El dólar estadounidense rompió récord este martes al llegar a los 500 pesos cubanos, a solo dos meses del estreno por el Gobierno de una nueva tasa de cambio flotante que pretendía “reducir las presiones e irregularidades del mercado informal”.
La moneda llega a esta barrera luego de varios meses de una batida gubernamental contra el mercado informal de divisas y los mecanismos informales de remesas, en paralelo con las acusaciones de las autoridades contra el medio opositor El Toque y su tasa de cambio, a la que las autoridades y medios oficiales acusan de manipulación de la tasa con fines políticos.
Asimismo, ocurre en medio de una crisis energética sin precedentes llevada al extremo tras el establecimiento de un bloqueo petrolero de Estados Unidos, que obligó al Gobierno a racionar combustibles, reducir servicios públicos y priorizar actividades esenciales en sectores como la salud, el servicio de agua y la defensa.
La divisa vino experimentando un alza sostenida en las primeras semanas de este año, hasta alcanzar la barrera de los 500 pesos, con proyecciones de continuar su ascenso, de acuerdo con la tasa de El Toque, cuyo acceso a su web oficial se encuentra bloqueado desde la isla.
Por su parte, el euro también aumentó su valor, y se posiciona hoy en los 555 pesos, valor al que ascendió esta jornada para confirmar su incremento de los últimos días, en las que ha ido progresivamente tomando distancia de la tasa flotante que actualiza diariamente el Banco Central de Cuba (BCC).
En cuanto al MLC, llegó a los 410 CUP, con posibilidades de aumentar 10 pesos en las próximas horas.
El pasado año el dólar también mantuvo una tendencia alcista gran parte del año, pero —a diferencia del euro— no llegó a sobrepasar la cota de los 500 pesos.
Desde finales de octubre, la moneda estadounidense, junto a la europea, experimentó un descenso de su valor, en un contexto marcado por el devastador impacto del huracán Melissa y campañas contra la tasa de El Toque.
Casi al cierre del pasado año, ambas divisas experimentaron fluctuaciones, pero siempre por debajo de los valores que habían alcanzado meses antes. Así llegó el establecimiento de la nueva tasa flotante por parte del BCC, que se fijó inicialmente solo 30 pesos por debajo de la cotización de ese momento en el mercado informal.
La tasa flotante
La nueva tasa se publica diariamente por el Banco Central y busca facilitar que “exportadores y otros oferentes de divisas vendan a un precio competitivo, determinado por la oferta y la demanda”, según explicó Juana Lilia Delgado, ministra-presidenta del Banco Central de Cuba (BCC).
Pretende, dijo, “incentivar la entrada de divisas al mercado cambiario, lo que constituirá fuente para sus operaciones y reducirá las presiones e irregularidades del mercado informal”, explicó Delgado durante una intervención televisiva.
Con ello, lejos de unificarse todas las tasas existentes en una sola, se creó una tercera tasa que por el momento debe funcionar a la par de las otras: la que opera a 1 dólar por 24 pesos (1×24) y la que opera a 1 por 120 (1×120).
En su intervención, la ministra-presidenta del BCC aseguró que el país no tiene condiciones para implementar una tasa única, por lo que el proceso iniciado en diciembre será “gradual y responsable”.
Según la funcionaria, “una unificación inmediata de la tasa de cambio, sin una etapa de transición, podría provocar una devaluación brusca, con efectos inflacionarios mayores a los actuales y profundización de la pérdida del poder adquisitivo de la moneda nacional frente a las divisas”.
Este paquete legal, presentado como una “medida temporal”, resulta en la práctica un nuevo espaldarazo al proceso de dolarización en la isla y, en opinión de expertos, preparaba el terreno para el establecimiento del nuevo mercado cambiario, como en efecto sucedió.











