Mojtabá Jameneí, nuevo líder supremo de Irán y segundo hijo del ayatolá Alí Jameneí, dirigió este jueves su primer mensaje a la nación en el cuadragésimo día del martirio de su padre, asesinado durante los bombardeos de Washington y Tel Aviv contra Teherán.
En su discurso el ayatolá instó a mantener la presencia en las calles y aseguró que el pueblo iraní es el “verdadero vencedor” de la guerra impuesta por Estados Unidos e Israel, en vísperas de las negociaciones previstas en Islamabad, la capital de Pakistán, país que oficia de mediador en la guerra.
“El deber de todo ciudadano es intensificar su participación en las calles, barrios y mezquitas”, afirmó Jameneí, subrayando que la resistencia no debe disminuir aunque se presuma un silencio militar.
El líder supremo insistió en que la participación ciudadana es clave para sostener la unidad nacional y transformar el duelo por su padre en una epopeya de resistencia.
Derechos legítimos y mensaje a los vecinos del sur
Jameneí reiteró que Irán no busca la guerra, pero no renunciará a sus derechos. “Consideramos de manera integral a todo el Eje de la Resistencia”, dijo, en referencia a la alianza con grupos y países que se oponen a la influencia estadounidense e israelí en la región.
El ayatolá exigió indemnizaciones por los daños materiales y humanos de los ataques, así como compensaciones para los veteranos de guerra.
Dirigiéndose a los países del Golfo, Jameneí los instó a “observar con atención” y desconfiar de las “falsas promesas de los demonios”. Señaló que Irán espera una “respuesta adecuada” que demuestre fraternidad y buena voluntad, pero advirtió contra la dependencia de potencias extranjeras que “no pierden oportunidad de humillarlos y explotarlos”.
El estrecho de Ormuz como eje estratégico
El líder supremo anunció que la gestión del estrecho de Ormuz entrará en una nueva etapa, lo que podría tener implicaciones directas en el comercio mundial de petróleo. La advertencia refuerza la posición de Teherán en un momento en que la crisis energética y los ataques han puesto en tensión la seguridad marítima en la región.
Jameneí destacó la valentía de los “hijos del gran Jomeini y del mártir Jameneí”, que durante cuarenta días han estado presentes en los campos de batalla y las calles. Según el líder, esa resistencia ha sumido al enemigo en la “perplejidad y la desesperación” y ha generado admiración entre “los hombres libres del mundo”.
Negociaciones en Islamabad bajo presión
El mensaje del nuevo ayatolah llega en vísperas de las conversaciones en Islamabad, mediadas por Pakistán, tras un frágil alto al fuego. Sin embargo, las tensiones persisten: el Parlamento iraní denunció que Israel violó el marco acordado al atacar Líbano, mientras Estados Unidos insiste en que el programa de enriquecimiento de uranio de Irán no será permitido.
El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que “en tal situación, un alto al fuego bilateral o las negociaciones no son razonables”.
Israel y Líbano en el tablero
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció que su gabinete iniciará negociaciones con el Líbano para el desarme de Hezbolá, tras una conversación con el presidente estadounidense Donald Trump.
Sin embargo, los ataques israelíes contra combatientes respaldados por Irán en territorio libanés han complicado el panorama, con Hezbolá respondiendo con proyectiles contra el norte de Israel.
Este viernes Irán ha asegurado que las negociaciones con Estados Unidos dependen de que el alto el fuego se extienda al Líbano.
“La celebración de conversaciones para poner fin a la guerra depende del cumplimiento por parte de Estados Unidos de los compromisos de alto el fuego en todos los frentes, especialmente en el Líbano”, dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, en unas declaraciones recogidas por las agencias Tasnim y EFE.
Un retrato del escenario por The New York Times
The New York Times retrató las negociaciones entre Estados Unidos e Irán como inciertas y frágiles, señalando que el alto al fuego mediado por Pakistán estaba lleno de ambigüedades y que ya mostraba fisuras antes de la reunión prevista en Islamabad.
Robert Malley, enviado especial de la administración Biden, advirtió que las conversaciones partían de un “fundamento muy débil”, mientras el Parlamento iraní denunciaba que Israel había violado el marco acordado con ataques en Líbano, lo que complicaba aún más el proceso.











