El presidente estadounidense Donald Trump ofreció este viernes un retrato contradictorio de la guerra contra Irán, al descartar un alto el fuego porque, según dijo, Washington “está aniquilando al contrincante”; horas después deslizó en su plataforma Truth Social que estudia reducir gradualmente los esfuerzos militares en Oriente Medio.
Las declaraciones, reflotadas por agencias como la francesa AFP captan la ambivalencia del mandatario sobre la duración y el desenlace del conflicto, que ya se extiende por tres semanas.
Trump aseguró ante periodistas en la Casa Blanca que “no quiero un alto el fuego. No acuerdas un alto el fuego cuando estás literalmente aniquilando al contrincante”.
Sin embargo, en su publicación digital afirmó que Estados Unidos está “a punto de alcanzar nuestros objetivos militares”, lo que justificaría una eventual disminución de operaciones.
La dualidad de mensajes ha generado incertidumbre entre aliados y adversarios, mientras el Pentágono despliega más tropas y contempla operaciones terrestres.
“Otra década, el mismo guion”, ironiza Araqchi
En declaraciones que recoge el portal Hispantv, el canciller Seyed Abás Araqchi comparó la narrativa estadounidense actual con la propaganda durante la guerra de Vietnam.
“El gobierno estadounidense dice una cosa, la realidad dice otra”, señaló, recordando las célebres ruedas de prensa del general William Westmoreland en los años sesenta, cuando se aseguraba que Estados Unidos estaba “ganando” pese a las crecientes bajas.
Araqchi subrayó que mientras Washington proclama la desaparición de las defensas aéreas iraníes, un caza furtivo F-35 resultó dañado y debió aterrizar de emergencia. También destacó que, pese a declaraciones sobre el fin de la armada iraní, portaaviones estadounidenses como el USS Gerald Ford y el USS Abraham Lincoln se han replegado. “Otra década, el mismo ‘estamos ganando’”, ironizó el jefe de la diplomacia iraní.
El ministro iraní de Exteriores recordó que la ofensiva comenzó el 28 de febrero con la agresión militar de Estados Unidos e Israel, que incluyó el asesinato del ayatolá Seyed Ali Jamenei y de altos mandos iraníes. Desde entonces, Teherán ha respondido con decenas de ataques de misiles y drones contra bases estadounidenses e israelíes en la región.
Teherán lanza nueva andanada de misiles contra Israel y bases estadounidenses en el Golfo
Coincidiendo con el inicio del Año Nuevo persa, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán informó que la 69.ª fase de la Operación Verdadera Promesa 4, se llevó a cabo contra objetivos en Tel Aviv, Acre y la bahía de Haifa, alcanzando empresas logísticas, industrias militares, telecomunicaciones y radares israelíes.
En paralelo, bases del ejército estadounidense en la región del Golfo Pérsico, como Ali Al-Salem y Al-Kharj —donde se almacenan repostadores y combustible para cazas F-16 y F-15— también fueron atacadas con misiles estratégicos Qadr y Jeibar Shekan, misiles de alcance medio Zolfaqar y Qiam, así como drones suicidas.
Frente libanés: Hezbolá intensifica ataques
La Resistencia de Líbano (Hezbolá) anunció este viernes una serie de operaciones militares contra asentamientos y bases israelíes, ampliando el alcance de sus ataques hacia la profundidad de los territorios ocupados. Entre las acciones se incluyó el bombardeo de la base Branit, sede de la 91ª División, y ofensivas con drones contra instalaciones estratégicas como Metat y Yara.
Los combatientes libaneses también lanzaron cohetes contra Shlomi y Ashkelon, este último con un alcance superior a 200 kilómetros, descrito como el mayor en la historia del grupo. En el sur de Líbano, Hezbolá ejecutó emboscadas y destruyó tanques Merkava, consolidando la presión sobre las fuerzas israelíes, de acuerdo con informes replicados por el portal libanés Al Mayadeen.
La OTAN se repliega de Irak
En paralelo, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) anunció la retirada de su misión de asesoramiento en Irak, trasladando a varios cientos de efectivos a Europa.
La decisión se produce tras ataques de grupos de resistencia iraquíes contra bases estadounidenses, en represalia por la ofensiva conjunta de Washington y Tel Aviv contra Irán.
El general Alexus Grynkewich, máximo comandante de la misión, confirmó la salida del último contingente y explicó que “la seguridad de nuestro personal es prioritaria”.
Aunque el mandato de la misión permanece activo, su centro operativo se trasladará a Nápoles, Italia.
La OTAN había establecido su presencia en Irak en 2018 para fortalecer capacidades de seguridad, pero ha sido acusada de facilitar operaciones estadounidenses contra Irán.
Ataque contra complejo de enriquecimiento de uranio
Ya este sábado, Irán denunció un ataque estadounidense-israelí contra el complejo de enriquecimiento de uranio de Natanz, sin que de momento haya constancia de una fuga de material radiactivo, informó EFE.
“El complejo de enriquecimiento Shahid Ahmadi Roshan de Natanz fue atacado esta mañana”, informó la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI) en un comunicado recogido por la agencia IRNA.
La organización aseguró que, tras la realización de evaluaciones técnicas y especializadas en el área del complejo, no se ha detectado la liberación de materiales radiactivos.
Escalada y perspectivas inciertas
Mientras Trump alterna entre proclamas de victoria y promesas de retirada, el Pentágono prepara nuevos despliegues.
Medios estadounidenses informaron que tres buques y 2 500 marines provenientes de Japón ya se encuentran en la región, y que se estudia una operación para apoderarse de la isla de Jark, punto neurálgico de las exportaciones de crudo iraní.
La Casa Blanca aseguró que el ejército puede “neutralizar” la isla en cualquier momento si el presidente da la orden. El Washington Post reportó además que el Pentágono solicitará más de 200 000 millones de dólares al Congreso para financiar la guerra.












