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Las autoridades sanitarias de India han confirmado un nuevo brote del virus Nipah en el estado de Bengala Occidental, con cinco casos registrados en las cercanías de Calcuta, la tercera ciudad más poblada del país. El brote, que ha afectado principalmente a personal sanitario del hospital privado Narayana en Barasat, ha activado protocolos de emergencia y puesto en cuarentena a cerca de 100 personas.
¿Qué es el virus Nipah?
El virus Nipah es un patógeno zoonótico identificado por primera vez en 1998 durante un brote en Malasia que afectó a más de 250 personas y causó más de 100 muertes. Pertenece a la familia de los paramixovirus y tiene como reservorio natural a los murciélagos frugívoros del género Pteropus, conocidos como zorros voladores.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha documentado que la enfermedad puede manifestarse desde infecciones asintomáticas hasta cuadros graves de insuficiencia respiratoria aguda y encefalitis letal. Los síntomas iniciales incluyen fiebre alta, dolor de cabeza, dolores musculares, dolor de garganta y vómitos, pero pueden evolucionar rápidamente hacia un deterioro neurológico que lleva al coma en 24 a 48 horas.
La letalidad que preocupa al mundo
Uno de los aspectos más alarmantes del virus Nipah es su elevada tasa de mortalidad. Según datos de la OMS, la letalidad oscila entre el 40 % y el 75 %, dependiendo de las capacidades locales para la detección temprana y el manejo clínico. En algunos brotes, como el ocurrido en Kerala en 2018, la tasa de mortalidad alcanzó el 89 %, con 17 fallecidos de 19 infectados.
Actualmente, no existe vacuna ni tratamiento antiviral específico, por lo que la atención médica se limita al control de síntomas y al aislamiento de los pacientes.
Potencial pandémico: opiniones divididas entre los expertos
La pregunta que inquieta a la comunidad científica internacional es si el virus Nipah podría desencadenar la próxima pandemia global. Las opiniones están divididas, aunque todos coinciden en la necesidad de vigilancia extrema.
Un estudio publicado en PubMed en 2013 identifica características del virus que aumentan su riesgo pandémico: “Entre las características del virus Nipah que aumentan su riesgo de convertirse en una pandemia mundial se incluyen: los humanos ya son susceptibles; muchas cepas tienen una capacidad limitada de transmisión de persona a persona; al ser un virus de ARN, presenta una tasa de mutación excepcionalmente alta; y si una cepa adaptada a los humanos infectara comunidades en el sur de Asia, las altas densidades de población y la interconexión global propagarían rápidamente la infección”.
Stephen Luby, epidemiólogo de Stanford y experto en Nipah, declaró a partir de un brote en 2018 que “es concebible que actualmente exista una cepa del virus Nipah circulando entre murciélagos que, si infectara a personas, se transmitiría eficientemente de persona a persona”. Sin embargo, hasta ahora no se ha identificado tal cepa.
Por otro lado, algunos científicos mantienen una postura más cautelosa. Un análisis publicado en The Conversation señala que la probabilidad de que el virus mute para replicarse en el tracto respiratorio superior, desde donde sería más transmisible, es pequeña. El artículo argumenta que, si bien esto no descarta el potencial pandémico, reduce significativamente su probabilidad.

Una amenaza que la OMS toma muy en serio
A pesar de las opiniones divergentes sobre su potencial pandémico, la OMS ha incluido al Nipah en su lista de enfermedades prioritarias debido a su capacidad epidémica y la ausencia de tratamientos vacunas aprobadas.
En diciembre de 2019, más de 200 expertos de todo el mundo se reunieron en Singapur para conmemorar el 20 aniversario de los primeros brotes de Nipah. La conferencia Nipah@20, coorganizada por la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI) y la OMS, se enfocó en crear un marco científico basado en evidencia para informar discusiones entre actores de salud global sobre la amenaza pandémica que representa el virus.
Un estudio bibliométrico de marzo de 2025 advierte que “el Nipah es un virus poco investigado con alto potencial de riesgo” y señala la preocupante disminución del interés científico en la investigación sobre este patógeno, a pesar de las brechas de conocimiento existentes.
“Durante la pandemia de covid-19, se hizo evidente cuán vulnerables son los sistemas nacionales de salud a los nuevos patógenos y cuán rápidamente las infecciones virales se convierten en graves problemas globales. Esto ilustra la priorización de otros patógenos de alto riesgo, como el NiV, en los programas de vigilancia y preparación y los sistemas de alerta temprana. Una respuesta rápida a una pandemia requiere una amplia cooperación y coordinación internacional, por ejemplo, en la implementación de planes de gestión y vigilancia para la vida silvestre, como las poblaciones de murciélagos, y en la capacitación de expertos locales en salud. La investigación en vacunas y terapias también es esencial, pero también requiere una mejor cooperación internacional y una financiación estable”.
La situación en India: brotes recurrentes
India ha experimentado múltiples brotes de Nipah desde 2001. Los primeros casos se registraron en Bengala Occidental en 2001 y 2007, con al menos 50 muertes. Desde 2018, el estado de Kerala, en el sur del país, se ha convertido en el epicentro de la enfermedad, reportando nueve brotes entre 2018 y 2025.
El estado de Kerala ha desarrollado un sistema robusto de respuesta. Tras el brote de 2018 que dejó 17 muertos de 19 infectados, las autoridades fortalecieron protocolos de aislamiento, uso de equipo de protección para trabajadores de salud y descontaminación de superficies. En 2019, cuando se presentó otro caso, el sistema de rastreo de contactos permitió evaluar rápidamente a 329 personas y prevenir la propagación sin registrar muertes.
Entre mayo y julio de 2025, Kerala reportó cuatro casos confirmados, incluidas dos muertes, todos dentro de un radio de 50 kilómetros en la frontera de los distritos de Malappuram y Palakkad. Esta concentración geográfica sugiere, según expertos, una alta presencia de murciélagos infectados en esas localidades.
Respuesta internacional y medidas preventivas
El brote actual en Bengala Occidental ha generado una respuesta internacional inmediata. Tailandia ha comenzado a realizar controles en los aeropuertos de Suvarnabhumi y Don Mueang para pasajeros procedentes de India, mientras que Nepal ha intensificado la vigilancia en sus puntos fronterizos con el país.
Las autoridades indias han examinado a más de 180 personas y establecido cuarentenas domiciliarias para los contactos de alto riesgo. El Ministerio de Salud de Kerala ha confirmado que se han fortalecido las medidas preventivas de acuerdo con el protocolo establecido para el Nipah.
La OMS recomienda varias medidas preventivas clave: evitar el consumo de frutas con signos de mordeduras de murciélagos, lavar y pelar cuidadosamente las frutas, evitar el contacto con animales enfermos y mantener estrictos protocolos de bioseguridad en instalaciones de salud.
Vacunas: una carrera contra el tiempo
Aunque actualmente no existe vacuna aprobada, hay avances prometedores. La Universidad de Oxford ha logrado que su vacuna experimental ChAdOx1 NipahB entre en el programa PRIME de la Agencia Europea del Medicamento.
Además, un grupo de investigadores internacionales ha desarrollado un nanocuerpo derivado de una alpaca que ha mostrado resultados prometedores contra el virus en modelos preclínicos. Este avance podría representar una nueva vía terapéutica tanto para el Nipah como para el virus Hendra, otro patógeno zoonótico relacionado con potencial epidémico.
Moore y colaboradores, en una publicación reciente, han destacado la amenaza global significativa que representa el virus Nipah y otros henipavirus. Los autores enfatizaron la urgencia de abordar este problema y apoyaron la propuesta avanzada de la OMS para desarrollar contramedidas médicas contra el virus.
Vigilancia constante y cooperación global
Aunque el potencial pandémico del virus Nipah sigue siendo objeto de debate científico, hay consenso en que representa una amenaza real de salud pública. La combinación de alta letalidad, ausencia de tratamiento específico, presencia en regiones densamente pobladas y capacidad de mutación lo convierten en un patógeno que requiere vigilancia constante.
Como señala el doctor Jon Epstein de EcoHealth Alliance: “La OMS acaba de incluir al virus Nipah como uno de los diez patógenos más importantes a monitorear y para los cuales preparar contramedidas para prevenir una pandemia”.
La experiencia de la pandemia de covid-19 ha demostrado la importancia de la preparación temprana. Los expertos coinciden en que la inversión en investigación, el desarrollo de vacunas y terapias, el fortalecimiento de sistemas de vigilancia epidemiológica y la cooperación internacional son esenciales para prevenir que brotes localizados de Nipah se conviertan en una crisis sanitaria global.
Mientras tanto, en India, las autoridades continúan con el rastreo intensivo de contactos y el monitoreo de la situación, recordándonos que la próxima pandemia podría estar más cerca de lo que pensamos.












