El pianista Alfredo Rodríguez Jr. confirmó este jueves el fallecimiento de su padre, el reconocido músico cubano Alfredo Rodríguez, a través de un mensaje publicado en redes sociales.
“Vuela alto, papá. Fuiste fiel a tu música, a tu público, a tus principios, a tus ideales, a tus raíces y, más importante aún, a nuestra familia”, escribió Rodríguez Jr., al expresar que su padre fue “fiel a su música, a su público, a sus principios”.
A través de la cuenta oficial del autor de Sagitario, la familia recordó que el músico deja “un legado inmenso” y “una huella imborrable en la vida de quienes lo admiraron y amaron. Su recuerdo vivirá siempre en nuestros corazones”.
Alfredito Rodríguez nació el 29 de noviembre de 1951 en La Habana. Se volvió muy popular por su carrera en la música y balada romántica en los años 60 tras integrarse a la televisión cubana.
Alcanzó gran popularidad por sus propios temas como Empapado de sudor y Que me encapricho, y por su presencia en medios de comunicación nacionales desde los primeros años de su carrera.
Todavía se recuerdan con frescura sus temas convertidos en himnos Sagitario y Buena persona.
Con un carisma especial y aclamado por el público, Alfredito fue presentador y realizador de programas de televisión como Su noche con Alfredo, En familia con Alfredo, Sábado especial y La diferencia.
Vivió sus últimos años en Estados Unidos. Su hijo contó a OnCuba en 2020 lo difícil que fue para su padre abandonar la isla.
“Cuando vine para Estados Unidos, él tenía un contrato en México porque escribía para un periódico y tenía un contrato de televisión en ese país. Entonces, cuando me fui para Estados Unidos, él también decidió irse”.
“Por las leyes en ese momento, iba a ser casi imposible vernos si se quedaba en Cuba con mi mamá. Entonces se queda en México como dos años y después decidió venir para Estados Unidos. Mi hermano vino antes que mis padres. Ellos ya no tenían ningún hijo en Cuba”, agregó.
“Mi papá tiene una familia muy pequeña. Mis abuelos fallecieron cuando yo era un niño de cinco o seis años. Él no tiene hermanos y somos una familia muy reducida. Nada más que nos tiene a mi hermano y a mí, y algunos primos lejanos. Por eso decidió salir”, señaló.
“Popularidad, conocimiento y respeto”
Para la musicógrafa y crítica cubana Rosa Marquetti, Alfredito será recordado como una figura singular por su conexión con públicos diversos y su ética personal.
En un mensaje en Facebook , Marquetti subrayó que pocos artistas cubanos lograron combinar “popularidad, reconocimiento y respeto” en audiencias tan distintas.
Destacó, además, la entrega absoluta del intérprete y su concepción clásica del oficio: “el respeto al público, a la antigua usanza, cuando ‘el respetable’ era lo más para el artista”.
La investigadora resaltó también el impacto masivo de Rodríguez en escenarios y medios, al recordar los “baños de multitudes” que protagonizó y su “enorme capacidad de comunicación” demostrada en programas televisivos que condujo “con el mayor y más admirable rigor”.
A nivel personal, afirmó que su calidad humana fue parte central de su legado: “su ser buena persona fue leyenda real”.
“Descansa en paz, Alfredito Rodríguez. Has dejado huella”, concluyó Marquetti.











