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Un petrolero que ha transportado combustible venezolano hacia Cuba desde abril de 2025 completó esta semana la carga de 150 mil barriles de gasolina en Venezuela, según un cronograma de envíos revisado por Reuters.
Según la nota de la agencia británica de prensa, el buque fue visto por última vez en aguas venezolanas el lunes de esta semana, de acuerdo con el servicio de monitoreo TankerTrackers.com, aunque hasta este jueves no estaba claro si había zarpado ni cuál sería su destino final.
La operación se produce en un contexto excepcional. Estados Unidos controla las exportaciones de petróleo venezolano desde enero, tras la captura del presidente Nicolás Maduro y el despliegue de fuerzas militares en el Caribe. Esto significa que cualquier barco que salga de aguas venezolanas requiere autorización de Washington, un hecho que marca un giro histórico en el comercio energético regional.
Combustibles venezolanos: un pivote ahora ausente
Este jueves, el presidente Miguel Díaz-Canel reconoció que el futuro de los vínculos con Venezuela dependerá de la competencia de ambos países para reconfigurarlo en medio de las agresiones externas.
“El futuro de las relaciones de Venezuela está en la manera en que seamos capaces de construir ese futuro desde la situación presente de Venezuela, que ha sido agredida, que ilegalmente le secuestraron al presidente y a su esposa y los mantienen en una prisión en EE.UU.”, expresó en conferencia de prensa, subrayando que la alianza con Caracas no se limita al comercio, sino que responde a principios de integración y solidaridad.
Díaz-Canel denunció que las medidas de Washington han generado un verdadero bloqueo energético contra Cuba, al frustrar el arribo marítimo con combustible venezolano.
“La medida de la Administración de Trump ha impedido que lleguen barcos venezolanos o barcos de otros países con combustible venezolano hacia Cuba”, denunció y agregó que las sanciones y aranceles buscan aislar a la isla.
Durante más de dos décadas, Venezuela fue el principal suministrador de crudo y derivados a Cuba, sosteniendo la matriz energética de la isla en medio de crisis recurrentes.
El acuerdo de cooperación energética entre ambos países se consolidó en el año 2000, cuando Hugo Chávez y Fidel Castro firmaron convenios que permitieron a Cuba recibir hasta 100 mil barriles diarios de petróleo en condiciones preferenciales.
Ese flujo constante de crudo se convirtió en un pilar de la economía cubana, permitiendo mantener la generación eléctrica y el transporte público, a cambio de servicios médicos y técnicos enviados por La Habana a Caracas.
Sin embargo, la crisis económica venezolana, agravada por sanciones de Washington y el desplome de la producción de PDVSA, redujo progresivamente los envíos. Para 2019, los cargamentos habían caído a menos de la mitad, unos 30 mil barriles por día, y en diciembre de 2025 se interrumpieron por completo debido al bloqueo estadounidense.
Escasez y malestar social en Cuba
La interrupción dejó a Cuba con muy pocas opciones para mantener la generación eléctrica y garantizar combustible para el transporte. De hecho, unos mil MW de generación distribuida están ociosos al no poder ser alimentadas las usinas con diesel y fueloil.
Por su parte, México, un proveedor menor, envió un cargamento en enero, pero no ha repetido la operación.
La partida ascendió a 86 mil barriles de crudo, transportados por el buque cisterna Ocean Mariner, que zarpó de Veracruz el 5 de enero y arribó a La Habana el 9 de enero.
La falta de alternativas de otros proveedores ha provocado largas filas en gasolineras y un aumento de los apagones, incluso en la capital, La Habana, donde, además, esta semana quedó suspendido el transporte público de pasajeros.
Residentes y testigos reportan dificultades crecientes para acceder a gasolina y diésel, en estaciones de expendio que se cobra en dólares estadounidenses, lo que ha impactado directamente en la movilidad urbana, el transporte público y la distribución de alimentos.
En la rueda de prensa, con medios cubanos y extranjeros afines al gobierno cubano, Díaz-Canel anunció que su gobierno presentará la próxima semana un plan de contingencia para enfrentar la severa crisis de combustible y que en tal empeño había desempolvado para actualizarlos planes de los años 90 cuando se preveía la opción cero petróleo, que nunca llegó a concretarse.
Aunque no se dieron detalles, se espera que incluya medidas de racionamiento y reorganización de la distribución, en un intento por mitigar los efectos inmediatos de la falta de importaciones.
La semana pasada, Estados Unidos anunció aranceles a bienes de países que envíen petróleo a Cuba, lo que ya repercutido ya en los precios de alimentos y transporte en la isla.
El experto cubano Jorge Piñón, especialista del Instituto de Energía de la Universidad de Texas (EE.UU.) estimó para la agencia española EFE que, de no recibir nuevos envíos de petróleo, Cuba estaría para marzo en una “grave crisis”.










