En un cambio de enfoque con respecto a declaraciones previas sobre la situación actual de Cuba, el secretario de Estado Marco Rubio apuntó este sábado a una apertura económica como “una posible vía para avanzar” en medio de las crecientes tensiones entre Washington y La Habana.
“Creo que, sin duda, su disposición a empezar a abrirse en este sentido es una posible vía para avanzar”, aseguró Rubio a Bloomberg al ser preguntado si existía algún tipo de salida para el Gobierno cubano en momentos en que la Administración Trump mantiene un cerco petrolero a la isla.
Durante una entrevista tras su intervención en la Conferencia de Seguridad de Munich, el jefe de la diplomacia estadounidense enfatizó en la economía como la clave de la crisis cubana.
“Dejen de lado por un momento el hecho de que no hay libertad de expresión, ni democracia, ni respeto por los derechos humanos. El problema fundamental de Cuba es que no tiene economía, y las personas que están a cargo de ese país, que controlan ese país, no saben cómo mejorar la vida cotidiana de su pueblo sin renunciar al poder sobre los sectores que controlan”, sostuvo.
“Es importante que el pueblo cubano tenga más libertad, no solo libertad política, sino también libertad económica”, subrayó el político cubanoamericano.
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“Oportunidades” no aceptadas
Rubio aseveró que las autoridades cubanas “quieren controlarlo todo” y “no quieren que el pueblo cubano controle nada”. Además, dijo que los gobernantes de la isla “no saben cómo salir de esta situación” y no han “aceptado” las “oportunidades” ofrecidas desde Washington.
“En la medida en que se les han ofrecido oportunidades para hacerlo, no parecen ser capaces de comprenderlo ni aceptarlo de ninguna manera. Prefieren estar al mando del país antes que permitir que prospere”, señaló, aunque sin detallar si hacía referencia a negociaciones recientes o a momentos anteriores de las relaciones bilaterales.
Donald Trump ha dicho en varias ocasiones que su Gobierno ha venido dialogando con las autoridades de la isla en las últimas semanas, algo que La Habana ha negado, si bien ha reconocido “intercambios de mensajes”. Ahora, Rubio no abundó al respecto durante la entrevista.
El secretario de Estado insistió en que el modelo económico de Cuba no funciona ni “nunca ha funcionado en ningún otro lugar del mundo”, y la isla no cuenta con “una política económica real”.
“El problema es que en Cuba se pierde dinero. Nunca pagan sus facturas. Nunca terminan pagando. Nunca acaba funcionando”, apuntó a Bloomberg.
“Hubo países europeos que fueron a Cuba e hicieron lo que creían que eran inversiones en determinados sectores, solo para que les cancelaran los contratos y les echaran porque el régimen cubano no tiene un conocimiento básico de cómo funcionan los negocios y la industria, y la gente está sufriendo como consecuencia de ello”, añadió.
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Sin mención a las sanciones
En la entrevista, en la que abordó otros aspectos del actual escenario internacional, Marco Rubio reconoció que actualmente “Cuba se enfrenta a una situación muy grave”, pero sin hacer mención al impacto que tienen en ello las sanciones y el embargo de EE.UU, ni el actual bloqueo petrolero de su Gobierno, puesto en marcha tras el ataque a Venezuela el pasado 3 de enero.
Por el contrario, achacó la situación actual a la incapacidad económica de La Habana y el fin de las subvenciones de otros países a la isla.
“Recuerden que este es un régimen que ha sobrevivido casi en su totalidad gracias a las subvenciones, primero de la Unión Soviética, luego de Hugo Chávez, y ahora, por primera vez, no recibe subvenciones de nadie, y el modelo ha quedado al descubierto”, consideró.
En este contexto, “tiene que haber esa apertura” de la economía, reiteró.
Rubio recordó que EE.UU ha estado proporcionado ayuda humanitaria “directamente” a los damnificados del huracán Melissa a través de la Iglesia Católica y que su Gobierno anunció recientemente un aumento de esa asistencia, una decisión que La Habana calificó de “hipócrita” en medio de la actual presión estadounidense contra la isla.
“Eso es algo que estamos dispuestos a seguir explorando, pero obviamente no es una solución a largo plazo para los problemas de la isla”, refirió sobre la entrega de ayuda.
Reacciones
Si bien hasta el momento ni la Cancillería ni el Gobierno cubano habían emitido cometarios o declaraciones sobre lo dicho este sábado por Marco Rubio, sus palabras sí han tenido ya reacciones en las redes sociales.
El excongresista estadounidense Joe García, quien ha abogado tanto por cambios en la isla como en la política de Washington hacia Cuba, consideró que el cambio de enfoque presentado ahora por Rubio “es el camino más sensato, prudente y humano: impulsar el cambio a través de una solución económica”.
“En cierto modo, esto es lo que el régimen cubano ha intentado implementar, pero ha fracasado debido a la ineptitud y el miedo a perder el control”, dijo en declaraciones al Nuevo Herald.
Una publicación del propio García en sus redes, en la que posteó estas declaraciones, abrió la puerta al debate entre varios internautas, entre ellos el exdiplomático y analista cubano Carlos Alzugaray y el académico y politólogo Arturo López-Levy.
“No era lo que había dicho hasta ahora”, consideró Alzugaray sobre lo dicho por el secretario de Estado, y apuntó que si bien no le tiene confianza a sus palabras, no descarta un cambio en su discurso motivado por varios aspectos, entre los que mencionó la posibilidad de que EE.UU considere que “no es posible repetir en Cuba la táctica seguida en Venezuela” y que sin una figura como Delcy Rodríguez en la isla se debe tienen que aceptar y “ofrecerle algo” al Gobierno cubano.
Además, también valoró la posibilidad de que a Trump no le guste “la idea original de Marco Rubio (que han repetido María Elvira, Carlos Jiménez, Díaz Balart, Rick Scott y otros) de provocar un colapso que conduzca a un caos que no haya ningún cubano que pueda controlar”.
Por su parte, López-Levy se mostró más desconfiado con Rubio dada la actual presión de Washington hacia la isla y consideró que sus palabras eran una “distracción” y un “truco”.
“Para promover un modelo económico distinto de reforma lo que EE.UU tiene que hacer es levantar todas las sanciones que no sean estrictamente contra violadores específicos de derechos humanos. EEUU y particularmente el grupo que Rubio representa apuesta por un cambio de régimen impuesto desde afuera, que bloquee hasta un capitalismo prospero en Cuba”, dijo.
En su opinión “es fácilmente traceable la táctica, hablar de falsas negociaciones, usar técnicas maximalistas para luego ir rebajando algo, pero el objetivo es dilatar el dolor con distracciones para detener la reacción ante la crisis humanitaria que están creando todo lo que puedan, para que el hambre y la desesperación lleven al caos y la inestabilidad con la apuesta a que el gobierno caiga”.
“De allí no sale transición gradual y pacifica, ni soberana a un mejor país, en línea con el derecho internacional y la declaración universal de derechos humanos. Alerta con la distracción y el truco”, concluyó.











