El lanzador pinareño Erlys Casanova decidió romper sus vínculos con el béisbol de Cuba, motivado por la sanción que le fue impuesta al viajar sin autorización fuera del país para cumplir con un contrato gestionado por cuenta propia.
El calvario del hijo del legendario Luis Giraldo Casanova comenzó el pasado mes de julio, después de trasladarse hacia Italia para incorporarse a la Serie A de ese país.
Refiere en su perfil en Facebook el periodista especializado Ernesto Amaya Esquivel que por esa razón el lanzador recibió un castigo de la comisión provincial de Pinar del Río, consistente en la separación por tres meses del béisbol.
Sin embargo, la comisión nacional del deporte decidió elevar el término de la sanción a un año, lo que dejaba al jugador sin la capacidad de insertarse en el equipo para la presente campaña beisbolera, a punto de entrar en su fase decisiva.
Según trascendió, Erlys decidió apelar ante el presidente del Inder, y a pesar de la presión popular y la opinión de especialistas para que fuese reconsiderada la medida, nada cambió.
Esta situación desencadenó el paso dado por el serpentinero, un puntal para los Vegueros y miembro de varias selecciones nacionales en los últimos años.
Durante su incursión en 19 temporadas, Erlys dejó una hoja de servicio en la que aparecen un balance de 103 juegos ganados y 91 perdidos, junto a un promedio de carreras limpias de 3.29.
En las estadísticas oficiales aparece que lanzó 5017 entradas, sus oponentes le batearon para average de .262, se apuntó 1031 ponches y concedió 616 boletos.
Lo sucedido representa un duro golpe para el béisbol de la provincia y el país, en medio de un panorama cada vez más marcado por la salida de talentosos jugadores en diferentes categorías, y la determinación de otros de no participar en los principales torneos debido a la falta de atención y a las escasas motivaciones, incluidas las económicas.
Las circunstancias han repercutido en la calidad de la Serie Nacional (SNB), así como en los resultados de Cuba en los principales torneos internacionales, los que dominó a su antojo antes de caer en una profunda y ya dilatada crisis.











