El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este sábado que Cuba se encuentra en “sus últimos momentos de vida”, pero afirmó que está negociando con La Habana y que tendrá “una gran vida nueva”.
“Cuba está en sus últimos momentos de vida tal como es ahora. Tendrá una gran vida nueva, pero está en sus últimos momentos de vida tal como es”, expresó el mandatario durante la cumbre ‘Escudo de las Américas’, convocada por él con doce líderes latinoamericanos de derechas en Miami.
Trump aseguró que espera “con entusiasmo el gran cambio que pronto llegará a Cuba”, pero también señaló que su “enfoque ahora mismo” está en la guerra de Irán.
También dijo que él mismo y su secretario de Estado, Marco Rubio, están “negociando” con el Gobierno de La Habana.
“Yo pensaría que un acuerdo con Cuba se haría muy fácilmente, pero durante 50 años he estado oyendo hablar de Cuba; desde que era un niño pequeño escuchaba sobre Cuba”, declaró.
Tras la captura del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, por fuerzas estadounidenses en Venezuela, Cuba dejó de recibir petróleo venezolano y Trump anunció aranceles para cualquiera que le suministre crudo, un bloqueo energético que agravó la crisis social y económica de la isla.
Las caídas de Cuba para Trump
Este viernes, Trump reiteró que el Gobierno de Cuba caerá “muy pronto” y subrayó que La Habana tiene “muchísimas ganas” de negociar con Washington.
En una entrevista sobre la operación militar lanzada por EEUU e Israel contra Irán, Trump insistió en que la isla sería el próximo blanco tras una “exitosa” campaña en el país persa, que hoy llega a su séptimo día y en cuyos ataques iniciales murió el líder supremo iraní, Alí Jameneí, y gran parte de su cúpula.
“Cuba va a caer muy pronto, por cierto, sin relación alguna, pero Cuba también va a caer. Tienen muchísimas ganas de llegar a un acuerdo”, dijo al medio estadounidense en una breve conversación telefónica con CNN, citada por EFE.
Según el presidente estadounidense, los cubanos “quieren llegar a un acuerdo”, negociaciones de las que ha encargado a su secretario de Estado, el cubano-estadounidense Marco Rubio. “Veremos cómo sale. Ahora mismo estamos muy centrados en esto”, agregó.
“Tenemos tiempo de sobra, pero Cuba está lista, después de 50 años. Llevo 50 años observándola”, indicó.
También dijo este jueves, en entrevista con Politico, que la caída de Cuba sería “la cereza del pastel” después del operativo contra Maduro, el más cercano aliado de La Habana.
Trump vuelve a repetir que el Gobierno de Cuba “va a caer muy pronto”
Durante las últimas semanas, medios estadounidenses han informado sobre contactos entre el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y un nieto del expresidente cubano Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, subraya la agencia EFE.
Estos reportes hablan de contactos más que de negociaciones, y señalan supuestas conversaciones sobre posibles y futuras reformas económicas graduales en la isla y una retirada escalonada de las sanciones de Washington.
Escudo de las Américas
El Escudo de las Américas se plantea como una cumbre paralela de líderes afines a Washington frente a la tradicional Cumbre de las Américas, foro creado en 1994 para reunir periódicamente a los jefes de Estado del continente y que el año pasado fue cancelado por discrepancias entre sus miembros.
Los asistentes a la cita de Trump son los presidentes de Argentina, Javier Milei; Bolivia, Rodrigo Paz; Costa Rica, Rodrigo Chaves; República Dominicana, Luis Abinader; Ecuador, Daniel Noboa; El Salvador, Nayib Bukele; Guyana, Irfaan Ali; Honduras, Nasry ‘Tito’ Asfura; Panamá, José Raúl Mulino; Paraguay, Santiago Peña, y la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar.
También asiste el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, quien el próximo miércoles tomará posesión.
La reunión se celebra en el Trump National Doral Miami, un resort con campo de golf propiedad del mandatario, y busca consolidar el liderazgo de Washington en América Latina y contrarrestar la creciente influencia de China en la región.
Trump acortó su participación para viajar este mismo sábado a la base aérea de Dover (Delaware), donde llegarán los cuerpos de seis militares estadounidenses fallecidos en la guerra de Irán.
Los mandatarios latinoamericanos mantendrán además un almuerzo de trabajo con el secretario de Estado, Marco Rubio.
A la cumbre no fueron invitados los líderes progresistas de las mayores economías latinoamericanas, Brasil y México, ni tampoco Colombia, durante años un aliado estratégico de Washington en la lucha contra el narcotráfico.
El encuentro de Miami, convocado antes del inicio de la guerra con Irán, coincide con la presión ejercida por Washington para contrarrestar la influencia de China en la región, que incluyó presiones al Canal de Panamá para desvincularse de empresas de Hong Kong y sanciones contra tres funcionarios chilenos por la posible construcción de un cable de fibra óptica con el gigante asiático.
EFE/OnCuba.









