La generación eléctrica ha mejorado en las últimas horas en Cuba, tras la entrada de la central Antonio Guiteras y otras plantas del país, de acuerdo con el reporte oficial.
La termoeléctrica matancera, el principal bloque unitario del país, se conectó en horas de la madrugada y se encontraba subiendo cargas, luego de varios días fuera del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) por un mantenimiento “urgente”.
También entre el día de ayer y esta madrugada sincronizaron la unidad 5 de Renté y la 3 de la termoeléctrica de Cienfuegos, esta última tras haber salido unas horas antes.
La Unión Eléctrica (UNE) también reportó la salida ayer de la unidad 2 de Santa Cruz del Norte, que se había incorporado el día antes, pero en el parte de este miércoles no aparece reportada en avería, por lo que presumiblemente se volvió a conectar.
Y recién esta mañana se desconectó la unidad 1 de esa propia termoeléctrica por una “causa pendiente a identificar”, lo que modifica a la baja las previsiones oficiales.
Esta planta se une a las otras cinco reportadas hoy en avería o mantenimientos por la UNE, entre ellas la 4 de Cienfuegos, la 5 del Mariel y la 5 de Renté.
Tres horas sin apagones por déficit en la madrugada
De acuerdo con el informe de la UNE, los apagones por déficit de generación tuvieron tres horas de descanso en la más reciente madrugada. Ello ocurrió entre las 2:01 y las 5:04 AM, y en ello muy posiblemente influyó una baja demanda provocado por un descenso de las temperaturas.
La máxima afectación este martes fue de 1781 MW al comienzo de la noche, unos 200 MW menos que el día anterior, mientras que a las 6:00 de esta mañana solo había afectados 439 MW, una cifra inferior a las de las jornadas previas.
A esa hora la disponibilidad era de 1440 MW, visiblemente por encima de los 1 060 MW de ayer y la misma cifra que la UNE estimaba para el pico nocturno de hoy antes de la salida del bloque 1 de Santa Cruz del Norte.
Ese incidente debe hacer que tanto la afectación prevista para el mediodía (750 MW) como para la noche (1540 MW) se incremente, lo que aumentará los apagones por encima del pronóstico oficial.
En las últimas semanas la UNE ha dejado de especificar la cantidad de centrales de generación distribuida (motores) parados por falta de combustible (diésel y fueloil) y lubricante, un dato clave para constatar el impacto del cierre del suministro petrolero a la isla tras los sucesos de inicios de año en Venezuela.
No obstante, según estimaciones de la agencia EFE a partir del resto de cifras publicadas, todo parece indicar que el número de motores detenidos es muy significativo y la afectación por esta causa se sitúa por encima de los 1000 MW.












