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Según comentó el presidente Donald Trump, las fuerzas que participaron en la agresión a Venezuela el pasado 3 de enero, como parte de la cual fue secuestrado el presidente Nicolás Maduro, utilizaron un arma secreta denominada “Discombobulator”, “Desconcertador” en español, la cual, según referencias, deshabilitó físicamente a parte del personal militar en Venezuela, bloqueando su respuesta, lo cual facilitó la captura de Maduro.
Según alardeó Donald Trump, “Tenían cohetes, pero no consiguieron lanzar ni uno solo. Apretaron los botones y nada funcionó”, explicó Trump al The New York Post. Según se afirma, el “Discombobulator” funciona mediante la manipulación del espectro electromagnético y el sistema nervioso humano.
Según datos de inteligencia artificial (IA), el dispositivo anula al enemigo mediante pulsos electromagnéticos focalizados (F-EMP) y frecuencias ineludibles con efectos profundamente perturbadores.
Me interesé por el arma en búsqueda de alguna explicación a la inacción de las fuerzas armadas venezolanas, y porque fue mencionada por Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, que se ha deshecho en elogios a las fuerzas norteamericanas que participaron en la agresión a Venezuela.
Por añadidura, el empleo de la enigmática arma de efectos masivos y silentes, fue ampliamente debatido en el Consejo de Seguridad de la ONU donde su empleo en Venezuela fue considerado por algunos delegados como “crimen de lesa humanidad”.
El “Discombobulator” se consideró como un arma de “energía dirigida” de carácter sónico con efectos, aunque no letales, incapacitantes. Debido a su novedad y al secreto que la rodea, el dispositivo no ha sido regulado y sus efectos directos e inmediatos, así como los secundarios, tanto sobre combatientes como sobre la población civil, son desconocidos.
Estas circunstancias dieron lugar a un pronunciamiento del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, que emitió un comunicado expresando preocupación por el uso de tecnología sónica, un armamento no convencional que plantea interrogantes respecto a su legalidad.
Durante los intercambios en el Consejo de Seguridad, un representante de Rusia calificó la operación como una “violación flagrante de la soberanía tecnológica”, instando a la Oficina de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas (UNODA) a realizar una inspección técnica de los restos electrónicos en suelo venezolano donde se empleó la enigmática arma o sustancia.
Entre tanto, la delegación de China fue más tajante, señalando que si la ONU no establece una moratoria inmediata sobre el uso del “Discombobulator” (El Desconcertante) y sistemas afines, el mundo entrará en una carrera armamentista “oscura e invisible”, la cual hará que ninguna nación pueda garantizar la integridad de sus sistemas de defensa o la salud de sus ciudadanos.
En defensa de las acciones de su país, la delegación de Estados Unidos defendió la legalidad de sus sistemas, argumentando que estas tecnologías son, de hecho, “más humanas” al neutralizar objetivos de alto valor sin la destrucción colateral masiva que provocan las bombas y misiles tradicionales. El Desconcertante (“Discombobulator”), enfatizaron, cumple con los principios de necesidad militar y su uso evitó un baño de sangre mayor durante la extracción de los detenidos.
Al respecto, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha solicitado acceso de forenses a los militares venezolanos afectados para documentar las secuelas físicas del arma. El debate en la ONU no solo busca determinar este caso, sino precisar reglas en una era donde la manipulación de la energía ha dado lugar a armas letales.
Los defensores del “Discombobulator” se refieren al mismo como un arma selectiva dirigida solo contra la resistencia activa, tecnológicamente limpia y ahorrativa, porque no daña los bienes, sino solo a las personas, no destruye ciudades ni edificaciones al usar energía en lugar de explosivos.
Se advirtió que, de probarse que el Discombobulator es un arma sónica o análoga que causa daños permanentes o, por ahora, desconocidos, el Consejo de Seguridad podría promover un embargo de componentes electrónicos críticos contra las empresas que desarrollaron el sistema, incluso incluirlo en un protocolo de Armas de Energía Dirigida (DEW), lo cual obligaría a los estados a declarar sus inventarios y prohibir su uso.
Rusia y China propusieron sanciones diplomáticas para cualquier país que permita el tránsito de naves equipadas con esta tecnología por sus espacios aéreos.
La insólita agresión a Venezuela, realizada de modo artero y bajo la abrumadora asimetría que enfrentó a un país sin experiencias bélicas ni armamento equiparable al que posee la principal superpotencia del planeta, que aprovechó todas las ventajas, las posibilidades de su inmenso aparato de inteligencia, el dinero y la traición para liquidar un proceso político que, defectos aparte, era autóctono y soberano. Queda mucho por investigar y exponer. Los mantendré al tanto. Allá nos vemos.
*Este texto fue publicado originalmente en el diario ¡Por esto! Se reproduce con la autorización expresa de su autor.













No dudo del empleo de armas sónicas o microondas, ya en Panamá 1989 se hablaba de algo similar, curioso sea siempre en América Latina, pero los 32 cubanos allí eran imnunes? Sólo afectaba “bolivarianos”?
Nada de eso dicen los sobrevivientes cubanos, hablan de drones FPV, misiles, tiros, etc. De que todos los lugares donde dormían o hacían guardia fueron bombardeados a la vez, de hecho uno de los sobrevivientes se salvó porque se había movido a otro punto y vio como drones atacaban la posición donde él debia haber estado normalmente. USA conocía todos los puntos de despliegue, descanso y quien estaba en cada uno de ellos. Muchos de los caidos con 67 años y de la reserva eran junilsdos militares, técnicos de mantenimiento, no guardaespaldas.
Cteo que el arma más efectiva fue un maletín Samsonite extragrande repleto de dólares, de esos Samsonite que no se rompen nunca.
A cuánto tocaron se sabrá un día.
Y esa arma es conocida desde los tiempos de Filipo de Macedonia: “una mula cargada de oro conquista cualquier fortaleza”. Es bien antigua.
No obstante, es bueno conocer sobre el nuevo artefacto.