En medio de una crisis económica marcada por la escasez de divisas, baja producción nacional y el impacto persistente de las sanciones de Estados Unidos, el Gobierno cubano intensifica sus esfuerzos por tejer nuevas alianzas comerciales internacionales.
La isla sigue apostando por la cooperación con la Unión Económica Euroasiática (UEEA), y, de manera especial, con Rusia, como parte de una estrategia para diversificar sus socios y mitigar la severa situación que atraviesa.
La 41 Feria Internacional de La Habana (FIHAV 2025), celebrada esta semana con la participación de más de 700 empresas de 52 países, se convirtió en el escaparate donde el gobierno cubano expuso sus urgentes necesidades de atraer inversión extranjera y consolidar proyectos conjuntos.
El viceprimer ministro y titular de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, subrayó que la prioridad inmediata es incrementar la producción nacional y los ingresos externos, con la inversión extranjera como componente esencial del desarrollo económico y social.
Se evalúan oportunidades de colaboración en agroindustria en el marco d 4ta Comisión Conjunta Cuba-CEE, por el @minalcuba el VM @OrlandoBorrero7 intercambia con el Sr Dayinar Sharshenbekovich Imanaliev Miembro del Colegio y Ministro de Integración y Macroeconomía de la CEE. pic.twitter.com/OP4fD8EXUf
— Ministerio de la Industria Alimentaria de Cuba (@minalcuba) November 26, 2025
“Cuba no quiere ser una carga; quiere trabajar codo a codo en proyectos de beneficio mutuo”, afirmó Pérez-Oliva, en un mensaje que buscó transmitir confianza a potenciales socios en un contexto de urgencia.
Cooperación con la Unión Económica Euroasiática
Durante la feria se celebró la cuarta reunión de la Comisión Mixta entre Cuba y la Comisión Económica Euroasiática, en la que se firmó un protocolo que sella los acuerdos alcanzados y proyecta nuevas líneas estratégicas para el periodo 2026-2030.
El documento contempla proyectos en sectores clave como la producción alimentaria, la industria, la biotecnología y el turismo, detalló un despacho de la agencia rusa Sputnik.
El ministro de Integración y Macroeconomía de la Comisión Económica Euroasiática, Daniyar Imanaliev, destacó que este año se conmemora el quinto aniversario del estatus de Cuba como Estado observador en el bloque, integrado por Rusia, Belarús, Kazajistán, Kirguistán y Armenia. “La isla ha dado pasos constantes para fortalecer el diálogo comercial y económico”, señaló.
Uno de los puntos más relevantes fue la propuesta de crear un centro logístico en Cuba, concebido como puente para impulsar los lazos comerciales entre la UEEA y los países de América Latina y el Caribe. La iniciativa busca posicionar a la isla como plataforma regional en un mercado de más de 55 millones de personas.
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Colaboración con Rusia: proyectos concretos
La cooperación con Rusia ocupó un lugar central en la feria de La Habana. 22 compañías rusas participaron en FIHAV 2025, explorando oportunidades en sectores como la industria automovilística, la energía y la biotecnología.
El embajador ruso en Cuba, Víctor Koronelli, calificó la relación como “multifacética y mutuamente beneficiosa”, aunque reconoció que aún falta para reactivar plenamente la cooperación económica y comercial.
Entre los proyectos anunciados figura el ensamblaje en Cuba de mil vehículos de la empresa rusa UAZ junto a la cubana Empresa Integral de Servicios Automotores (EISA). Además, la firma Intelligence Systems Russia (ISR) acordó con la Unión Eléctrica de Cuba abrir una planta de ensamblado de luminarias LED en Santa Clara, con planes de exportar unas 80 mil lámparas a países de la región.
Otro proyecto de gran envergadura es la construcción de un complejo metalúrgico en la planta Antillana de Acero, en las afueras de La Habana. Según el Ministerio de Industria y Comercio de Rusia, la obra está completada en 70% y permitirá producir unas 160 mil toneladas de acero laminado al año cuando concluya en 2026.

Biotecnología y alimentos: sectores estratégicos
La directora del Comité Nacional de Rusia para la Cooperación Económica con los Países Latinoamericanos, Tatiana Mashkova, resaltó el potencial de la biotecnología cubana y advirtió que empresas chinas podrían adelantarse en aprovechar esas oportunidades. “Sería muy provechoso que el empresariado ruso invierta en este sector porque la parte cubana está dispuesta a organizar la producción en territorio ruso, vendiendo la tecnología”, dijo la ejecutiva rusa.
Mashkova también destacó la industria alimentaria cubana, con productos de alta demanda en Rusia como mango, aguacate y plátano. El grupo minorista ruso X5 Import mostró interés en importar frutas tropicales, mariscos y cosméticos cubanos de alta gama.
El gobierno cubano anunció nuevas medidas para facilitar la inversión extranjera, incluyendo un esquema financiero diferenciado, mayor autonomía para las empresas, operaciones en divisas y moneda nacional según necesidades, estímulo a las exportaciones y comercio electrónico con pagos desde el exterior.
Estas decisiones buscan ofrecer un marco más atractivo para los inversionistas, en un país con un mercado interno de unos 10 millones de habitantes y escasa competencia.
Mashkova calificó las condiciones como “fantásticas” y sugirió que Cuba podría convertirse en un hub logístico para reexportar productos hacia Centroamérica y el Caribe.
Un contexto de sanciones y bloqueos
Tanto Cuba como Rusia enfrentan grandes desafíos derivados de las sanciones impuestas por Occidente. En el caso de la isla, el embargo/bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos se mantiene desde hace más de seis décadas, limitando su acceso a mercados y fuentes de financiamiento.
Para Moscú, las restricciones derivadas de la guerra en Ucrania han impulsado la búsqueda de nuevos socios en América Latina.
En este escenario, la alianza entre ambos países adquiere un carácter estratégico. “Las relaciones están en un nivel excelente”, aseguró Pérez-Oliva, quien insistió en que la FIHAV constituye un escenario propicio para concretar acuerdos y dar un salto en las relaciones económicas y comerciales.
La firma del protocolo de la Comisión Mixta y los proyectos anunciados en la feria reflejan la voluntad de Cuba de desempeñar un rol más activo en la UEEA, que maneja un PIB conjunto cercano a los 2,6 billones de dólares y una población de más de 185 millones de habitantes, y de consolidar su relación con Rusia. Sin embargo, el reto principal será materializar los memorandos de entendimiento en resultados concretos que impacten en la economía cubana, abocada este año a otro decrecimiento de su PIB.









