El Banco Central de Cuba anunció la próxima incorporación de billetes de 2000 y 5000 pesos cubanos, una actualización que responde “a las actuales condiciones económicas” y al “incremento del uso de efectivo” en la isla.
La puesta en circulación comenzará este 1 de abril en La Habana con el billete de 5000 pesos, mientras que el de 2000 se introducirá de forma progresiva en fechas posteriores, de acuerdo al comunicado difundido por el BCC.
La medida busca facilitar transacciones de alto valor, reducir costos logísticos y mejorar la operatividad en un contexto inflacionario, según informó la institución.
Ambas denominaciones presentan un rediseño que aprovecha toda la superficie del billete e incorpora nuevos elementos de seguridad. Por primera vez en la historia monetaria del país, las piezas estarán dedicadas a figuras femeninas: Mariana Grajales Cuello en el billete de 2000 pesos y Celia Sánchez Manduley en el de 5000.
Entre las características técnicas destacan el uso de papel de seguridad con estándares internacionales, marcas de agua con los rostros de las figuras, hilos de seguridad con efecto dinámico y elementos táctiles para personas con discapacidad visual.
También se incluyen detalles como la flor nacional —la mariposa— con efectos ópticos variables y numeraciones únicas para cada billete.
La anterior actualización ocurrió en 2021, cuando el Banco Central emitió la serie de billetes impresos bajo las denominaciones de 200, 500 y 1000 pesos, que circulan actualmente con volúmenes insuficientes en manos de la población para pagar sus obligaciones en medio de una inflación galopante y sin aparente solución inmediata.
Luego, en 2023, la entidad aseguró que, en lo inmediato, no circularían billetes con mayor denominación a los que existían, en unas declaraciones hechas en medio de rumores sobre el tema.
Entonces, Alberto Quiñones Betancourt, vicepresidente del BCC, explicó que el sistema bancario “opera y operará en el corto y mediano plazo” con billetes de las denominaciones existentes.
Devaluación del peso y la batalla por el efectivo
La medida anunciada hoy se enmarca en la aguda devaluación del peso cubano, que ha visto al dólar superar los 500 CUP en el mercado informal, según reportes recientes.
Frente a la pérdida constante de valor de la moneda nacional, los nuevos billetes de alta denominación buscan facilitar transacciones cotidianas en un entorno donde los precios han escalado drásticamente, evitando la necesidad de manejar grandes cantidades de efectivo de menor valor.
Por otro lado, la bancarización, impulsada desde 2023 como estrategia para modernizar pagos y reducir el uso de efectivo, ha enfrentado serios escollos, incluyendo la falta crónica de liquidez física y la retención de dinero por privados.
Cuba se encuentra sumida en una grave crisis económica. La combinación de la pandemia de la COVID-19, el endurecimiento de las sanciones de EE.UU. y las fallidas y sostenidas políticas económicas y monetarias nacionales han agravado los problemas estructurales de la economía cubana.
La situación se ha deteriorado con gravedad desde enero por la decisión de Washington de bloquear cualquier envío de combustible a la isla. El país sólo produce crudo para cubrir un tercio de sus necesidades energéticas.











