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La creadora de contenido cubana, Anna Sofía Benítez (21 años), conocida en redes sociales como Anna Bensi, y su madre, Caridad Silvente, fueron declaradas culpables este jueves por un Tribunal de La Habana y podrían enfrentar una pena de dos años de limitación de libertad, algo que la activista consideró “una injusticia”.
“El tribunal concluyó que mi mamá y yo éramos culpables del delito y nos sentenciaron a dos años de limitación de libertad a cada una y realmente esto es una injusticia”, declaró a la prensa Bensi al concluir la vista oral en una corte del municipio de La Habana del Este.
Bensi y su madre fueron enjuiciadas esta jornada por una acusación en contra de ambas tras haber grabado y difundido el video de un agente de policía que llegó a su vivienda para entregar una citación en marzo pasado.
El abogado de ambas, Roberto Ortega, dijo a EFE que “el Tribunal cubano emitirá el fallo por escrito en unos 15 días aproximadamente” y señaló que existe una diferencia entre “la privación de libertad y la limitación de libertad”.
“La limitación de libertad tiene sus características, una sanción principal también dentro de la nueva ley, en la cual la persona en su cumplimiento está asignada a una vida normal, pero con las disposiciones y regulaciones que establece la ley, como la prohibición de salida del país”, explicó.
Ortega indicó que “la sentencia como tal del proceso debe ser notificada a las partes en su momento” y “entonces se establece el periodo para el correspondiente recurso de apelación, que son 10 días hábiles”, una decisión que reafirmó, “solo depende de Bensi y su madre”.
| ¿En qué consiste la limitación de libertad?
Se recoge en la Ley 151/2022. Código Penal Artículo 39.1. La sanción de limitación de libertad es aplicable cuando, por la índole del delito y sus circunstancias y por las características individuales del sancionado, existen razones fundadas para estimar que la finalidad de la sanción puede ser alcanzada sin internamiento. Al aplicar la sanción de limitación de libertad, el tribunal le impone al sancionado las obligaciones siguientes: a) Debe mantener una actitud honesta, de estricto cumplimiento de las leyes y de respeto a las normas de convivencia social; b) Está obligado a comparecer ante el tribunal cuantas veces sea llamado a ofrecer explicaciones sobre su conducta durante la ejecución de la sanción; c) No puede cambiar de residencia sin la autorización del juez de ejecución; y d) Solo puede salir temporal o definitivamente del territorio provincial donde cumple la sanción alternativa, previa autorización del tribunal. |
Respuesta oficial
En una publicación replicada en redes y difundida por los medios estatales, el Ministerio del Interior cubano advirtió en un largo mensaje —sin aludir explícitamente al proceso— que “un caso judicial no se decide en redes sociales” y enfatizó que “grabar no es delito, difundir sin consentimiento puede serlo”.
“En Cuba, el Código Penal tipifica el delito contra la intimidad personal y familiar. No se juzga el acto de grabar, sino la difusión no consentida de la imagen. Por eso, decir que ‘a alguien se le juzga por grabar a un funcionario’ es una simplificación que oculta el verdadero objeto del proceso”, alerta la nota.
El mensaje pide no “convertir cada caso en un show”, insiste en que “la presunción de inocencia vale para todos” y resalta que “la libertad de expresión es un derecho fundamental. Pero no ampara la exposición de la intimidad ajena”.
Apoyo en redes sociales
En las redes, activistas, influencers y usuarios cubanos de dentro y fuera de la isla se han solidarizado con Anna Bensi, rechazando una “censura a la libre expresión” que muchos han vivido en carne propia.
Organizaciones como el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) han denunciado un “operativo represivo del régimen cubano para impedir que periodistas independientes, activistas y representantes religiosos asistan al juicio”.
El comentarista Maykel Vivero (parte del staff de La Reunión, podcast de La Joven Cuba), saludó la presencia de varias iglesias y cristianos que están apoyando a Anna Bensi y su mamá. Ella “es bautista, pero su defensa ha reunido a pentecostales, a metodistas y a un grupo católico tan influyente como la Conferencia de Religiosas y Religiosos. Este gesto tiene la belleza que revela la unidad ante la injusticia. La unidad tiene un valor especialmente significativo para los cristianos. No debemos dejar pasar ninguna ocasión para ejercerla. La fuerza de la unidad es invencible”.
Igualmente, los congresistas cubanoamericanos María Elvira Salazar, Mario Díaz-Balart y Carlos Giménez denunciaron cómo el Gobierno de La Habana “continúa intimidando y silenciando a quienes se atreven a levantar sus voces”.

La embajada de Estados Unidos en La Habana publicó un breve mensaje: “Pensar diferente no es un crimen.”
El pasado 9 de abril, el encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, las visitó en su apartamento mientras estaban bajo arresto domiciliario.










