Italia se abstuvo en la votación de la Asamblea General de Naciones Unidas contra el embargo estadounidense a Cuba, pero pidió levantar las sanciones y, al mismo tiempo, responsabilizó a las decisiones del Gobierno cubano de parte de la crisis: “Se necesitan urgentemente reformas políticas, económicas, sociales y judiciales”.
“La revocación del embargo podría hacer más eficaces las reformas económicas y favorecer una mayor apertura de la economía cubana, en beneficio del pueblo cubano; pero las reformas no llegan”, afirmó este miércoles el Ministerio de Asuntos Exteriores italiano en una declaración.
El documento añade que “las decisiones de las autoridades cubanas son el motivo de la crisis actual”.
El Gobierno italiano considera que el embargo tiene consecuencias económicas y humanitarias negativas para la población y que su levantamiento podría facilitar cambios en la economía cubana. Sin embargo, atribuye también las dificultades actuales a la falta de libertades políticas y económicas, las debilidades estructurales y las ineficiencias históricas del sistema económico.
“Se necesitan urgentemente reformas políticas, económicas, sociales y judiciales sustanciales por parte de las autoridades cubanas para aliviar el sufrimiento del pueblo cubano. Las 176 medidas económicas y sociales adoptadas en junio pasado deberán implementarse rápidamente.”
Este miércoles, Italia se abstuvo junto a otros países europeos, entre ellos Alemania, Países Bajos, Polonia, Grecia, Bulgaria, Rumanía, Estonia, Letonia y Croacia.
La resolución contra el embargo fue aprobada este 28 de octubre en la Asamblea General de la ONU con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, por debajo de los 165 votos favorables registrados en 2025.
La declaración italiana también expresó preocupación por la situación de los derechos humanos en Cuba, pidió la liberación de todos los presos políticos y cuestionó la posición de La Habana sobre la guerra de Rusia contra Ucrania.
“Italia además permanece profundamente preocupada por la situación de los derechos humanos en Cuba, en particular después de los acontecimientos de julio de 2021, y reitera su llamado al gobierno cubano para que libere a todos los presos políticos”, reza el comunicado.
Pese a sus críticas al Gobierno cubano, Italia afirmó que mantiene la cooperación con la población de la isla. Según el comunicado, la Unión Europea elevó a 16 millones de euros su ayuda humanitaria a Cuba en 2026, destinada prioritariamente a la salud, la alimentación de emergencia y el acceso al agua y la energía.
Además, Italia mantiene 12 iniciativas de cooperación para el desarrollo en Cuba, valoradas en unos 30 millones de euros, a las que se suman alrededor de 32 millones de euros de cooperación delegada de la Unión Europea.
Para este año, prevé aportar 250 mil euros al Programa Mundial de Alimentos para apoyar la nutrición de grupos vulnerables y 3,5 millones de euros a un proyecto de desarrollo rural y seguridad alimentaria junto con la Fundación Lavazza.
La posición de Roma combina así el llamado a poner fin al embargo estadounidense con la exigencia de cambios internos en Cuba, a los que considera necesarios para aliviar la crisis y mejorar las condiciones de vida de la población.












