Cuba y Camboya firmaron un memorando de entendimiento para fortalecer la cooperación en materia de turismo, en momentos en que ese sector atraviesa su peor escenario en años en la isla.
El acuerdo fue suscrito este domingo en la provincia camboyana de Siem Reap por el ministro de Turismo del país asiático, Huot Hak, y la embajadora cubana, Milena Caridad Zaldívar Piedra, quien representó al Ministerio de Turismo de Cuba.
Según refiere la agencia Prensa Latina (PL), el documento persigue desarrollar una mayor cooperación entre ambos países en el ámbito turístico, a través de “la formación profesional, el intercambio de experiencias y el desarrollo de buenas prácticas para la capacitación de los recursos humanos vinculados al sector”.
Por su parte, la agencia oficial camboyana AKP apunta que igualmente busca diversificar los mercados turísticos de Camboya hacia América Latina, bajo los principios de igualdad y beneficio mutuo.
La información oficial no precisa, por el momento, metas de llegada de visitantes, inversiones, nuevas conexiones aéreas u otros compromisos cuantificables derivados del acuerdo.
Un acuerdo en medio de la caída
La firma del memorando llega cuando Cuba intenta contener la caída de su sector turístico, en retroceso desde hace varios años y acelerada en 2026 a raíz del agravamiento de la crisis en la isla y la presión redoblada de EE.UU.
Entre enero y agosto de este año, Cuba recibió solo 450 353 turistas internacionales, 64,4 % menos que en igual período de 2025. La caída afecta a prácticamente todos los principales mercados emisores, como Canadá, Rusia y Europa, y también a la comunidad cubana en el exterior.
El desplome se produce después de un 2025 que ya había cerrado con las peores cifras del turismo cubano desde 2002, sin contar los años excepcionales de la pandemia. Los niveles actuales están muy lejos de los registrados en 2018 y 2019, cuando la isla recibió más de 4 millones de visitantes internacionales.
Cada vez llegan menos turistas a Cuba: solo 450 mil en ocho meses
Este año, por el contrario, el país parece que no llegará siquiera al millón de turistas, algo que no ha sucedido en las últimas tres décadas, a excepción del período de la COVID-19. En ello mucho han influido las sanciones y el bloqueo petrolero de Washington, que han llevado a la suspensión de rutas aéreas por falta de combustible y a la salida de las hoteleras internacionales de la isla.
Camboya, por su parte, también sufre una desaceleración de su sector turístico, a causa de dificultades internas y las “presiones económicas mundiales”, refiere PL. Ello ha provocado una caída de más del 44 % en los primeros ocho meses del año, cuando recibió 2,5 millones de visitantes, en lugar de los 4 millones del mismo periodo de 2025.











