Apenas un día después de que el presidente Miguel Díaz-Canel confirmara la existencia de conversaciones con el Gobierno de EE.UU, el canciller de la isla, Bruno Rodríguez, afirmó que los “asuntos internos” de ambos países no serían parte de un posible diálogo “serio” con la Administración Trump.
En un mensaje en la red social X, Rodríguez señaló que la disposición de La Habana a dialogar “de forma seria y responsable” con Washington “no es nueva”, y aseguró que con ello se persigue “encontrar solución a diferencias bilaterales, con apego al Derecho Internacional y respeto a la soberanía de ambas partes”.
“Por tanto, no concierne en lo absoluto a los asuntos internos, los ordenamientos constitucionales, ni los modelos políticos, económicos y sociales de los dos países”, remató su mensaje.
La disposición de #Cuba a dialogar de forma seria y responsable con el gobierno de #EEUU no es nueva.
Persigue encontrar solución a diferencias bilaterales, con apego al Derecho Internacional y respeto a la soberanía de ambas partes.
Por tanto, no concierne en lo absoluto a los…
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) March 14, 2026
La postura de Rodríguez coincide con la expresada previamente por otras autoridades de la isla, tanto sobre procesos previos de diálogo con EE.UU como sobre el actual, incluso antes de que La Habana reconociera oficialmente la existencia de conversaciones.
A inicios de febrero, en medio de comentarios de Trump y filtraciones a la prensa sobre negociaciones ya en marcha, el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío adelantó que el Gobierno cubano no contemplaba incluir su sistema político y económico en una hipotética mesa de diálogo.
“No estamos listos para discutir nuestro sistema constitucional, así como suponemos que Estados Unidos no está listo para discutir su sistema constitucional, su sistema político ni su realidad económica”, aseveró entonces, a la par que reconoció solo “intercambios de mensajes” entre ambas partes y no propiamente conversaciones como ya declaraba Trump.
“Diferencias bilaterales”
En su mensaje, si bien no detalló sobre qué se ha hablado o podría hablarse entre Washington y La Habana, el canciller cubano repitió la idea de que tal diálogo tiene o tendría como centro las “diferencias bilaterales” y la voluntad de “encontrar solución” a las mismas.
En una cuerda semejante se expresó Díaz-Canel el pasado viernes. Entonces, el mandatario dijo que las conversaciones persiguen “identificar los principales problemas” entre las dos naciones que “necesitan una solución a partir de la gravedad que tienen”.
Además, añadió que las mismas buscan “concretar acciones en beneficio de los pueblos de ambos países”, así como “identificar áreas de cooperación para enfrentar las amenazas y garantizar la seguridad y la paz de ambas naciones y de la región” de América Latina y el Caribe.
Díaz-Canel confirma conversaciones con el gobierno de Estados Unidos
Hasta este momento las autoridades cubanas habían negado que existiera un diálogo con la Administración Trump, aunque sí habían reconocido “contactos” vinculados “al más alto nivel”.
Por su parte, el propio Trump así como fuentes de su Gobierno citadas por diversos medios estadounidenses habían venido asegurando que ya estaban en marcha negociaciones con La Habana, en medio del cerco petrolero y las crecientes presiones de EE.UU sobre la isla.
Ahora Díaz-Canel aseguró que en los intercambios sostenidos “la parte cubana ha expresado la voluntad de llevar a cabo este proceso, sobre bases de igualdad y respeto a los sistemas políticos de ambos Estados, a la soberanía y la autodeterminación de ambos gobiernos”.
“Esto se ha planteado tomando en cuenta un sentido de reciprocidad y de apego al derecho internacional”, refirió, sin brindar más detalles sobre la naturaleza de las conversaciones, las que fueron confirmadas en momentos en que se agrava la crisis en la isla, al tiempo que crece el malestar ciudadano y las protestas por esta situación.











