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Donald Trump restó importancia a la llegada de un buque petróleo ruso a Cuba y aseguró que no tiene problema con ese suministro en medio de la severa crisis energética que atraviesa la isla, agudizada por la presión de Washington.
“¡Tienen que sobrevivir! (…) No tengo ningún problema”, dijo el mandatario este domingo a reporteros a bordo del avión presidencial, al referirse al tanquero procedente de Rusia, que ya se encontraba en aguas cubanas.
Trump minimizó el hecho e insistió en que ese envío no tendrá un impacto significativo en la situación del país.
“Tienen un mal régimen, un liderazgo malo y corrupto, y si les llega o no un barco de petróleo, eso no importa”, afirmó, al tiempo que calificó al Gobierno cubano como “terminado”, según reseña un despacho de la agencia EFE.
Aun así, el presidente estadounidense reconoció que prefiere dar cierto alivio a la isla en medio del cerco energético impulsado por su propia Administración, refirió el medio español.
Incluso, abrió la puerta a envíos desde otros países. “Si un país quiere enviar petróleo a Cuba ahora mismo, no tengo ningún problema”, dijo, según se aprecia en el video de sus declaraciones.
“La gente necesita calefacción y aire acondicionado y todas las demás cosas que uno requiere”, añadió.
‼️ Trump: “Si un país quiere enviar petróleo a Cuba ahora mismo, no tengo ningún problema. Ya sea Rusia u otros países, no me molesta […] la gente necesita calefacción, refrigeración y todo lo demás.”pic.twitter.com/MhtQMK1r9D
— Luis De Jesús 🇵🇷🇨🇺🇵🇸 (@ldejesusreyes) March 30, 2026
Un petrolero sancionado rumbo a la isla
Las declaraciones de Trump llegaron luego de que se conociera, tras una filtración a The New York Times, que Washington permitiría la entrada a Cuba del tanquero ruso Anatoly Kolodkin, pese a estar sancionado tanto por EEUU como por la Unión Europea.
El buque, perteneciente a la corporación Sovkomflot —también sancionada desde 2024—, partió del puerto ruso de Primorsk el pasado 9 de marzo y este lunes debía tocar tierra cubana con más 700 mil barriles de petróleo, según diversos reportes.
De acuerdo con estimaciones, el cargamento podría cubrir por algunas semanas parte de las necesidades energéticas de la isla.
La llegada del crudo ruso se produce en un contexto de fuerte deterioro del sistema energético cubano, agravado por el bloqueo petrolero impuesto por EE.UU tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela a inicios de año.
Además, tiene lugar luego de que el Departamento del Tesoro excluyera a Cuba del alivio de las sanciones al petróleo ruso como consecuencia de la crisis energética global provocada por la guerra en Medio Oriente.
Desde enero, Washington ha restringido el acceso a La Habana de combustible importado, como parte de una estrategia para forzar negociaciones y reformas económicas.
Cuba necesita alrededor de 100 mil barriles diarios para sostener su demanda energética, de los cuales unos 40 mil provienen de producción nacional.
El elevado déficit de la generación eléctrica, que ha venido creciendo en los últimos años a medida que se agravaba la crisis en el país caribeño, ha derivado en apagones prolongados y en la paralización casi total de la economía de la isla.












