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El Gobierno cubano rechazó las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos contra entidades vinculadas a la isla, entre ellas dos empresas chinas señaladas por Washington por supuestamente suministrar equipos y componentes militares a Cuba.
El canciller Bruno Rodríguez denunció este sábado el “carácter extraterritorial e ilegal” de las medidas, que consideró contrarias a las normas del comercio internacional y dirigidas también a entorpecer los vínculos económicos entre La Habana y Pekín.
En un mensaje publicado en la red social X, el ministro afirmó que las sanciones buscan “obstaculizar y sabotear” la cooperación estratégica entre ambos países. Las restricciones estadounidenses, anunciadas el pasado jueves, incorporaron a la lista de entidades sancionadas a las compañías chinas CEIEC y Beijing H&C Technologies, a las que Washington acusa de suministrar material militar a través de la empresa cubana Duna, según informó la agencia EFE.
Las sanciones aplicadas por el gobierno de EEUU contra dos empresas chinas, por sus supuestas relaciones con instituciones cubanas, forman parte de la política enfermiza de asfixia económica que ha diseñado y dirige el Secretario de Estado estadounidense contra nuestro pueblo.
Es una nueva demostración del carácter extraterritorial e ilegal, al margen de las leyes que rigen el comercio internacional, del bloqueo contra nuestro país.
Persiguen además obstaculizar y sabotear la cooperación estratégica, multifacética y legítima existente entre #China y Cuba.
#CubaNoEsUnaAmenaza El Bloqueo Sí.
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) November 7, 2026
El presidente Miguel Díaz-Canel también cuestionó las nuevas disposiciones de Washington, que afectan a compañías extranjeras, empresas estatales cubanas y embarcaciones relacionadas con el suministro de bienes y servicios esenciales para la economía nacional.
El mandatario calificó las medidas como parte de una estrategia de “asfixia económica y castigo colectivo” y sostuvo que persiguen someter a la población cubana mediante justificaciones que consideró infundadas.
China rechaza las medidas estadounidenses
La reacción de La Habana se produjo después de que Pekín expresara su rechazo a las sanciones y anunciara que adoptará “todas las medidas necesarias” para proteger los derechos e intereses de sus empresas.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Guo Jiakun, manifestó el viernes la oposición de su país a las sanciones unilaterales y a la aplicación extraterritorial de las disposiciones estadounidenses.
El funcionario defendió que la cooperación entre China y Cuba es “abierta y transparente” y rechazó cualquier intento de Washington de interferir en los vínculos entre ambos países. Asimismo, reiteró el respaldo de Pekín a la defensa de la soberanía cubana frente a las injerencias externas.
Nuevas restricciones a empresas y embarcaciones
El paquete de sanciones anunciado por el Departamento del Tesoro estadounidense incluye también cinco buques incorporados a la categoría de propiedades bloqueadas y dos compañías navieras, una registrada en Chipre y otra en Panamá.
Las disposiciones alcanzan, además, a empresas estatales cubanas relacionadas con los sectores electrónico y tecnológico, así como a dos personas presuntamente vinculadas con una red de transporte marítimo de productos petrolíferos y a otra relacionada con el conglomerado militar GAESA.
Las nuevas medidas se inscriben en el contexto del recrudecimiento de las tensiones entre Washington y La Habana durante 2026. La Administración estadounidense ha incrementado la presión sobre Cuba mediante restricciones económicas, un bloqueo petrolero y la aplicación de sanciones secundarias.
Desde mayo pasado, más de 30 personalidades y unas 50 empresas han sido incluidas en las medidas punitivas estadounidenses, según la información difundida por la agencia.
Con información de EFE











