Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) se reunirán este jueves en Bruselas con el propósito de encontrar respuesta conjunta ante los intentos de Estados Unidos de hacerse con el control de Groenlandia.
La cumbre tendrá carácter extraordinario y se acuerda después de que los Veintisiete abordaran ayer posibles represalias frente a Washington en una reunión de embajadores permanentes ante la UE, según indicó este lunes una portavoz del presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa.
Amenaza de nuevos aranceles, reunión de urgencia
La Comisión Europea (CE) dijo también este lunes que “está preparada para responder” a la amenaza de nuevos aranceles del presidente estadounidense Donald Trump, aunque el Ejecutivo comunitario subrayó que apuesta primero por encontrar una solución diplomática.
“La prioridad es involucrarse – no escalar – y evitar la imposición de aranceles. ¿Por qué? Porque al final, esto dañaría a consumidores y empresas a ambos lados del Atlántico.”, dijo el portavoz de la CE, Olof Gill.
En la reunión de urgencia celebrada ayer, los embajadores plantearon la posibilidad de adoptar represalias contra Estados Unidos por valor de 93 000 millones de euros, opción que ya estuvo sobre la mesa el año pasado, pero que los Veintisiete dejaron de lado en aras de permitir el acuerdo comercial que Bruselas y Washington alcanzaron en verano.
La posible medida está congelada hasta el próximo 6 de febrero, pero la UE estudia ahora la posibilidad de aplicarla si Trump impone definitivamente los aranceles.
Varios países -entre ellos Francia, Alemania, España y Polonia, según dijeron a EFE fuentes diplomáticas- reclamaron la necesidad de activar por primera vez en la historia el instrumento anticoerción, que entró en vigor en 2023 para hacer frente a “una situación en la que un país tercero intenta presionar a la UE o a un Estado miembro para que tome una decisión determinada, aplicando o intentando aplicar medidas que afecten al comercio o la inversión”.
Este instrumento permitiría a la Comisión Europea imponer restricciones a la importación y a la exportación a Estados Unidos, a sus inversiones en la UE, restringir los derechos de propiedad intelectual de empresas estadounidenses o prohibirles participar en licitaciones públicas.
El despecho de Trump
La noticia trasciende junto a un mensaje de Donald Trump al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, donde refiere que ya no se siente obligado a pensar únicamente en la paz después de que el Comité Nobel noruego no le otorgara el Premio Nobel de la Paz, al tiempo que reiteraba su exigencia de control sobre Groenlandia, según una carta a la que tuvo acceso Reuters”.
“Estimado Jonas: dado que su país decidió no otorgarme el Premio Nobel de la Paz por haber detenido ocho guerras O MÁS, ya no siento la obligación de pensar únicamente en la paz, aunque esta siempre será predominante, sino que ahora puedo pensar en lo que es bueno y apropiado para Estados Unidos de América”, escribió Trump en la carta que citó CNN.
“Dinamarca no puede proteger ese territorio de Rusia ni de China, y ¿por qué tienen un ‘derecho de propiedad’ de todos modos? No existen documentos escritos; simplemente un barco desembarcó allí hace cientos de años, pero nosotros también teníamos barcos que desembarcaban allí”, escribió Trump.
“He hecho más por la OTAN que cualquier otra persona desde su fundación, y ahora la OTAN debería hacer algo por Estados Unidos. El mundo no estará seguro a menos que tengamos el control total de Groenlandia”, escribió el mandatario.
Europa busca diplomacia
Antes de adoptar alguna represalia, Europa intentará buscar “una solución diplomática y el diálogo será actualmente el enfoque de la UE”, aseguraron a la agencia española otras fuentes diplomáticas.
La primera posibilidad que tendrán los líderes europeos de convencer a Trump para encontrar una solución diplomática al conflicto sobre Groenlandia la tendrán en el Foro Económico Mundial que hoy empieza en Davos.
El presidente autonómico de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, reiteró también este día que el territorio autónomo danés no se va a dejar presionar por las amenazas de Estados Unidos y agradeció a los miles que se manifestaron el sábado a favor de la isla, tanto en Dinamarca como en el territorio ártico.











