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Cuba volverá a enfrentar este martes prolongados apagones en todo el territorio nacional. Durante el horario de mayor demanda, en la tarde-noche, los cortes eléctricos llegarán a afectar de manera simultánea al 54 % del país, de acuerdo con datos de la Unión Eléctrica (UNE).
Con este escenario, la isla retoma niveles de afectación superiores al 50 %, una tendencia que marcó buena parte de 2025 y que en su punto más crítico alcanzó el 62 %, tras algunos días de cierre de año con interrupciones menos severas del servicio.
Según la UNE, adscrita al Ministerio de Energía y Minas, para el pico de consumo se prevé una capacidad de generación de 1.533 megavatios (MW) frente a una demanda máxima de 3300 MW, lo que supone un déficit de 1767 MW. La afectación estimada —la energía que será desconectada para evitar apagones desordenados— ascenderá a 1797 MW.
La situación responde, fundamentalmente, a la escasez de divisas del Estado para importar combustible y al deterioro de las centrales termoeléctricas, muchas de ellas obsoletas. Actualmente, siete de las 16 unidades termoeléctricas se encuentran fuera de servicio por averías o mantenimientos. Esta fuente aporta alrededor del 40 % del mix energético del país.
A ello se suma que 97 centrales de generación distribuida, basadas en motores, permanecen inactivas por falta de diésel y fueloil. El panorama se ve agravado por la incertidumbre tras los recientes ataques estadounidenses que derivaron en la captura de Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, principal proveedor de combustible de Cuba.
Expertos independientes señalan que la crisis energética es consecuencia de una infrafinanciación crónica de un sector que permanece bajo control estatal desde 1959. Estimaciones externas calculan que serían necesarios entre 8 mil y 10 mil millones de dólares para rehabilitar el sistema eléctrico nacional.
El Gobierno cubano, por su parte, atribuye la situación al impacto de las sanciones estadounidenses y acusa a Washington de promover una “asfixia energética” contra la isla.
Los apagones prolongados continúan lastrando la economía cubana, que se ha contraído un 11 % en los últimos cinco años y cerrará este ejercicio nuevamente en números negativos. Además, han sido uno de los principales detonantes de las protestas sociales más significativas del último lustro.
EFE/OnCuba












