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Les Ballets de Monte Carlo, bajo la presidencia de Su Alteza Real la Princesa de Hannover, junto a los músicos italianos Antonio Castrignano y Taranta Sounds, ya tiene fechas confirmadas para la presentación en La Habana de Core Meu. Las presentaciones tendrán lugar los días 16, 17 y 18 de mayo próximos en la sala Avellaneda del Teatro Nacional.
La noticia fue divulgada por el Ballet Nacional de Cuba, específicamente el comité organizador del Festival Internacional de Ballet de La Habana “Alicia Alonso” (FIBLHAA), institución anfitriona de la cita danzaria. En esta oportunidad, la visita a la isla de la compañía monegasca se produce en colaboración con la Feria Internacional Cubadisco 2025, que acontecerá del 18 al 25 de mayo.

Según el comité organizador del FIBLHAA, esta temporada de presentaciones de la prestigiosa agrupación europea es la realización de un deseo pospuesto desde la pasada edición 28 de la fiesta de la danza en Cuba, cuando la compañía no pudo estar presente.
Esta será la segunda ocasión en que los bailarines, dirigidos por el coreógrafo Jean-Christophe Maillot, visitarán la isla, diez años después de su debut en la escena cubana con su versión del ballet Cenicienta.

En esta oportunidad llegará con Core Meu, propuesta vibrante coreografiada por Maillot. Afirman desde la compañía europea que se trata de un ballet que “salva la profunda brecha entre la técnica de puntas y la tarantela para transportarnos a la región italiana de Apulia, en los confines del Mediterráneo. La energía generada por esta ‘masa’ de bailarines que gira al ritmo del tamburello nos remonta a los orígenes de la danza”.
La pieza contará con la interpretación musical en vivo del italiano Antonio Castrignano y Taranta Sounds, defensores genuinos de la tarantela, un baile y canto popular originario del sur de Italia.
Core Meu fue estrenada en 2017 y tiene al mar como telón de fondo. Desde la agrupación destacan que “su coreografía alterna momentos de sensualidad apacible con secuencias de puro desenfreno físico. Celebra la euforia de la danza, culminando en un final dionisíaco tras el cual los cincuenta bailarines se desploman como un solo cuerpo”.