo presidente ama Cuba y comenzó un intercambio cultural hace algunos años entre artistas de Cleveland y Cuba: pintores, fotógrafos y bailarines principalmente. Ese fue el inicio de todo».

Dickinson resalta que «vinimos a Cuba hace dos años, al igual que fueron a Cleveland otros artistas cubanos, entre ellos Prodanza, de quienes aprendemos mucho», pues para el «las bailarinas cubanas son las mejores».

El principal promotor del intercambio artístico entre las ciudades de Cleveland y La Habana es la Cleveland Fundation, que durante casi 10 años ha mantenido un vínculo estrecho en el intercambio entre artistas cubanos y estadounidense en diversas manifestaciones artísticas.

A través de residencias artísticas, exposiciones de arte, visitas entre universidades y presentaciones literarias y danzarias en ambos países, la organización no gubernamental continúa abogando por mantener el vínculo cultural más allá de cuestiones políticas.

El Instituto de Art de Cleveland; Barbara Tannenbaum, Curadora de la sección de fotografía del Museo de arte de la ciudad, la Universidad Kent State, entre otras instituciones, han colaborado activamente con proyectos y artistas cubanos desde hace una década también.

Los artistas de la plástica Álex Hernández Dueñas, Sandra Ramos y José Ángel Toirac (Premio Nacional de Arte Plásticas 2019), los arquitectos Sofía Marquez y Ernesto Jiménez, la escritora y editora Laura Ruiz Monte y las compañías danzarias Malpaso y Prodanza, son algunos de los beneficiados durante los intercambios culturales que desde el 2010 promueve un vínculo entre ambos países, más allá de cuestiones políticas.

Richard Dickinson en el ensayo de Romeo y Julieta, puesta en escena de Verb Ballets y Prodanza. Foto: EFE