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Especial sobre la Covid-19

Datos COVID-19 en Cuba

CASOS*FALLECIDOSRECUPERADOSCASOS ACTIVOS
MUNDO40,755,3821,124,59630,415,7429,215,044
ESTADOS UNIDOS8,461,627225,2945,504,6032,731,730
CUBA63051275806370
*Cifras acumuladas de los casos que han dado positivos durante esta pandemia. Incluye las personas recuperadas y las fallecidas. **Dos casos fueron evacuados a sus paises de origen.

El mundo se encuentra en una situación de emergencia ante la enfermedad causada por un nuevo Coronavirus. El 11 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud declaró que estábamos ante una nueva Pandemia, en este caso de una enfermedad nueva de propagación mundial. 

La comunidad científica y la sociedad en general, no solo nos estamos enfrentando a una enfermedad nueva, sino a una manera distinta de gestionar este tipo de crisis en un mundo cada vez más conectado, con un torrente impresionante de información las 24 horas del día, por las más diversas fuentes.

TEn este especial compilamos información contrastada sobre esta enfermedad, con fuentes confiables que declaren que su información proviene de autoridades científicas.

Coronavirus

Los coronavirus (CoV) son una amplia familia de virus que pueden causar diversas afecciones, desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como ocurre con el coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el que ocasiona el síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV). Un nuevo coronavirus es una nueva cepa de coronavirus que no se había encontrado antes en el ser humano.

Los coronavirus se pueden contagiar de los animales a las personas (transmisión zoonótica). De acuerdo con estudios exhaustivos al respecto, sabemos que el SARS-CoV se transmitió de la civeta al ser humano y que se ha producido transmisión del MERS-CoV del dromedario al ser humano. Además, se sabe que hay otros coronavirus circulando entre animales, que todavía no han infectado al ser humano.

¿Por qué se llama así a los Coronavirus?

Porque bajo la vista del microscopio electrónico, su apariencia recuerda a una corona. Pero no a las que portaban los monarcas sobre sus regias cabezas, sino a la corona solar, es decir al aura de plasma que rodea a nuestra estrella, el sol.

El término «coronavirus» aparece mencionado en un artículo de la revista Nature, publicado en el número del 16 de Noviembre de 1968 (vol. 220, no. 5168, p. 650). El texto afirma: «Un nuevo grupo de virus bajo el nombre de coronavirus ha sido reconocido por un grupo informal de virólogos que han enviado sus conclusiones a Nature [.] estos virus tienen, bajo el microscopio electrónico una apariencia más o menos redondeada, [y están rodeados por] un aura característica de filamentos [que] remedan a la corona solar»

El nuevo virus / la nueva enfermedad

En los primeros días de diciembre de 2019 médicos de la ciudad de Wuhan, China, comenzaron a observar casos de neumonías graves en adultos cuyo causante no era ninguno de los patógenos comunes de la enfermedad. Atentos a esta situación se percataron que tenían algo en común: el mercado de pescados y mariscos de Wuhan.

El 7 de enero de 2020 científicos chinos descubrieron la secuencia genética específica del causante de la enfermedad, descubriendo un virus nuevo. El genoma del virus está formado por una sola cadena de ARN, por lo que se clasifica como ARN monocatenario positivo. Su secuencia genética se aisló a partir de una muestra obtenida de un paciente afectado por neumonía en la ciudad china de Wuhan[1].

[1] Zhou, Peng; Yang, Xing-Lou; Wang, Xian-Guang; Hu, Ben; Zhang, Lei; Zhang, Wei; Si, Hao-Rui; Zhu, Yan; Li, Bei; Huang, Chao-Lin; Chen, Hui-Dong; Chen, Jing; Luo, Yun; Guo, Hua; Jiang, Ren-Di; Liu, Mei-Qin; Chen, Ying; Shen, Xu-Rui; Wang, Xi; Zheng, Xiao-Shuang; Zhao, Kai; Chen, Quan-Jiao; Deng, Fei; Liu, Lin-Lin; Yan, Bing; Zhan, Fa-Xian; Wang, Yan-Yi; Xiao, Gengfu; Shi, Zheng-Li (23 de enero de 2020). «Discovery of a novel coronavirus associated with the recent pneumonia outbreak in humans and its potential bat origin»bioRxiv (en inglés): 2020.01.22.914952. doi:10.1101/2020.01.22.914952. Archivado desde el original el 24 de enero de 2020. Consultado el 5 de febrero de 2020.

Coronavirus SARS-Cov-2

Al virus, el Comité Internacional de Taxonomía de Virus (ICTV, por sus siglas en inglés) lo llamó SARS-CoV-2, un miembro de la familia de otros virus que fueron detectados antes, los SARS-CoV, dejando en claro que este era un virus totalmente nuevo.

Covid 19

El 11 de febrero de 2020 la Organización Mundial de la Salud puso nombre a la nueva enfermedad: Covid-19. De acuerdo a la explicación de la OMS, el nuevo nombre se toma de las palabras «corona», «virus» y disease (enfermedad en inglés), mientras que 19 representa el año en que surgió (el brote se informó a la OMS el 31 de diciembre de 2019).

¿Es el SARS-Cov-2 un virus inventado en un laboratorio?

Varias teorías al respecto circulan en Internet. Sin embargo, los científicos que han estudiado el genoma del virus afirman que este nuevo coronavirus está estrechamente relacionado con el BatCoV RaTG13 detectado en murciélagos de la provincia de Yunnan. La transmisión zoonótica (de animal al ser humano) de los coronavirus no es rara, sucede así, con un hospedero intermediario, que aún no se ha determinado en este nuevo caso.

¿Cómo se transmite este virus?

Adquirimos este virus a través de nuestra boca, nariz o los ojos. La transmisión directa (de persona a persona) ocurre cuando tenemos contacto directo con una persona infectada que implique intercambio de fluidos por esas vías, también cuando una persona infectada expulsa pequeñas gotas cargadas con el virus, a través de la tos y el estornudo, o cuando nos habla muy de cerca; y éstas entran en contacto con nuestra nariz, ojos o boca. Esta manera de transmisión podría no ser la más frecuente, porque requiere mucha cercanía entre las dos personas.  Por eso los científicos están haciendo tanto hincapié en el lavado de las manos, pues esta podría ser la vía más eficiente. ¿Por qué? Porque las personas infectadas tienden a tocarse la cara (la nariz o la boca, por la secreción nasal o la tos) y pueden tocar cualquier otra superficie después, sin haberse lavado las manos, una persona sana podría entonces tocar superficie contaminada y posteriormente tocarse la boca, los ojos o la nariz, y así contaminarse.

Se conocen dos características de este virus que resultan importantes para saber cuán eficiente es su transmisión. Es un virus grande, pesa, por lo tanto no puede ser transmitido directamente a mucha distancia (se estima que no más de un metro) mediante la tos, el habla, o el estornudo, pues pesa y cae.

Es un virus envuelto, y su envoltura hace que pueda permanecer activo en superficie por varias horas y hasta días. Un estudio reciente de The New England Journal of Medicine, determinó que, en dependencia del material de la superficie el virus puede permanecer activo de entre 4 y 72 horas. Mientras en el aire solo por tres horas.

¿Qué ocurre una vez que el virus entra?

Cuando el virus entra invade la mucosa del tracto respiratorio, el virus entra a las células, se replica, rompe esa célula y las copias virales invaden las células vecinas. Se ha visto hasta el momento que aproximadamente en el 80% de los casos la enfermedad se desarrollará hasta este punto, por eso se puede producir dolor de garganta, sensación de nariz tupida y fiebre. En el otro 20% el virus seguirá avanzando por las vías respiratorias hasta los pulmones y puede provocar síntomas severos y la muerte.

Síntomas

Los síntomas más comunes de la COVID-19 son fiebre, cansancio y tos seca. Algunos pacientes pueden presentar dolores, congestión nasal, rinorrea (nariz tupida), dolor de garganta o diarrea. Estos síntomas suelen ser leves y aparecen de forma gradual. Algunas personas se infectan, pero no desarrollan ningún síntoma y no se encuentran mal. La mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial. Alrededor de 1 de cada 6 personas que contraen la COVID-19 desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar. Las personas mayores y las que padecen afecciones médicas subyacentes, como hipertensión arterial, problemas cardiacos o diabetes, tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad grave. En torno al 2% de las personas que han contraído la enfermedad han muerto.

Fuente: OPS / OMS.

Período de incubación

El período de incubación es el tiempo que transcurre entre la infección por el virus y la aparición de los síntomas de la enfermedad. La mayoría de las estimaciones respecto al periodo de incubación de la COVID-19 oscilan entre 1 y 14 días, y en general se sitúan en torno a cinco días. Estas estimaciones se irán actualizando a medida que se tengan más datos. (OMS)

La tasa de mortalidad en el SARS-Cov-2

Lo que más preocupa en una enfermedad emergente es su tasa de mortalidad, eso significa una relación entre las personas que se contagian y las personas que mueren.

El Covid-19 es una enfermedad muy joven (de apenas tres meses) todavía estos cálculos son imprecisos porque es imposible determinar cuántas personas se han infectado. Algunas personas no desarrollan síntomas y tampoco a todos los posibles contagiados se les realizan las pruebas diagnósticas.

Existen enfermedades con una tasa de mortalidad mucho más alta (algunas incluso sin vacunas efectivas), entonces ¿por qué la alarma con el Covid-19?

La rabia tiene una tasa de mortalidad de aproximadamente un 95% mientras que el ébola, de un 50%. Estas son enfermedades más graves que el Coronavirus, sin duda alguna. Pero su transmisión no es tan efectiva.

La combinación entre una alta morbilidad (número de personas que enferman en una población y período determinados) y la mortalidad (número de defunciones en una población y período determinados) es lo que hace más preocupante una epidemia, pues puede implicar un mayor número de enfermos graves y fallecidos.

La tasa de mortalidad no se ha comportado igual en el Covid-19 en países diferentes (incluso cercanos). Así, por ejemplo, en Italia se reporta hasta el momento una tasa de mortalidad del 7%, mientras que en Alemania es del 0.2%.

La tasa de mortalidad general, de acuerdo con un estudio sobre el brote realizado por el Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades (CCDC), es de un 2,3%, siendo las personas mayores de 80 años las que corren más riesgo, con un índice de mortalidad del 14,8%.

¿Cómo se compara COVID-19 con otras enfermedades producidas por coronavirus y la Influenza que causa la gripe?

Se han reportado otras epidemias producidas por coronavirus en humanos que también producen infecciones respiratorias. Una enfermedad grave como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS o SARS, por sus siglas en inglés).

El SARS apareció en China en 2002. En pocos meses se propagó en todo el mundo, pero rápidamente fue contenido. La OMS explica que el genoma del virus que causa el COVID-19 y el SARS “son similares, pero no iguales”: “El SARS es más letal pero mucho menos infeccioso que el COVID-19. Desde 2003, no se han registrado brotes de SARS en ningún lugar del mundo”.

El síndrome respiratorio de Medio Oriente (MERS, por sus siglas en inglés), fue reportado por primera vez en 2012 en Arabia Saudita. Según la OMS hasta el momento se conocen de 2519 casos confirmados y 866 fallecidos.

A pesar de que el virus SARS-Cov-2 que produce la enfermedad Covid-19, y el SARS-Cov causante del SARS tienen mucho en común (comparten aproximadamente el 80% de su genoma), la vía de transmisión entre humanos es muy similar, el hecho de que el virus tarde mucho más en transmitirse de un ser humano a otro, pudiera tener que ver en las diferencias en cuanto al número de personas afectadas.  En el caso del SARS el período de incubación del virus es de 5 días y la transmisión a otra persona ocurre 4 o 5 días después de que comiencen los síntomas, mientras que el Covid-19 tiene un período de incubación estimado hasta ahora entre 2 y 14 días (generalmente entre 5 y 7), pero el virus puede ser transmitido antes de desarrollar síntomas. Además, los síntomas del Covid-19 son más leves, incluso puede haber personas asintomáticas, por lo que tienen más movilidad y capacidad para transmitir la enfermedad.

En el caso del MERS si bien la mayoría de los casos humanos se han atribuido a la transmisión de persona a persona en entornos sanitarios, los datos científicos actuales indican que los dromedarios son un importante reservorio de MERS-CoV y una fuente animal de infección humana. Sin embargo, se desconocen la función específica de los dromedarios en la transmisión del virus y cuáles son exactamente las vías de transmisión. No parece que el virus se transmita fácilmente de una persona a otra a menos que haya un contacto estrecho, por ejemplo, al atender a un paciente sin la debida protección. Ha habido brotes asociados a la atención sanitaria en varios países. Los más importantes se han producido en Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y la República de Corea.

El SARS se esparció a 26 naciones y dejó casi 800 muertos y más de 8.000 contagiados durante los ocho meses que duró el brote. Para el Covid-19, en el momento que estoy escribiendo este artículo se han reportado casos en 169 países, 244 364 casos y 10 007 fallecidos, en solo algo más de tres meses de evolución.

Ambos, el SARS y el MERS tienen una tasa de mortalidad mucho mayor, sin embargo, la transmisión es mucho menos efectiva que en el caso del Covid-19.

¿Cuál es la diferencia con la gripe?

La llamada gripe común, por su parte, es una enfermedad respiratoria contagiosa provocada por los virus de la influenza. Estos afectan a la nariz, a la garganta y, en algunos casos, a los pulmones. Aunque se puede prevenir con vacunas y, por lo general, no requiere de atención médica, en ocasiones puede llevar a la muerte.

La gripe común tiene un 1,3 de número reproductivo, lo que significa que cada infectado pasa la enfermedad a 1,3 personas, en promedio. Ese número es el que se usa para medir el potencial de la epidemia. Cuando es superior a uno, la enfermedad tiende a extenderse. Es lo que pasó en 2009 con la pandemia de gripe H1N1, que tenía un número reproductivo de 1,5 y no pudo ser contenida. Ahora ese virus es uno de los cuatro que causan la gripe común. Los estudios disponibles apuntan a que el número reproductivo del coronavirus está entre 2 y 3. Es decir que, si no se toman medidas especiales, la Covid-19 infectará a más personas que la gripe.

La influenza es aún una enfermedad más grave que el Covid -19, pues causa unos 5 millones de casos de enfermedades graves cada año, y mata a 650.000 personas en ese lapso, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Conociendo que la tasa de mortalidad del H1N1 y los virus de influenza en general se estima entre un 0.1 y 0.2 %, y su número reproductivo también es menor al del Covid-19, es de esperar que si no se toman las medidas necesarias, esta relación se revierta.

Medidas de protección básicas contra el nuevo coronavirus (Con información proporcionada por la OMS)

Lávese las manos frecuentemente

Lávese las manos correctamente y con frecuencia. Aunque puede utilizar desinfectante a base de alcohol, el agua y jabón es suficiente.

¿Por qué? Porque este virus tiene una glicoproteína que es digamos “la llave” para entrar a las células de la mucosa respiratoria, que es destruida por el jabón.

Adopte medidas de higiene respiratoria

Al toser o estornudar, cúbrase la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo; tire el pañuelo inmediatamente y lávese las manos con agua y jabón.

¿Por qué? Al cubrir la boca y la nariz durante la tos o el estornudo se evita la propagación de gérmenes y virus. Si usted estornuda o tose cubriéndose con las manos puede contaminar los objetos o las personas a los que toque después con las manos contaminadas.

Mantenga el distanciamiento social

Mantenga al menos 1 metro (3 pies) de distancia entre usted y las demás personas, particularmente aquellas que tosan, estornuden y tengan fiebre.

¿Por qué? Cuando alguien con una enfermedad respiratoria, como la infección por el 2019-nCoV, habla, tose o estornuda, proyecta pequeñas gotículas que contienen el virus. Si está demasiado cerca, puede inhalar el virus. Este virus es pesado, por lo que no puede recorrer mucha distancia, 2 metros serán suficientes.

Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca

¿Por qué? Las manos tocan muchas superficies que pueden estar contaminadas con el virus. Si se toca los ojos, la nariz o la boca con las manos contaminadas, puedes transferir el virus de la superficie a si mismo.

Solicite atención médica a tiempo

Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, indique a su prestador de atención de salud si ha viajado a una zona donde se haya notificado la presencia del 2019-nCoV, o si ha tenido un contacto cercano con alguien que haya viajado desde esas zonas y tenga síntomas respiratorios.

¿Por qué? Siempre que tenga fiebre, tos y dificultad para respirar, es importante que busque atención médica de inmediato, ya que dichos síntomas pueden deberse a una infección respiratoria o a otra afección grave. Los síntomas respiratorios con fiebre pueden tener diversas causas, y dependiendo de sus antecedentes de viajes y circunstancias personales, el 2019-nCoV podría ser una de ellas.

Manténgase informado y siga las recomendaciones de los profesionales sanitarios

Manténgase informado sobre las últimas novedades en relación con la COVID-19. Siga los consejos de su dispensador de atención de salud, de las autoridades sanitarias pertinentes a nivel nacional y local o de su empleador sobre la forma de protegerse a sí mismo y a los demás ante la COVID-19.

¿Por qué? Las autoridades nacionales y locales dispondrán de la información más actualizada acerca de si la COVID-19 se está propagando en su zona. Son los interlocutores más indicados para dar consejos sobre las medidas que la población de su zona debe adoptar para protegerse. 


Medidas de protección para las personas que se encuentran en zonas donde se está propagando la COVID-19 o que las han visitado recientemente (en los últimos 14 días)

Siga las orientaciones expuestas arriba.

Permanezca en casa por al menos 15 días, si empieza a encontrarse mal, aunque se trate de síntomas leves como cefalea y rinorrea leve, hasta que se recupere. 

¿Por qué? Evitar los contactos con otras personas y las visitas a centros médicos permitirá que estos últimos funcionen con mayor eficacia y ayudará a protegerle a usted y a otras personas de posibles infecciones por el virus de la COVID-19 u otros.

Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, busque rápidamente asesoramiento médico, ya que podría deberse a una infección respiratoria u otra afección grave. Llame con antelación e informe a su dispensador de atención de salud sobre cualquier viaje que haya realizado recientemente o cualquier contacto que haya mantenido con viajeros.

¿Por qué? Llamar con antelación permitirá que su dispensador de atención de salud le dirija rápidamente hacia el centro de salud adecuado. Esto ayudará también a prevenir la propagación del virus de la COVID-19 y otros virus.

¿A qué países les está yendo mejor en su combate al Coronavirus hasta el momento?

*Con datos del 19 de marzo de 2020

China (1386 millones de habitantes)

En el país donde se originó la pandemia se han reportado hasta el momento 80 967 casos y 3248 fallecidos. A pesar de que sigue siendo el país con más casos en total, ha disminuido drásticamente los nuevos casos y el número de fallecimientos diarios.

Corea del Sur (51.47 millones de habitantes)

Si bien se han reportado más de 8.000 enfermos, los nuevos contagios y las muertes se han reducido en las últimas semanas de forma abrupta.

Taiwán (23,6 millones de habitantes), vecino de China

Ha reportado 108 casos y un fallecido, después de dos meses del primer caso.

Hong Kong (7,5 millones de habitantes), comparte frontera terrestre con China

Ha confirmado 208 contagios y cuatro muertes en más de dos meses.

Singapur (5612 millones de habitantes)

Ha reportado 345 casos y ningún fallecimiento

Según la OMS y expertos consultados por la BBC las medidas más efectivas han sido:

1.       Hacer las pruebas a todas las personas con síntomas de haberse contagiado

(En conferencia de prensa este lunes, el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, consideró que esta medida era la «columna vertebral para detener la propagación» de la pandemia.

2.      Aislar a los contagiados

Según los expertos Corea del Sur y China han realizado excelentes trabajos en el rastreo, pruebas y contención entre sus ciudadanos. A las personas que tienen fiebre las envían a ‘clínicas de fiebre’ y las analizan para detectar si tenían gripe o covid-19. Cuando dan positivo para covid-19, las aíslan en lo que han llamado ‘hoteles de cuarentena’ para evitar que infecten a sus familias», destacan.

A diferencia de China, en Taiwán, Singapur y Hong Kong, aunque existen lugares estatales para las cuarentenas, la norma que se impuso fue regular que las personas permanecieran en sus casas e imponer multas -en ocasiones de hasta más de US$3.000- para los que la violaran.

3. Preparación y reacción rápida

«La preparación y la acción rápida resultan fundamentales en los primeros momentos del brote. En Europa y Estados Unidos hemos visto que no solo faltaba preparación sino que se ha reaccionado tarde», indica el director de la OMS.

Antes de que se confirmara la transmisión del virus de persona a persona a mediados de enero, Taiwán comenzó a someter a exámenes a todos los pasajeros provenientes de Wuhan, la ciudad china donde comenzó el brote.

Mientras Hong Kong comenzó a implementar desde el 3 de enero estaciones de detección de temperatura en sus puertos de entrada y luego implementó cuarentenas de 14 días para los turistas que ingresaran a su territorio.

Cada médico, por demás, recibió instrucciones de que debía reportar cualquier paciente con fiebre o síntomas respiratorios agudos y antecedentes de viajes recientes a Wuhan.

4. Distanciamiento social

Según Nyenswah, cuando se reportan los primeros contagios de un nuevo virus en una población, las medidas de contención dejan de tener sentido y otras, como el distanciamiento social, resultan ser más efectivas para evitar que los sectores más vulnerables se contagien.

De acuerdo con el experto, la rapidez en instruir normas de distanciamiento social en naciones como Hong Kong y Taiwán fue fundamental para reducir los contagios.

Hong Kong orientó a los adultos trabajar desde casa desde finales de enero, cerró las escuelas y canceló todos los eventos sociales.

Singapur, en cambio, nunca ha cancelado las clases, por el potencial efecto económico que tendría en los trabajadores con hijos menores. Sin embargo, según el diario local The Straits Times, la estrategia ha sido someter a pruebas y controles de temperatura cada día a todos los estudiantes y al personal académico.

5. Promover medidas de higiene

Desde que comenzaron a reportarse los primeros brotes de coronavirus fuera de China, la OMS ha insistido que además del distanciamiento social, el lavado regular de manos y la higiene al presentar cualquier síntoma son fundamentales para evitar la transmisión del virus.

«Muchos países asiáticos aprendieron con la experiencia del SARS en 2003 y son naciones donde existe una conciencia de practicar medidas de higiene no solo para no enfermarse sino para no contagiar a los demás, lo que es fundamental en estos casos», indica Nyenswah.

En países como Singapur, Hong Kong y Taiwán, las estaciones con gel antibacterial en las calles son una constante y en alguno de ellos, el uso de mascarillas está extendido incluso antes del coronavirus.

Las autoridades de Taiwán, por ejemplo, han promovido campañas para el lavado de manos a través de internet, a la vez que se han reforzado los mecanismos para la limpieza de las calles y los lugares públicos.

«Es un factor que se suele pasar por alto en medio de medidas drásticas que se están tomando, pero creo que estas medidas a nivel ciudadano, como lavarse las manos demostraron y siguen demostrando estar entre las más efectivas», señala Nyenswah.

Estas son las medidas que mejor han funcionado hasta el momento según los expertos, pero no descartan que un relajamiento de las mismas pueda provocar nuevos brotes en los países que han logrado un cierto control de la enfermedad.

Cubanos hablan ante la pandemia

Leonardo Padura
Ailynn Torres Santana
Will Campa
Laura de la Uz
José Luis Cortés, El Tosco
Frank Camilo, Carlos Tabares, Carlos Lazo, Violeta Rodríguez

PREGUNTAS QUE CONTESTA LA OMS

El ajo cura el coronavirus? Mi perro me contagia? En el verano se acaba la enfermedad?… Las respuestas aquí

¿Qué probabilidades hay de que contraiga la COVID-19?

El riesgo depende del lugar donde se encuentre usted y, más concretamente, de si se está produciendo un brote de COVID-19 en dicho lugar.

Para la mayoría de las personas que se encuentran en la mayor parte de los lugares, el riesgo de contraer esta enfermedad continúa siendo bajo. Sin embargo, sabemos que hay algunos lugares (ciudades o zonas) donde se está propagando y donde el riesgo de contraerla es más elevado, tanto para las personas que viven en ellas como para las que las visitan. Los gobiernos y las autoridades sanitarias están actuando con determinación cada vez que se detecta un nuevo caso de COVID-19. Es importante que todos respetemos las restricciones relativas a los viajes, los desplazamientos y las concentraciones multitudinarias de personas aplicables a cada lugar en concreto. Si cooperamos con las medidas de lucha contra la enfermedad, reduciremos el riesgo que corremos cada uno de nosotros de contraerla o de propagarla.

Como se ha comprobado en China y en otros países, es posible detener los brotes de COVID-19 y poner fin a su transmisión. No obstante, la gran rapidez con que pueden aparecer nuevos brotes nos obliga a ser conscientes de la situación en los lugares donde nos encontramos o donde tengamos intención de ir. La OMS publica cada día actualizaciones sobre la situación de la COVID-19 en el mundo, que se pueden consultar, en inglés, en la página https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/situation-reports/.

¿Debo preocuparme por la COVID-19?

Por lo general, los síntomas de la COVID-19 son leves, sobre todo en los niños y los adultos jóvenes. No obstante, también pueden ser graves y obligan a hospitalizar a alrededor de uno de cada cinco infectados. Por consiguiente, es bastante normal preocuparse por los efectos que el brote de COVID-19 puede tener en nosotros y en nuestros seres queridos.

Esta preocupación debe servirnos para adoptar medidas de protección para nosotros, nuestros seres queridos y las comunidades donde vivimos. La medida principal y más importante es la higiene regular y completa de las manos y de las vías respiratorias. En segundo lugar, es importante mantenerse informado y seguir los consejos de las autoridades sanitarias locales, como los relativos a los viajes, los desplazamientos y los eventos donde se pueda concentrar un gran número de personas. Puede consultar los consejos sobre protección en la página https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public.

¿Quién corre riesgo de desarrollar una enfermedad grave?

Todavía tenemos mucho por aprender sobre la forma en que la COVID-2019 afecta a los humanos, pero parece que las personas mayores y las que padecen afecciones médicas preexistentes (como hipertensión arterial, enfermedades cardiacas o diabetes) desarrollan casos graves de la enfermedad con más frecuencia que otras.

¿Son eficaces los antibióticos para prevenir o tratar la COVID-19?

No. Los antibióticos no son eficaces contra los virus, solo contra las infecciones bacterianas. La COVID-19 está causada por un virus, de modo que los antibióticos no sirven frente a ella. No se deben usar antibióticos como medio de prevención o tratamiento de la COVID-19. Solo deben usarse para tratar una infección bacteriana siguiendo las indicaciones de un médico.

¿Existen medicamentos o terapias que permitan prevenir o curar la COVID-19?

Aunque algunos remedios occidentales, tradicionales o caseros pueden proporcionar confort y aliviar los síntomas de la COVID-19, no hay pruebas de que los medicamentos actuales puedan prevenir o curar la enfermedad. La OMS no recomienda la automedicación, en particular con antibióticos, para prevenir o curar la COVID-19. Hay varios ensayos clínicos en curso con medicamentos occidentales y tradicionales. La OMS facilitará información actualizada tan pronto como los resultados de los ensayos clínicos estén disponibles.

¿Existe alguna vacuna, medicamento o tratamiento para la COVID-19?

Todavía no. Hasta la fecha, no hay ninguna vacuna ni medicamento antiviral específico para prevenir o tratar la COVID-2019. Sin embargo, los afectados deben recibir atención de salud para aliviar los síntomas. Las personas que presentan casos graves de la enfermedad deben ser hospitalizadas. La mayoría de los pacientes se recuperan con la ayuda de medidas de apoyo.

Se están investigando posibles vacunas y distintos tratamientos farmacológicos específicos. Hay ensayos clínicos en curso para ponerlos a prueba. La OMS está coordinando los esfuerzos dirigidos a desarrollar vacunas y medicamentos para prevenir y tratar la COVID-19.

Las formas más eficaces de protegerse a uno mismo y a los demás frente a la COVID-19 son: lavarse las manos con frecuencia, cubrirse la boca con el codo o con un pañuelo de papel al toser y mantener una distancia de al menos 1 metro (3 pies) con las personas que tosen o estornudan. (Véase ¿Qué puedo hacer para protegerme y prevenir la propagación de la enfermedad?).

¿Son lo mismo la COVID-19 y el SRAS?

No. El genoma del virus que causa la COVID-19 y el del responsable del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) son similares, pero no iguales. El SRAS es más letal pero mucho menos infeccioso que la COVID-19. Desde 2003, no se han registrado brotes de SRAS en ningún lugar del mundo.

¿Debo llevar mascarilla para protegerme?

Si no se presentan los síntomas respiratorios característicos de la COVID-19 (sobre todo, tos) o no se cuida de una persona que pueda haber contraído esta enfermedad, no es necesario llevar puesta una mascarilla clínica. Recuerde que las mascarillas desechables solo se pueden utilizar una vez y tenga en cuenta también que, si no está usted enfermo o no cuida de una persona que lo esté, está malgastando una mascarilla. Las existencias de mascarillas en el mundo se están agotando, y la OMS insta a utilizarlas de forma sensata.

¿Cuánto dura el periodo de incubación de la COVID-19?

El «período de incubación» es el tiempo que transcurre entre la infección por el virus y la aparición de los síntomas de la enfermedad. La mayoría de las estimaciones respecto al periodo de incubación de la COVID-19 oscilan entre 1 y 14 días, y en general se sitúan en torno a cinco días. Estas estimaciones se irán actualizando a medida que se tengan más datos.

¿Pueden los humanos contraer el virus de la COVID-19 por contacto con un animal?

Los coronavirus son una extensa familia de virus que son comunes entre los murciélagos y otros animales. En raras ocasiones las personas se infectan por estos virus, que luego pueden propagarse a otras personas. Por ejemplo, el SRAS-CoV iba asociado a las civetas y el MERS-CoV se transmite a través de los dromedarios. Todavía no se ha confirmado el posible origen animal de la COVID-19. 

Como medida de protección al visitar mercados de animales vivos o en otras situaciones parecidas, evite el contacto directo con los animales y las superficies que estén en contacto con ellos. Asegúrese de que en todo momento se observen prácticas adecuadas de higiene de los alimentos. Manipule con cuidado la carne, la leche o los órganos de animales crudos para evitar la contaminación de alimentos no cocinados y evite el consumo de productos animales crudos o poco cocinados.

¿Mi mascota me puede contagiar la COVID-19?

Aunque ha habido un caso de un perro infectado en Hong Kong, hasta la fecha no hay pruebas de que un perro, un gato o cualquier mascota pueda transmitir la COVID-19. La COVID-19 se propaga principalmente a través de las gotículas producidas por una persona infectada al toser, estornudar o hablar. Para protegerse a sí mismo, lávese las manos a fondo frecuentemente.

La OMS se mantiene al tanto de las últimas investigaciones a este respecto y otras cuestiones relacionadas con la COVID-19 y proporcionará información actualizada de las conclusiones que se vayan obteniendo. 

¿Cuánto tiempo sobrevive el virus en una superficie?

No se sabe con certeza cuánto tiempo sobrevive el virus causante de la COVID-19 en una superficie, pero parece comportarse como otros coronavirus. Los estudios realizados (incluida la información preliminar disponible sobre el virus de la COVID-19) indican que los coronavirus pueden subsistir en una superficie desde unas pocas horas hasta varios días. El tiempo puede variar en función de las condiciones (por ejemplo, el tipo de superficie, la temperatura o la humedad del ambiente).

Si cree que una superficie puede estar infectada, límpiela con un desinfectante común para matar el virus y protegerse de este modo a usted mismo y a los demás. Lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón. Evite tocarse los ojos, la boca o la nariz.

¿Es seguro recibir un paquete de una zona en la que se hayan notificado casos de COVID-19?

Sí. La probabilidad de que una persona infectada contamine artículos comerciales es baja, y el riesgo de contraer el virus causante de la COVID-19 por contacto con un paquete que haya sido manipulado, transportado y expuesto a diferentes condiciones y temperaturas también es bajo.

¿El virus COVID-19 puede transmitirse en zonas con climas cálidos y húmedos?

Las pruebas científicas obtenidas hasta ahora indican que el virus de la COVID-19 puede transmitirse en CUALQUIER ZONA, incluidas las de clima cálido y húmedo. Con independencia de las condiciones climáticas, hay que adoptar medidas de protección si se vive en una zona donde se hayan notificado casos de COVID-19 o si se viaja a ella. La mejor manera de protegerse contra la COVID-19 es lavarse las manos con frecuencia. De esta manera se eliminan los virus que puedan estar en las manos y se evita la infección que podría producirse al tocarse los ojos, la boca y la nariz.

¿El frío y la nieve matar el nuevo coronavirus?

NO. La temperatura normal del cuerpo humano se mantiene en torno a 36,5° y 37°, con independencia de la temperatura exterior o de las condiciones meteorológicas. Por lo tanto, no hay razón para creer que el frío pueda matar el nuevo coronavirus o acabar con otras enfermedades. La forma más eficaz de protegerse contra el SARS-Cov-2 es limpiarse las manos frecuentemente con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.

¿Bañarse en agua caliente previene la infección por el nuevo coronavirus?

No. Bañarse en agua caliente no proporciona ninguna protección contra la COVID-19. Con independencia de la temperatura del agua de la bañera o la ducha, la temperatura corporal continuará siendo de 36,5 °C a 37 °C. De hecho, si el agua está muy caliente puede uno quemarse.

¿Se puede matar el nuevo coronavirus con un secador de manos?

No. Los secadores de manos no matan el 2019-nCoV. Para protegerse contra el nuevo coronavirus (2019-nCoV), lávese las manos frecuentemente con un gel hidroalcohólico o con agua y jabón. Una vez limpias, séqueselas bien con toallitas de papel o con un secador de aire caliente.

¿Se puede matar el nuevo coronavirus rociando el cuerpo con alcohol o con cloro?

No. Rociar todo el cuerpo con alcohol o cloro no sirve para matar los virus que ya han entrado en el organismo. Pulverizar estas sustancias puede dañar la ropa y las mucosas (es decir, los ojos, la boca, etc.). Tanto el alcohol como el cloro pueden servir para desinfectar las superficies, siempre que se sigan las recomendaciones pertinentes.

Las vacunas contra la neumonía, ¿protegen contra el nuevo coronavirus?

No. Las vacunas contra la neumonía, como la neumocócica y la vacuna contra Haemophilus influenzae de tipo B (Hib), no protegen contra el nuevo coronavirus.

El SARS-Cov-2 es tan nuevo y diferente que es necesario desarrollar una vacuna específica, en la que ya se está trabajando con el apoyo de la OMS.

¿Conviene enjuagarse regularmente la nariz con una solución salina para prevenir la infección por el nuevo coronavirus?

No. No hay pruebas que indiquen que esta práctica proteja de la infección por el nuevo coronavirus.

Aunque algunas pruebas indican que enjuagarse la nariz regularmente con solución salina puede acelerar la recuperación tras un resfriado común, no se ha demostrado que prevenga las infecciones respiratorias.

¿Comer ajo puede ayudar a prevenir la infección por el nuevo coronavirus?

El ajo es un alimento saludable que puede tener algunas propiedades antimicrobianas. Sin embargo, no se han obtenido pruebas de que comerlo proteja contra el virus que causa el brote actual.

El nuevo coronavirus, ¿afecta solo a las personas de edad o también puede afectar a las más jóvenes?

El nuevo coronavirus (SARS-Cov-2) puede infectar a personas de todas las edades, si bien se ha observado que las personas mayores y las que padecen algunas enfermedades (como el asma, la diabetes o las cardiopatías) tienen más probabilidades de enfermarse gravemente cuando adquieren la infección.

La OMS aconseja a las personas de todas las edades que tomen medidas para protegerse del virus, por ejemplo, mediante una buena higiene de manos y respiratoria.

¿Hay algo que no deba hacer?

Las siguientes medidas NO SON eficaces contra la COVID-2019 y pueden resultar perjudiciales:

Pandemias en la Historia

2009

Gripe AH1N1 (Influenza)

Estudiantes ingresan a un colegio de Ciudad de México en mayo de 2009, cuando se habían confirmado al menos 2.000 casos de gripe porcina. Foto: ALFREDO ESTRELLA/AFP via Getty Images/CNN

La OMS la declara Pandemia en junio de 2009 con 74 países afectados 29 000 casos y 144 fallecidos, en ese momento.

Los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) estiman que entre 151 700 y 575 400 personas murieron a causa de la infección por el virus de la influenza H1N1 2009 a nivel mundial durante el primer año que circuló el virus. Ese virus H1N1 siguió circulando cada año en todo el mundo desde que surgió en el 2009.

En ese caso, los niños fueron uno de los grupos más afectados, a diferencia de las personas mayores de 65 años, menos vulnerables.

Por primera vez, según destaca la OMS, se desarrolló una vacuna, se produjo y se puso a disposición de múltiples países durante el primer año de la pandemia.

Los CDC estiman que desde el 2009 hasta el 2018, el virus de influenza A H1N1pdm09 ha causado al menos: 100.5 millones de casos, 936 000 hospitalizaciones, 75 000 muertes.

1980

VIH-SIDA

Manifestantes en un desfile del Orgullo Gay en Manhattan, en 1983. La pancarta dice «SIDA: necesitamos investigación, ¡no histeria!». BARBARA ALPER/GETTY IMAGES/El Pais

Los primeros casos del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), que provoca la enfermedad del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (sida) en las etapas más avanzadas de la infección, se identificaron a principios de la década de los 80 en Estados Unidos.

La comunidad científica tardó alrededor de dos años para identificar al virus causante de la enfermedad, actualmente no existe una vacuna o cura contra el VIH, aunque se han desarrollado varios medicamentos que mantienen el virus controlado y pueden evitar su transmisión.

Se estima que, desde que surgió, unos 32 millones de personas han muerto por causas relacionadas con el VIH, 770.000 tan solo en 2018, según la OMS.

1957-58 y 1968

La gripe «asiática» y de «Hong Kong»

En 1957-1958 se produjo la gripe «asiática», causada por un nuevo virus de la influenza A (H2N2), y en 1968 «gripe de Hong Kong», del virus H3N2.

Tras 10 años de evolución, este virus de gripe «asiática» desapareció, pero dio lugar a un subtipo que acabó provocando una nueva pandemia: la del virus de 1968.

El virus que causó esta pandemia sigue en circulación en la actualidad y es considerado una de las cepas de gripes estacionales.

La OMS calcula que cada una de esas enfermedades causaron entre 1 y hasta 4 millones de muertes en el mundo.

La influenza de 1918

Pacientes de la epidemia de gripe de 1918 en el hospital estadounidense de Fort Riley, donde se registraron los primeros casos. Foto: SPL / AGE Fotostock.

Esta pandemia se considera la más grave de las provocadas por el virus de la Influenza en el siglo XX. En un año esta pandemia causó la muerte de entre 20 y 50 millones de personas y acabó afectando a alrededor de 500 millones de personas o un tercio de la población mundial. 

Una de las particularidades de esta influenza es que las personas entre los 20 y los 40 años eran especialmente susceptibles a este virus, si bien las razones de ello siguen siendo un misterio. Lo habitual es que las poblaciones más vulnerables a este tipo de virus sean las personas mayores o los niños, o aquellos con problemas de salud anteriores o mujeres embarazadas, precisa la OMS.

«Las teorías sobre el extraño comportamiento de la pandemia de la gripe de 1918 son que las personas de edades avanzadas podían haber tenido anticuerpos de brotes anteriores y que el hacinamiento masivo de soldados durante la Primera Guerra Mundial, especialmente en el transporte de tropas, fue un factor».

En un momento en el que no había vacuna ni antibióticos para tratar las infecciones secundarias que podían asociarse al virus, los esfuerzos en el mundo para contenerlo se limitaban a intervenciones no farmacéuticas como las cuarentenas, una buena higiene personal, uso de desinfectantes y la limitación de concentraciones públicas, recuerdan los CDS.

Pero esas últimas medidas eran puestas en práctica «de manera irregular».

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