Un hombre armado murió abatido por agentes federales después de ingresar esta madrugada al perímetro de seguridad de Mar-a-Lago, la residencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Palm Beach, Florida.
Un reporte de Telemundo señala que el hombre portaba lo que parecía ser una escopeta y un bidón de gasolina.
El incidente, cuyos detalles preliminares fueron divulgados por el Servicio Secreto de Estados Unidos, ocurrió alrededor de la 1:30 de la madrugada de este domingo en el acceso norte del complejo, propiedad de Trump, quien no se encontraba en el lugar y permanecía en la Casa Blanca junto a la primera dama, Melania Trump.
An armed man was shot & killed by U.S. Secret Service agents & @PBCountySheriff after unlawfully entering the secure perimeter at Mar-a-Lago early this morning. A press briefing with additional details will be held at 9:00 a.m with @FBI and Palm Beach County. pic.twitter.com/jAXhdb1xEL
— Anthony Guglielmi (@AJGuglielmi) February 22, 2026
De acuerdo con el alguacil del condado de Palm Beach, Ric Bradshaw, los agentes ordenaron al individuo que soltara el arma y el recipiente de combustible. “Dejó el bidón de gasolina y apuntó con el arma a los agentes”, declaró en rueda de prensa. En ese momento, efectivos federales y un agente local abrieron fuego.
El sospechoso, de unos 20 años y originario de Carolina del Norte, había sido reportado como desaparecido por su familia días antes, en lo que investigadores sostienen que viajó hacia el sur y obtuvo el arma durante el trayecto. En su vehículo fue encontrada la caja de la escopeta.
El hombre logró acceder por la puerta norte de Mar-a-Lago mientras otro automóvil salía del recinto.
Las autoridades trabajan en la elaboración de un perfil psicológico y no han confirmado el motivo, mientras el FBI pidió a residentes cercanos revisar grabaciones de cámaras de seguridad que puedan contribuir a la investigación.
Trump ha sido objeto de amenazas previas y sobrevivió a un intento de asesinato en 2024, cuando fue evacuado por el servicio secreto de un mítin de campaña en Pensilvania luego de que se escucharan disparos.
En ese incidente, Trump reaccionó llevándose una mano a la oreja derecha y posteriormente intentó protegerse detrás de la tarima. Los agentes lo rodearon y evacuaron del lugar.
El tirador, abatido por agentes de seguridad, fue identificado por el FBI como Thomas Matthew Crooks, de 20 años, de Bethel Park, Pensilvania.










