EEUU: nuevo Congreso más diverso está listo para enfrentar a Trump

En el Capitolio hay más mujeres que nunca, con una nueva generación de musulmanes, latinos, indígenas y afroamericanos en la Cámara de Representantes, que nuevamente será presidida por Nancy Pelosi.

La representante Alexandria Ocasio-Cortez, demócrata de Nueva York, se toma una selfie con la representante Ann McLane Kuster, demócrata de Nueva Hampshire, y la representante Barbara Lee, demócrata de California, en el primer día del Congreso 116 con mayoría demócrata en el Capitolio, Washington, el jueves 3 de enero de 2019. Foto: J. Scott Applewhite / AP.

La representante Alexandria Ocasio-Cortez, demócrata de Nueva York, se toma una selfie con la representante Ann McLane Kuster, demócrata de Nueva Hampshire, y la representante Barbara Lee, demócrata de California, en el primer día del Congreso 116 con mayoría demócrata en el Capitolio, Washington, el jueves 3 de enero de 2019. Foto: J. Scott Applewhite / AP.

El Congreso de Estados Unidos arrancó este jueves sus sesiones regresando a la demócrata Nancy Pelosi a la presidencia de la Cámara de Representantes y juramentando a una clase diversa de principiantes legisladores demócratas listos para enfrentar al presidente Donald Trump en una era de gobierno dividido.

Pelosi fue elegida con votación 220-192, con 15 demócratas rechazando su candidatura. La experimentada legisladora prometió “restaurar la integridad del gobierno para que el pueblo pueda tener confianza en que el gobierno trabaja para el interés púbico, no intereses especiales”.

El Congreso 116 va a ser como ningún otro. Hay más mujeres que nunca, una nueva generación de musulmanes, latinos, indígenas y afroamericanos en la Cámara de Representantes, formando lo que los académicos llaman una democracia reflectante, más en línea con la población de Estados Unidos. El lado republicano sigue conformado en su mayoría por hombres blancos, y los republicanos del Senado reafirmaron su mayoría.

En un guiño a esta era, Pelosi ha jurado hacer que el Congreso funcione para todos los estadounidenses, abordando desde temas comunes hasta la profunda agitación económica, incluso cuando su partido está preparado para desafiar a Trump con investigaciones y citaciones que amenazan la agenda de la Casa Blanca.

Este es el primer nuevo Congreso en reunirse durante un cierre parcial del gobierno, que ahora está en su día 13, por las exigencias del presidente para financiar un muro a lo largo de la frontera de Estados Unidos con México.

“Esta Cámara de Representantes será para el pueblo”, dijo Pelosi tras obtener el puesto, según extractos publicados con antelación, “reducir los costos de salud y los precios de medicamentos recetados, y proteger a la gente con enfermedades preexistentes; aumentar el gasto para reconstruir Estados Unidos con una infraestructura verde y moderna, de costa a costa”.

El día se mostraba tanto festivo como impaciente. Los nuevos legisladores llegaron, con frecuencia acompañados de amigos y familiares, para la juramentación y fotos ceremoniales. Los demócratas planean aprobar rápidamente una ley para reabrir el gobierno, pero sin el financiamiento que exige Trump para su prometido muro fronterizo.

Es una época de una severa división política nacional que algunos analistas comparan con la era de la Guerra Civil. Los frentes de lucha no sólo están entre los demócratas y republicanos, sino también al interior de los partidos.

Pelosi desafió la historia al regresar a la presidencia de la Cámara de Representantes tras ocho años de minoría, superando la oposición interna de los demócratas que exigían una nueva generación de líderes. Es la primera en recuperar el puesto desde que Sam Rayburn de Texas lo hizo en 1955.

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