Los apagones no dejan de azotar Cuba día y noche, mientras crece la demanda y la generación eléctrica se resiente por las constantes averías y la crónica falta de combustible.
Este jueves los cortes del servicio se mantuvieron las 24 horas y se extendieron durante toda la madrugada. La máxima afectación fue de 1619 MW a las 8:00 PM, una cifra mayor a la previsión oficial “por demanda superior a lo pronosticado”, según la Unión Eléctrica (UNE).
Los apagones siguieron sin dar tregua, a pesar de que los ocho nuevos parques solares fotovoltaicos volvieron a generar con estabilidad y produjeron 934 MWh.
Ya a las 7:00 AM de este viernes la afectación superaba la barrera de los 1000 MW, y para el mediodía el estimado de la UNE asciende hasta los 1100 MW.
Fórmula en negativo
A la creciente demanda, reflejo —entre otras cosas— de un aumento de las temperaturas en Cuba, no puede hacer frente la golpeada generación eléctrica, que hoy tiene siete unidades fuera de servicio, una más que en la jornada previa por una avería en la termoeléctrica de Nuevitas.
La información de la UNE no brinda detalles sobre la nueva rotura de la unidad 6 de la planta camagüeyana ni tampoco un estimado sobre su posible reincorporación.
No obstante, ninguno de los bloques averiados tiene previsto incorporarse durante este viernes —y contribuir así a disminuir los apagones—, de acuerdo con el reporte oficial.
Tampoco lo hará ninguna de las 69 centrales de generación distribuida paradas por falta de combustible, lo que supone 501 MW menos.
Con este escenario, la fórmula de la generación sigue en negativo, incluso en números más rojos que el día anterior. La UNE, que estima una demanda de 3450 MW en el pico nocturno, prevé una afectación máxima en ese momento de 1680 MW.
Lo anterior significa que cerca de la mitad del país estará a oscuras simultáneamente a esa hora, en un nuevo pico de la profunda y hasta ahora indetenible crisis energética que padece la isla en los últimos años.