Una nueva alerta sobre un supuesto riesgo inminente de terremoto en Cuba que ha estado circulando en las redes sociales no tiene “evidencia alguna”, aseguró el Dr. Enrique Diego Arango Arias, jefe del Servicio Sismológico Nacional.
“ATENCIÓN: Están publicando un aviso de probabilidad de una actividad sísmica importante al sur de Cuba, que no procede de ninguna institución sismológica, sin evidencia alguna”, refirió el especialista en su perfil en Facebook.
Arango Arias explicó que varias personas le habían escrito preocupadas por la publicación del presunto riesgo de sismo y aseguró que no existen evidencias que respalden ese pronóstico.
“En nuestra falla Oriente todo está muy tranquilo, hasta este momento sin ningún indicio de alguna anomalía del comportamiento de la sismicidad”, dijo.
El mensaje desmentido por el especialista advertía de una supuesta probabilidad del 60 % de actividad sísmica en el segmento sur de Cuba y en zonas internas de la placa del Caribe durante un período de 70 horas.
La advertencia se difundió en un contexto de preocupación por la actividad sísmica en la región —con potentes terremotos en países como Venezuela, Colombia y, más recientemente, Panamá— y reavivó preocupaciones y dudas en las redes sobre la posibilidad de que ocurra un sismo de gran magnitud en el oriente cubano.
La falsa alerta de agosto
Arango Arias ya ha cuestionado en otras ocasiones mensajes similares sobre supuestos terremotos inminentes en Cuba, en muchos casos divulgados a partir de movimientos telúricos ocurridos en la región.
El nuevo desmentido llega dos meses después de que otra falsa alarma provocara una alerta masiva en distintas provincias cubanas. El 18 de agosto, miles de usuarios recibieron en sus teléfonos móviles una notificación que advertía de un terremoto, lo que llevó a muchos a salir de sus viviendas y centros laborales ante el temor de que ocurriera un movimiento sísmico.
Sin embargo, como informó entonces OnCuba, el Servicio Sismológico Nacional aseguró no haber detectado ningún evento que justificara la notificación y confirmó que la actividad sísmica se mantenía dentro de los parámetros habituales.
Posteriormente, la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa) atribuyó el incidente a un “error técnico-humano” durante pruebas realizadas en su red. La compañía reconoció su responsabilidad y ofreció disculpas por la preocupación generada.
Aquel episodio evidenció las consecuencias que pueden tener los mensajes de alerta sin fundamento y la importancia de que la población pueda distinguir entre una comunicación oficial y una que no lo es, una situación que vuelve ahora a ganar relevancia con la nueva alerta.
Las autoridades y los especialistas cubanos han reiterado que cualquier información sobre una amenaza sísmica debe verificarse a través de los canales oficiales del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) y de la Defensa Civil.











