Cuba prevé alcanzar este año unas 10 mil hectáreas de tabaco bajo riego con fuentes renovables, una estrategia destinada a reducir la dependencia del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en medio de la crisis energetica y garantizar la estabilidad del principal rubro exportable de la agricultura.
José Liván Font, vicepresidente primero del Grupo Empresarial Tabacuba, explicó a Granma que la iniciativa responde al impacto que han tenido los extensos cortes eléctricos sobre las plantaciones, en particular en zonas donde el riego depende del SEN.
En Pinar del Río, principal territorio productor, más de 5 mil hectáreas funcionan con riego eléctrico, lo que ha limitado la siembra en los momentos óptimos del calendario agrícola, según señaló el directivo.
Para enfrentar esas circunstancias, Tabacuba ha recurrido de manera transitoria a grupos electrógenos y sistemas fotovoltaicos móviles, además de “la protección de circuitos eléctricos en horarios matutinos que permiten asegurar el riego imprescindible para la siembra”.
No obstante, Font subrayó que la experiencia ha confirmado la necesidad de un cambio estructural en la matriz energética del sector, pues “la vida nos ha dicho que hay que emigrar a otras fuentes de energía”.
En ese contexto, el Grupo ejecuta una inversión que incluye la instalación en curso de 320 nuevos sistemas de bombeo alimentados por paneles solares y la próxima entrada al país de otros mil equipos.
En diciembre, Osvaldo Santana Vera, coordinador provincial de Tabacuba, detalló a Granma que más de mil posiciones de riego eléctrico cubrían unas 4840 hectáreas.
Mientras tanto, la urgencia de la siembra en curso obliga a soluciones inmediatas, cuando diez equipos móviles de riego fotovoltaico, con 10 kW pico y capacidad de 22 litros por segundo, cubrirán 150 hectáreas en nueve empresas del territorio.
De acuerdo con el reporte, los paneles giran solos siguiendo el sol y se trasladan con tractor, mientras quince grupos electrógenos móviles alimentarán 58 bombas de alta potencia y protegerán otras 800 hectáreas.
El tabaco, que genera la mayor parte de las divisas por exportaciones agrícolas de Cuba, recibe así un respaldo urgente, primero con medidas de emergencia y después con una transición definitiva a energía limpia que lo libere del constante déficit eléctrico en el país.
La reciente campaña de tabaco en el municipio de Consolación del Sur, en la provincia de Pinar del Río, cerró con serias afectaciones debido a los prolongados apagones que sufre el país.
Más de 385 hectáreas de tabaco perdidas en Pinar del Río a causa de los prolongados apagones
Autoridades de la Empresa Integral y de Tabaco en el territorio informaron a finales de junio que poco más de 385 hectáreas se perdieron por la imposibilidad de regar las plantaciones a causa de los cortes eléctricos, refirió el periódico Guerrillero.
La falta de electricidad afectó por igual a todas las variedades de tabaco sembradas, aunque con mayor impacto en las vegas de segunda del tipo Sol ensartado y en las áreas dedicadas al tabaco Virginia. Se sembraron algo más de 1500 hectáreas, pero no fue posible cumplir los compromisos iniciales.
“Estimamos una afectación a razón de mitad de contrato, lo que significa 0,6 toneladas por hectárea. Por eso, solo se han producido 1301 toneladas, frente a un plan de 1778”, precisó Mario Luis Zamora Medina, director general. Como resultado, la empresa recolectó alrededor de 1,99 millones de cujes (manojos de hojas curadas), apenas el 79 % de lo planificado.










