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El bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos y la escasez de combustible en la isla han colocado al 96 % de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) cubanas al borde del colapso, según se desprende de un estudio publicado este viernes por Auge, una consultora privada bajo la conducción de Oniel Díaz.
Con apagones que alcanzan hasta 20 horas diarias y precios del combustible en el mercado negro que superan los 6 dólares por litro (más de 3 mil pesos), el tejido empresarial privado enfrenta su mayor crisis existencial desde la apertura económica en 2010.
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El universo de las mipymes privadas
Según el Anuario Estadístico de Cuba 2024 de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), citado por el análisis de Auge, en diciembre de ese año existían 9236 mipymes privadas registradas en el país.
Detrás de cada número hay un emprendedor, una familia y un proyecto de vida que apostó por construir algo propio en medio de un entorno económico adverso.
Lejos de ser un sector marginal, las mipymes representan el tejido productivo más dinámico surgido en la última década. La Habana concentra el 43 % de estas empresas, lo que significa que casi 4 mil negocios dependen directamente de la estabilidad energética de la capital.
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Las estadísticas del colapso y sectores más vulnerables
En el estudio de Auge aparece que no todas las mipymes dependen de la energía de la misma manera. Algunas requieren combustible para cada minuto de su operación, mientras que otras pueden resistir períodos cortos de escasez. Sin embargo, los datos son contundentes: 8904 empresas (96,4 %) enfrentan un impacto severo o catastrófico ante la crisis energética.
De ellas, 7491 (81,1 %) pertenecen a sectores donde el combustible es parte esencial del proceso productivo. Sin energía, simplemente no existen. Otras 1413 (15,3 %) podrían sobrevivir por un tiempo limitado, pero corren riesgo de cierre si la crisis se prolonga. Apenas 332 (3,6 %) tendrían capacidad de resistencia sin ver comprometida su existencia.
La crisis energética se traduce en talleres paralizados, restaurantes cerrados, transportistas sin rutas y proyectos tecnológicos detenidos.
En La Habana, donde se concentran casi la mitad de las mipymes, el impacto es especialmente visible: negocios que habían logrado consolidarse en los últimos años ahora enfrentan la fragilidad de depender de un sistema energético colapsado.
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Anticipaciones
En diciembre de 2025, la consultora privada AUGE realizó una encuesta a 175 directivos de mipymes en Cuba para su primer Estudio de Clima Empresarial. Los resultados, vistos hoy, parecen proféticos.
La crisis energética ya figuraba como una preocupación central: el 48 % de las empresas había invertido en paneles solares, plantas eléctricas o baterías para mitigar el impacto.
Lo que entonces se concebía como una medida preventiva se ha convertido en condición indispensable para la supervivencia. El 52% restante, sin capacidad de inversión, enfrenta ahora una paralización inmediata.
El estudio también reflejó una marcada desconfianza en el entorno nacional. Aunque muchas empresas reportaron mejoras internas en 2025 gracias a su propio esfuerzo, la mayoría proyectaba un panorama nacional pesimista para 2026.
Esa visión se ha confirmado con la crisis energética actual: no importa cuánto esfuerzo individual se realice; si el sistema colapsa, el negocio colapsa con él.
Este análisis de la consultora Auge es el primero de una serie que abordará las afectaciones concretas que la crisis energética provoca en cada sector; la medida de importación directa de combustible y por qué sigue siendo inaccesible para la mayoría, así como también recomendaciones prácticas para empresarios que intentan mantener sus negocios a flote.

Auge, servicios y funciones
La consultora AUGE es una firma privada cubana fundada por Oniel Díaz Castellanos y otros emprendedores que apostaron por el desarrollo del sector empresarial independiente en la isla.
Desde su creación en 2014, se ha especializado en ofrecer servicios de asesoría estratégica, estudios de mercado y acompañamiento a micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), con el objetivo de fortalecer su capacidad de gestión y adaptación en un entorno económico complejo.
Sus funciones abarcan la elaboración de diagnósticos empresariales, la capacitación de directivos, el diseño de planes de crecimiento y la publicación de investigaciones sobre el clima de negocios en Cuba.
Con un enfoque en la transparencia y el análisis riguroso de datos, AUGE se ha convertido en un referente para entender la evolución del sector privado cubano y sus desafíos frente al marco regulatorio y crisis como la energética.












