Mucho antes de lo esperado, Andy Cruz podría luchar por el título mundial que le fue esquivo a fines del mes pasado.
El boxeador cubano, a quien se le conoce en el ámbito del pugilismo profesional como “El diamante”, tendrá una oportunidad de redimirse de la derrota sufrida hace pocas semanas, cuando intentó sin éxito destronar al estadounidense Raymond Muratalla.
La posibilidad de reeditar ese duelo antes de que concluya el año cobró enteros este lunes, cuando la Federación Internacional de Boxeo (IBF) ordenó oficialmente la celebración de un combate para definir el nuevo retador del actual monarca y Cruz es uno de los convocados.
El yumurino fue llamado por la IBF junto al estadounidense Albert Bell para pelear de forma obligatoria no en un combate más, sino en la que sería la antesala del título de la división de 135 libras, de acuerdo con El Nuevo Herald.
CRUZ COULD BE SET FOR FINAL ELIMINATOR
✅ Have confirmed that the IBF has sent an invitation letter to Andy Cruz for an IBF lightweight title final eliminator against Albert Bell which would make the winner mandatory to champion Raymond Muratalla. pic.twitter.com/5M1yjlwZYR
— EverythingBoxing | Darshan Desai (@EverythingBoxi2) February 16, 2026
A pesar de perder el invicto ante Muratalla, los manejadores de Andy buscaban el camino más corto para la revancha, y ahora se le ha abierto otra vez una inmejorable puerta para demostrar cuánto ha asimilado las enseñanzas de aquel revés en Las Vegas.
Según el medio, desde el entorno del boxeador cubano —quien como rentado suma seis éxitos y una única derrota, precisamente la sufrida ante el campeón— se han dado ya señales de aceptación, aunque cuenta hasta el próximo jueves para tomar una decisión definitiva.
Convocatoria condicionada
Las condiciones expuestas por la IBF implican un enorme riesgo para quien decline la opción del combate ordenado.
Actualmente Cruz ocupa el séptimo escaño en el escalafón de la categoría, y Bell está uno por encima en el ordenamiento, refiere el Herald, y si no hay acuerdo, la ntidad boxística daría la oportunidad al siguiente contendiente disponible.
Además, aquel convocado que no acepte la negociación se mantendría por debajo del décimo escaño del escalafón durante los próximos seis meses y no podrá aceptar otro combate hasta que no concluya el proceso de definición del retador obligatorio.
Este camino corto hacia otro duelo de envergadura no es nuevo para Andy, pues desde su irrupción en el boxeo profesional su trayectoria ha cobrado un ritmo vertiginoso.
Que le hayan bastado apenas seis combates para lanzar su candidatura a un título mundial respaldan su calidad y su impacto en la división. Su próximo reto, si como se espera las negociaciones llegan a buen puerto, también será un examen muy exigente.
Bell, de 31 años, es también consciente de cuánto se juega en este movimiento. El estadounidense llegaría en calidad de invicto en 28 presentaciones, nueve de ellas solventadas por la vía del KO.












