La falta de combustible que afecta severamente a Cuba, y que pudiera agravarse aún más tras los recientes sucesos en Venezuela, golpea de antemano la recién iniciada zafra azucarera.
El déficit de ese vital recurso ha obligado a priorizar el corte manual de caña por encima del mecanizado, con las implicaciones que ello tiene en la productividad.
En Granma, donde solo molerá este año el central Enidio Díaz, de Campechuela, el corte manual representará casi el 80 % del volumen de caña que debe llegar a la industria, de acuerdo con lo informado en una reunión gubernamental sobre el tema.
Para “estimular” la labor de los macheteros, las autoridades azucareras apuestan por “importantes incentivos económicos”, reporta la emisora CMKX Radio Bayamo. Al respecto, el medio precisa que los cortadores cobrarán 700 pesos por tonelada de caña, con lo que, según el estimado oficial, podrían tener ingresos mensuales entre los 20 mi y los 22 mil pesos.
Un salario similar podrían cobrar quienes operen carretas de tracción animal para el traslado de la caña, en tanto “también se incrementará el pago a los obreros directamente vinculados a la fabricación del azúcar”, apunta CMKX, que no brinda las posibles cifras de estos últimos.
El diario Granma definió esa estrategia como “clave” ante lo que calificó como una “compleja situación con la disponibilidad de combustibles y otros insumos”.
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Una zafra “compleja”
Al valorar el escenario de la actual zafra —iniciada a fines de diciembre en Camagüey— la gobernadora de Granma, Yanetsy Terry Gutiérrez, estimó que será “compleja” y dijo que el territorio buscará “aportar el máximo posible en la producción”.
El Enidio Díaz, que todavía no ha comenzado a moler, tiene como plan para esta campaña producir más de 17 mil toneladas de azúcar crudo, las cuales deben destinarse “fundamentalmente a la canasta familiar normada y al consumo social”, según Granma.
El central granmense ha concretado ya el 99 % de las reparaciones de cara a su incorporación y esta semana se prevé una prueba general de la maquinaria con vistas a su certificación, de acuerdo con el periódico local La Demajagua.
No obstante, el propio medio refiere que aún persisten algunas dificultades en las que se seguía trabajando para “garantizar su vitalidad”.
El Gobierno cubano planea producir unas 229 500 toneladas de azúcar crudo y 15 mil de azúcar refino en la actual contienda azucarera, de acuerdo con lo informado el pasado diciembre durante las sesiones de la Asamblea Nacional.
De lograrse, si bien se trata de cifras bien bajas en comparación con décadas atrás, significaría un incremento con respecto a las menos de 150 mil toneladas producidas en la campaña previa, considerada como la peor en más de un siglo en la isla.
No obstante, queda por ver si sería posible cumplirse el plan —algo que no se ha logrado en los últimos años—, en medio del agravamiento de la crisis económica y energética, y la creciente incertidumbre sobre la disponibilidad de combustible y los envíos desde Venezuela, así como los planes de bloqueo petrolero que maneja la Administración Trump para presionar a La Habana.










