La generación eléctrica en Cuba se mantiene en un punto crítico y no solo por la falta de combustible y el bloqueo petrolero al que es sometida la isla por el Gobierno de EE.UU.
Las antiguas y sobreexplotadas unidades térmicas, que son la base del Sistema Electroenergético nacional (SEN), exhiben un panorama desolador, a pesar de la recuperación de la estratégica termoeléctrica de Cienfuegos y de que tanto la Guiteras como Felton 1 se han mantenido en línea luego de la más reciente desconexión general.
Este jueves son 10 los bloques fuera de servicio —según el reporte de la Unión Eléctrica (UNE)—, lo que unido a la imposibilidad de emplear los motores de diésel y fuel de la generación distribuida oscurece aún más el ya de por sí precario escenario energético del país.
Las tres unidades del Mariel, las tres de Renté, dos de Santa Cruz del Norte y una de las dos de Nuevitas se encontraban desconectadas esta mañana por averías o mantenimientos, a las que se suma la 2 de Felton, parada desde hace varios años luego de sufrir un incendio.
Por demás, otros 347 MW dejarán de producirse por limitaciones de las plantas en funcionamiento, de acuerdo con la UNE.
Con ello, la disponibilidad apenas alcanzará los 1045 MW en el pico nocturno, mientras que a esa hora el déficit se acercará a los 2000 MW, e incluso podría superarlos si ocurriera alguna rotura o si la demanda fuera mayor a lo 3000 MW estimados de manera oficial.
El declive de las termoeléctricas y la generación en general
Las obsoletas termoeléctricas de Cuba fueron construidas en su mayoría durante las décadas 60 y 70 del siglo pasado y sufren un déficit crónico de inversiones y mantenimientos. Trabajan muy por debajo de su potencial y registran frecuentes averías.
Otro 40 % del mix energético de la isla corresponde a los motores de generación, pero esta fuente de energía, que precisa diésel y fueloil, está parada desde enero por el bloqueo petrolero de EE.UU. No obstante, Cuba tenía ya dificultades con estos equipos desde hacía más de un año por la falta de divisas para importar combustibles.
El Gobierno cubano ha denunciado reiteradamente el impacto de las sanciones estadounidenses y acusa a Washington de “asfixia energética”.
Un informe del centro de investigación estadounidense Cuba Study Group (CSG) publicado este martes señala que el Sistema Energético Nacional (SEN) precisa al menos 6612 millones de dólares (5705 millones de euros) solamente para sanear su capacidad de generación eléctrica.
Los apagones lastran la economía, que se ha contraído más de un 15 % desde 2020, según cifras oficiales. Además, han sido el detonante de las principales protestas de los últimos años, desde el estallido social del 11 de julio de 2021 a las registradas en los últimos días en La Habana y Morón.
EFE / OnCuba











