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El Ministerio del Interior anunció hoy la detención el sábado de diez ciudadanos panameños acusados de realizar acciones de propaganda consideradas “contrarias al orden constitucional cubano” al crear letreros “con contenido subversivo”.
De acuerdo con una nota oficial del Minint y difundida por la Presidencia en Facebook, los detenidos, residentes en Panamá, habrían ingresado al país con la finalidad de confeccionar letreros con contenido “subversivo” y abandonar el territorio una vez cumplido el encargo.
Según las investigaciones preliminares, los implicados habrían recibido la orientación de ejecutar las acciones durante la madrugada del sábado en la capital cubana y, a su regreso a Panamá, recibirían pagos que oscilarían entre 1000 y 1500 dólares por persona, conforme a sus primeras declaraciones.
El Ministerio del Interior señaló que, desde el momento de su detención, los ciudadanos reconocieron su participación en los hechos, aunque no se ofrecieron detalles adicionales sobre el proceso judicial ni sobre posibles vínculos con otras personas u organizaciones.
Las investigaciones continúan, indicó la entidad, que no especificó el lugar exacto donde se realizaron las acciones ni el estado legal actual de los acusados.
Estos hechos están tipificados en el artículo 124 del Código Penal cubano, precisó el Ministerio del Interior. La norma establece sanciones de privación de libertad de tres a ocho años para quien incurra en propaganda contra el orden constitucional.
En particular, contempla castigo para quien “incite contra el orden social, la solidaridad internacional o el Estado socialista reconocidos en la Constitución de la República, mediante la propaganda oral o escrita o en cualquier otra forma”, así como para quien “confeccione, distribuya o posea propaganda del carácter mencionado”.
La denuncia ocurre días después de que las autoridades de la isla denunciaron un intento de infiltración armada en la isla, cuando una embarcación desde Estados Unidos, una lancha rápida con matrícula de Florida FL7726SH, fue interceptada tras una agresión contra una unidad de superficie de las Tropas Guardafronteras en la zona noreste del canalizo El Pino, en cayo Falcones, municipio de Corralillo.
La lancha de Florida interceptada en Cuba llevaba 14 fusiles y 13 mil balas, según el Minint
La lancha de Florida que protagonizó el incidente en aguas territoriales de la isla, el cual dejó un saldo de cuatro muertes, llevaba 14 fusiles de asalto y combate, además de 12 846 balas de distinto calibre.
Representantes del Minint mostraron el armamento en un programa especial en la televisión de la isla, en el que aportaron nuevos detalles de los hechos de este miércoles en los que participaron diez cubanos residentes en EEUU, alguno también con nacionalidad estadounidense, y cinco miembros de la Tropa Guardafrontera cubana.
“Es armamento de combate”, afirmó el Jefe del Estado Mayor de la Dirección de Tropas Guardafronteras, Ivey Daniel Carballo, quien argumentó que la intención era “realizar actos terroristas, promover un desorden público” y “atacar unidades militares”.
El fiscal jefe de Dirección de la Fiscalía General de la República, Edward Roberts Campbell, indicó por su parte que aún se están realizando las pesquisas iniciales para concretar los tipos delictivos, pero que los seis delitos que se contemplan tienen un “marco sancionador elevado” que va de los 10 años “hasta la privación de libertad perpetua y la pena de muerte”.
Sin embargo, la Fiscalía no ha presentado por el momento cargos formalmente y aún no ha solicitado la prisión provisional para los seis tripulantes de la lancha rápida que sobrevivieron.
El suceso se produjo en un momento de especial tensión entre EE.UU. y Cuba, tras la imposición de Washington de un asedio petrolero a la isla y las demandas de negociación y cambio a La Habana.











