El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, agradeció este miércoles a Rusia por lo que calificó como una “amistad probada en los más duros momentos”, tras el arribo al puerto de Matanzas del petrolero Anatoly Kolodkin con 100 mil toneladas de crudo, un envío que de facto rompió el bloqueo energético decretado por el presidente estadounidense Donald Trump.
“Gracias Rusia. Gracias Presidente Putin. Gracias tripulantes del tanquero Anatoly Kolodkin”, escribió Díaz-Canel en la red social X, destacando que la llegada del buque constituye un alivio en medio de la aguda escasez de combustible que atraviesa la isla.
El mandatario confirmó que ya se trabaja en la descarga del crudo para su posterior procesamiento, distribución y uso racional. Aunque reconoció que el envío es insuficiente para cubrir la demanda nacional, subrayó que permitirá aliviar gradualmente la situación en las próximas semanas.
El bloqueo energético de Washington
El envío ruso se produce en un escenario marcado por la orden ejecutiva firmada por Donald Trump el 29 de enero, que autoriza a Estados Unidos a imponer aranceles a países que suministren petróleo a Cuba.
La medida ha provocado una escasez grave de combustible, afectando la generación eléctrica, el transporte, la producción de alimentos, la salud y la educación.
Díaz-Canel denunció este “bloqueo energético” como una política “agresiva y criminal” hacia una pequeña nación, mientras medios internacionales como The New York Times reportaron que la Guardia Costera estadounidense no impediría el paso del petrolero ruso.
El presidente Trump restó importancia a la acción de Moscú, alegando que “no va a tener ningún impacto”. Sin embargo, para Cuba, la llegada del buque constituye un hecho político y económico de gran relevancia, al demostrar que el cerco energético no ha logrado aislar completamente a la isla.
Rusia reafirma su apoyo histórico
La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, declaró que “Cuba es nuestro aliado y socio más cercano en la región del Caribe” y reiteró la “inquebrantable solidaridad” de Moscú con el gobierno y el pueblo cubano.
La llegada del buque, añadió, demuestra una vez más que Rusia siempre ha apoyado a la isla frente al bloqueo estadounidense. El gesto se inscribe en una larga tradición de cooperación bilateral que abarca sectores estratégicos como energía, salud, educación y ciencia.
Comisión intergubernamental: cooperación en múltiples frentes
La XXIII reunión de la Comisión Intergubernamental ruso-cubana para la colaboración económico-comercial y científico-técnica se celebró en San Petersburgo en paralelo al arribo del petrolero.
En este espacio, 14 grupos de trabajo examinaron proyectos conjuntos en el ámbito energético, incluyendo el aumento de la producción y refinación de petróleo en Cuba, la cooperación tecnológica con Cupet y el desarrollo de yacimientos como Boca de Jaruco.
Igualmente, se discutió la reparación de unidades energéticas, la creación de un centro especializado para el mantenimiento de termoeléctricas y la capacitación de personal cubano en universidades rusas.
Rusia “no tiene derecho a abandonar a Cuba” y continuará ayudándole, asegura vicecanciller
Declaraciones de alto nivel
El viceprimer ministro ruso Dmitri Chernishenko calificó a Cuba como “socio y aliado confiable” y aseguró que las relaciones bilaterales se basan en respeto mutuo y estrechos vínculos de amistad.
Chernishenko destacó que la llegada del buque cisterna contribuirá a garantizar el funcionamiento de infraestructuras sociales vitales como hospitales y escuelas. Además, anunció que Rusia espera reanudar completamente los vuelos hacia Cuba una vez estabilizado el suministro de combustible, lo que permitirá recuperar los niveles previos de flujo turístico.
En el marco de la reunión, el viceprimer ministro cubano Óscar Pérez-Oliva asistió a una exposición fotográfica sobre la historia de la amistad entre Cuba y Rusia. La muestra simbolizó la continuidad de una relación que trasciende lo económico y se proyecta en el terreno cultural y político.
Asimismo, Chernishenko informó que alrededor de 90 empresas rusas del sector alimentario están interesadas en suministrar carne, lácteos y pescado a Cuba, ampliando la cooperación hacia el ámbito agroalimentario.
El envío de crudo ruso llega en un momento crítico para la población cubana. La escasez de combustible ha repercutido en la vida cotidiana y en sectores estratégicos como la producción de alimentos y la atención médica.









