El Sistema Eléctrico Nacional de Cuba (SEN) sufrió la noche de este miércoles un nuevo colapso parcial que dejó a oscuras la mayor parte del oriente de la isla.
La caída regional se debió a “un fallo” en la subestación Holguín 220 kV y dejó sin servicio eléctrico a parte del territorio holguinero, al tiempo que apagó totalmente las provincias de Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo, según informó la Unión Eléctrica (UNE).
El hecho, que ocurrió poco antes de las 9:00 PM provocó la salida de la unidad 1 de la termoeléctrica de Felton —el principal bloque de la zona oriental—, así como de las dos unidades de Renté que se encontraban en funcionamiento y los motores fuel de Moa.
Tras la desconexión parcial, la UNE afirmó que trabajaba en “los protocolos de restauración” para el arranque y sincronización de las plantas afectadas y la conexión al SEN de los territorios que quedaron totalmente a oscuras debido a este nuevo colapso.
Agudización de la crisis energética
Se trata de la segunda caída parcial del SEN en apenas dos meses. La anterior, ocurrida a inicios de diciembre, afectó a provincias del occidente del país.
En poco más de un año, desde la segunda mitad del 2024, el SEN ha sufrido varias desconexiones parciales y cinco totales. En algunos de ellos, el restablecimiento demoró días en alcanzarse.
El nuevo colapso ocurre en un momento de grave crisis energética en Cuba, agudizada por el asedio petrolero impuesto por el Gobierno de EE.UU. que amenaza con empeorar aún más la crítica situación.
Sin embargo, la caída de este miércoles, a falta de más detalles, se corresponde más bien con los problemas habituales que sufre la envejecida y sobreexplotada infraestructura eléctrica del país.
Sin embargo, por el resto de cifras publicadas, todo parece indicar que el número de motores parados está en máximos en los últimos días, por encima de los 1.000 MW.
Expertos independientes indican que la crisis energética que sufre la isla desde hace varios años y que ha venido agravándose paulatinamente, responde a una infrafinanciación crónica de este sector por parte del Estado.
Varios cálculos independientes estiman que serían precisos entre 8 mil y 10 mil millones de dólares para sanear el sistema eléctrico de la isla.
Por su parte, el Gobierno cubano señala al impacto de las sanciones estadounidenses a esta industria y acusa a Washington de “asfixia energética”.
Los prolongados apagones diarios lastran la economía, que se ha contraído más de un 15 % desde 2020, según cifras oficiales. Además, han sido un detonante de las principales protestas ciudadanas de los últimos años y también de la masiva oleada migratoria que sufre el país.
EFE / OnCuba











