19:14:09Luego de su última entrada hace apenas cinco días, la central termoeléctrica Antonio Guiteras volvió a salir del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) “por una grieta en la estructura de la caldera”, lo que prolongará los apagones rozando los 2 mil MW en la nohe.
La termoeléctrica matancera, el principal bloque unitario del país, se había conectado el pasado miércoles tras varios días fuera del SEN por un mantenimiento “urgente”.
Rubén Campos Olmo, director general de la termoeléctrica, explicó a Girón que la parada tiene como causa fundamental “una avería de falta de hermeticidad a la altura del cuarto nivel de quemadores”, que provocó “expulsión de gases y un poco de llamas”.
Para abordar el problema, dijo, resulta necesario hacerlo con la máquina fuera de servicio y “despresurizar caldera”, un proceso que puede demorar en dependencia “de los niveles y las características de la afectación”, todavía por evaluar.
El ingeniero señala que esta nueva falla de la Guiteras se originó en un lugar “donde no se trabajó durante el reciente mantenimiento ligero a la CTE”, sino que “surgió ya en la operación del bloque, una vez que se reincorporó a la generación base”.
Sin embargo, el panorama durante la jornada de ayer no fue mejor. El domingo, el servicio eléctrico estuvo afectado por déficit de capacidad durante casi 20 horas consecutivas, con una máxima de 1722 MW a las 18:30.
La afectación se mantuvo durante la madrugada y, al amanecer, la disponibilidad del SEN apenas alcanzaba los 1170 MW frente a una demanda de 2 mil MW, con más de 800 MW fuera de servicio, según el parte oficial de la Unión Eléctrica.
La salida de la Guiteras se suma a un entorno ya tensionado por múltiples averías y mantenimientos en centrales térmicas clave. Permanecen fuera de servicio unidades en Mariel, Santa Cruz, Felton, Nuevitas, Cienfuegos y Renté, mientras las limitaciones en la generación térmica superan los 580 MW.
Aunque para el horario pico se prevé la incorporación parcial de potencia desde Felton, la Patana de Regla y motores en Moa, la demanda máxima estimada de 3100 MW mantiene el pronóstico de una afectación cercana a los 1900 MW, en una jornada marcada por la fragilidad del sistema y la escasa reserva operativa.
Cuba sufre una grave crisis energética desde mediados de 2024 por las frecuentes averías de sus obsoletas centrales termoeléctricas y la falta de divisas para importar los combustibles necesarios para nutrir la generación distribuida.
La operación militar estadounidense en Caracas del 3 de enero significó para La Habana, además del golpe a un aliado regional clave, el fin de suministro energético vital para la isla. Luego, el presidente de EE.UU., Donald Trump, aumentó la presión al firmar el 29 de enero una orden ejecutiva que amenaza con aranceles a los países que le vendan petróleo a la isla.
Para enfrentar este escenario, el Gobierno puso en marcha el plan de emergencia ante el desabastecimiento de combustible que abarca también racionar la venta de combustible, priorizar el teletrabajo e implementar clases semipresenciales en las universidades.
Este paquete anticrisis toma como referencia las “indicaciones” del expresidente Fidel Castro durante el llamado Periodo Especial, por la depresión que supuso para la isla la caída del bloque soviético.










