El petrolero ruso Anatoli Kolodkin, que en los últimos días ha sido noticia por viajar rumbo a Cuba en medio del cerco petrolero de Washington, arribó finalmente este lunes a la isla.
Así lo confirmó el Ministerio de Transporte de Rusia, nación cuyo gobierno aseguró también hoy que seguirá suministrando ayuda a La Habana, en momentos en que el país caribeño sufre un agravamiento de su prolongada crisis económica y energética.
El buque transporta 100 mil toneladas de crudo, equivalentes a más de 700 mil barriles, en lo que supone el primer cargamento de petróleo que llega a la isla en los últimos tres meses.
De acuerdo con un comunicado del ministerio ruso, reproducido por la agencia Interfax y citado por Prensa Latina (PL), el petrolero se encuentra en el puerto de Matanzas “a la espera de ser descargado”.
Según estimaciones de expertos citadas por medios de prensa, este cargamento debería servir para satisfacer durante algunas semanas parte de las necesidades de Cuba. De acuerdo con dichas estimaciones, el país necesita alrededor de 100 mil barriles diarios para sostener su demanda energética, de los cuales unos 40 mil provienen de la producción nacional.
Buque ruso con petróleo ya se encuentra en aguas cubanas en medio de la crisis energética
Trump y el bloqueo petrolero
El Anatoli Kolodkin pertenece a la corporación Sovkomflot, sancionada por EE.UU. al igual que el propio buque. Había partido del puerto ruso de Primorsk el pasado 9 de marzo y su viaje con destino a la isla había despertado muchas expectativas debido al bloqueo petrolero impuesto por Washington a la isla y, en particular, la prohibición que pesa sobre el crudo ruso.
A pesar de que las autoridades estadounidenses levantaron por espacio de un mes las sanciones contra el petróleo de Rusia en tránsito que hubiera partido de su puerto antes del 12 de marzo, Washington prohibió dicho suministro en el caso de Cuba, Irán y Corea del Norte.
A pesar de ello, Trump aseguró el domingo que no tenía “ningún problema” con que Cuba recibiera ese cargamento enviado por Moscú, con el argumento de que los cubanos “tienen que sobrevivir”.
“No me molesta (…) tienen un mal régimen, tienen un liderazgo malo y corrupto, y si les llega o no un barco de petróleo, eso no importa”, indicó el mandatario, citado por EFE. Incluso, abrió la puerta a envíos desde otros países, algo hasta a lo que hasta ahora su Gobierno se había resistido.
Sus declaraciones tuvieron lugar poco después de que se conociera, a través de una filtración al diario The New York Times, que Washington permitiría la entrada del petrolero ruso a Cuba.
Moscú reafirma su apoyo a La Habana
A la parras de la llegada a la isla del Anatoli Kolodkin, el Gobierno ruso aseguró este lunes que seguirá suministrando ayuda a Cuba.
“Por supuesto, Rusia considera su deber no mantenerse al margen y ofrecer la ayuda necesaria a nuestros amigos cubanos”, aseguró Dmitri Peskov, portavoz presidencial, en su rueda de prensa telefónica diaria.
El vocero del Kremlin señaló que “la desesperada situación en la que ahora se encuentran los cubanos no puede, por supuesto, dejarnos indiferentes, así que seguiremos trabajando en este asunto”, reseña un reporte de EFE.
Peskov se congratuló de que el Anatoli Kolodkin finalmente arribara a Cuba luego de 20 días de viaje, tras ser autorizado por la Administración Trump. Al respecto, admitió que dicha autorización había sido abordada “con antelación” durante los contactos con representantes de la Casa Blanca.
Desde enero, cuando atacó Venezuela y capturó a Nicolás Maduro y su esposa, EE.UU ha restringido el acceso a La Habana de combustible importado, como parte de una estrategia para forzar negociaciones y reformas económicas. Con ello ha agudizado la ya severa crisis energética en la isla, lo que ha impactado aún más en su precaria economía y la vida cotidiana.












