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Cuba enfrentará este sábado una jornada de apagones prolongados a escala nacional, con afectaciones que en el horario de mayor demanda podrían dejar sin servicio eléctrico de manera simultánea a más del 52 % del país, de acuerdo con estimaciones de la estatal Unión Eléctrica (UNE).
Según datos oficiales citados por la agencia EFE, para la franja de mayor consumo —entre la tarde y la noche— el sistema eléctrico contará con una capacidad de generación de 1 605 megavatios (MW), frente a una demanda máxima estimada en 3 280 MW. Esta brecha se traduce en un déficit de 1 675 MW, mientras que la afectación prevista —la energía que será desconectada para evitar apagones desordenados— alcanzará los 1 705 MW.
La situación se inscribe en una crisis energética aguda que se arrastra desde el verano de 2024, atribuida principalmente a dos factores estructurales: la falta de divisas del Estado para importar el combustible necesario y las constantes averías de las centrales termoeléctricas, muchas de ellas con décadas de explotación.
De acuerdo con la UNE, seis de las 16 unidades termoeléctricas operativas se encuentran actualmente fuera de servicio por fallas técnicas o mantenimientos. Este tipo de generación representa, en promedio, alrededor del 40 % del mix energético del país.
A ello se suma la indisponibilidad de 96 centrales de generación distribuida, paralizadas por falta de combustible —diésel y fueloil—, así como de otras 15 plantas detenidas por la escasez de lubricantes.
Analistas independientes han señalado que la crisis del sistema eléctrico cubano responde a una infrafinanciación crónica del sector, que permanece bajo control estatal desde 1959. Diversas estimaciones calculan que serían necesarios entre 8 mil y 10 mil millones de dólares para rehabilitar y modernizar la infraestructura energética del país.
El Gobierno cubano, por su parte, atribuye la situación al impacto de las sanciones estadounidenses sobre la industria energética y denuncia lo que describe como una política de “asfixia energética” por parte de Washington.
EFE/OnCuba












