ES / EN
- abril 9, 2026 -
No Result
Ver todos los resultados
OnCubaNews
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
OnCubaNews
ES / EN
Inicio Ecos

Groenlandia: Colocarse de parte de los inuit

Escuchar hoy que Groenlandia “pertenece” a Dinamarca y depende de la OTAN, sin siquiera mencionar a los inuit, equivale a repetir un viejo gesto colonial: concebir los territorios borrando a quienes los habitan.

por
  • The Conversation
    The Conversation
enero 12, 2026
en Ecos
0
Mujer y niña inuit. Foto: Canva.

Mujer y niña inuit. Foto: Canva.

Getting your Trinity Audio player ready...

Por Ludovic Slimak, Université de Toulouse

Es 16 de junio de 1951. El explorador francés Jean Malaurie avanza en trineos tirados por perros por la costa noroeste de Groenlandia. Había llegado solo, de forma impulsiva, con unos escasos ahorros del CNRS, oficialmente para trabajar en los paisajes periglaciales. En realidad, este encuentro con pueblos cuya relación con el mundo era de otra naturaleza forjaría un destino singular.

Ese día, tras largos meses de aislamiento entre los inuit, en el momento crítico del deshielo, Malaurie avanza con algunos cazadores. Está agotado, sucio, demacrado. Uno de los inuit le toca el hombro: “Takou, mira”. Una espesa nube amarilla se eleva hacia el cielo. A través del catalejo, Malaurie cree al principio que se trata de un espejismo: “una ciudad de hangares y tiendas de campaña, de chapas y aluminio, deslumbrante bajo el sol entre el humo y el polvo […] Hace tres meses, el valle estaba tranquilo y desierto. Había plantado mi tienda, un día claro del verano pasado, en una tundra virgen y llena de flores”.

74º escuadrón de cazas interceptores F-89 en la base aérea de Thule, en Groenlandia, en 1955. United States Air Force – Menard, David W. / Wikipedia

El aliento de esta nueva ciudad, escribirá, “no nos abandonará jamás”. Las excavadoras tentaculares raspan la tierra, los camiones vomitan los escombros al mar, los aviones dan vueltas. Malaurie es proyectado de la edad de piedra a la era atómica. Acaba de descubrir la base secreta estadounidense de Thule, cuyo nombre en clave es Operación Blue Jay, uno de los proyectos de construcción militar más ambiciosos y rápidos de la historia de los Estados Unidos.

La base estadounidense de Thule a principios de la década de 1950. U.S. Army, The Big Picture — Operation Blue Jay (1953), CC BY

Tras este nombre anodino se esconde una logística faraónica. Estados Unidos teme un ataque nuclear soviético por la ruta polar. En un solo verano, unos 120 barcos y 12 000 hombres se han movilizado en una bahía que hasta entonces solo había conocido el silencioso deslizamiento de los kayaks. Groenlandia contaba entonces con unos 23 000 habitantes. En 104 días, sobre un suelo permanentemente helado, surge una ciudad tecnológica capaz de albergar los gigantescos bombarderos B-36, portadores de ojivas nucleares.

A más de 1 200 kilómetros al norte del círculo polar ártico, en un secreto casi total, Estados Unidos acaba de levantar una de las bases militares más grandes jamás construidas fuera de su territorio continental. En la primavera de 1951 se había firmado un acuerdo de defensa con Dinamarca, pero la base de Thule ya estaba en marcha: la decisión estadounidense se había tomado en 1950.

La anexión del universo inuit

Malaurie comprende inmediatamente que la desmesura de la operación supone, de hecho, una anexión del universo inuit. Un mundo basado en la velocidad, la máquina y la acumulación acaba de penetrar de forma brutal y ciega en un espacio regido por la tradición, el ciclo, la caza y la espera.

El arrendajo azul (“Blue Jay” en inglés) es un pájaro ruidoso, agresivo y extremadamente territorial. La base de Thule se encuentra a medio camino entre Washington y Moscú por la ruta polar. En la era de los misiles hipersónicos intercontinentales, ayer soviéticos, hoy rusos, es esta misma geografía la que sigue sustentando el argumento de la “necesidad imperiosa” invocado por Donald Trump en su deseo de anexionar Groenlandia.

La base de Thule tiene una posición estratégica entre Estados Unidos y Rusia. U.S. Army, The Big Picture — Operation Blue Jay (1953), CC BY

El resultado inmediato más trágico de la Operación Blue Jay no fue militar, sino humano. En 1953, para asegurar el perímetro de la base y sus radares, las autoridades decidieron trasladar a toda la población inughuit local a Qaanaaq, a unos cien kilómetros más al norte. El traslado fue rápido, forzado y sin consulta, rompiendo el vínculo orgánico entre este pueblo y sus territorios ancestrales de caza. Un “pueblo raíz” desarraigado para dar paso a una pista de aterrizaje.

Es en este momento de cambio radical donde Malaurie sitúa el colapso de las sociedades tradicionales inuit, en las que la caza no es una técnica de supervivencia, sino un principio organizador del mundo social. El universo inuit es una economía del sentido, hecha de relaciones, gestos y transmisiones, que dan a cada uno reconocimiento, papel y lugar. Esta coherencia íntima, que constituye la fuerza de estas sociedades, también las hace extremadamente vulnerables cuando un sistema externo destruye repentinamente sus fundamentos territoriales y simbólicos.

Consecuencias del colapso de las estructuras tradicionales

Hoy en día, la sociedad groenlandesa está ampliamente urbanizada. Más de un tercio de los 56 500 habitantes vive en Nuuk, la capital, y casi toda la población reside ahora en ciudades y localidades costeras sedentarizadas. El hábitat refleja esta transición brutal.

En las grandes ciudades, una parte importante de la población ocupa edificios colectivos de hormigón, muchos de ellos construidos en los años sesenta y setenta, a menudo vetustos y superpoblados. La economía se basa en gran medida en la pesca industrial orientada a la exportación. La caza y la pesca de subsistencia persisten. Las armas modernas, los GPS, las motos de nieve y las conexiones por satélite acompañan ahora a las antiguas costumbres. La caza sigue siendo un referente identitario, pero ya no estructura la economía ni la transmisión.

Las consecuencias humanas de esta ruptura son enormes. Groenlandia presenta hoy en día una de las tasas de suicidio más altas del mundo, especialmente entre los jóvenes inuit. Los indicadores sociales contemporáneos de Groenlandia –tasa de suicidio, alcoholismo, violencia intrafamiliar– están ampliamente documentados. Numerosos trabajos los relacionan con la rapidez de las transformaciones sociales, la sedentarización y la ruptura de las transmisiones tradicionales.

Maniobras militares estadounidenses en Thule. U.S. Army, The Big Picture — Operation Blue Jay (1953), CC BY

Volvamos a Thule. El inmenso proyecto secreto iniciado a principios de la década de 1950 no tiene nada de provisional. Radares, pistas, torres de radio, hospital: Thule se convierte en una ciudad totalmente estratégica. Para Malaurie, el hombre del arpón está condenado. No por una falta moral, sino por una colisión de sistemas. Advierte contra una europeización que no sería más que una civilización de chapa esmaltada, materialmente cómoda, pero humanamente empobrecida.

El peligro no reside en la irrupción de la modernidad, sino en la llegada, sin transición, de una modernidad sin interioridad, que opera en tierras habitadas como si fueran vírgenes, repitiendo, cinco siglos después, la historia colonial de América.

Espacios y contaminaciones radiactivas

El 21 de enero de 1968, esta lógica alcanza un punto de no retorno. Un bombardero B-52G de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, comprometido en una misión permanente de alerta nuclear del dispositivo Chrome Dome, se estrella en el hielo marino a unos diez kilómetros de Thule. Transportaba cuatro bombas termonucleares. Los explosivos convencionales de las bombas nucleares, destinados a iniciar la reacción, detonaron con el impacto. No se produjo una explosión nuclear, pero la deflagración dispersó plutonio, uranio, americio y tritio por una amplia zona.

En los días siguientes, Washington y Copenhague lanzan el Proyecto Crested Ice, una vasta operación de recuperación y descontaminación antes del deshielo primaveral. Se movilizan unos 1 500 trabajadores daneses para raspar el hielo y recoger la nieve contaminada. Varias décadas más tarde muchos de ellos iniciarán procedimientos judiciales, alegando que trabajaron sin la información ni la protección adecuadas. Estos litigios se prolongarán hasta 2018-2019, dando lugar a indemnizaciones políticas limitadas, sin reconocimiento jurídico de responsabilidad. Nunca se llevará a cabo una investigación epidemiológica exhaustiva entre las poblaciones inuit locales.

Hoy rebautizada como Pituffik Space Base, la antigua base de Thule es uno de los principales nodos estratégicos del dispositivo militar estadounidense. Integrada en la Fuerza Espacial de los Estados Unidos, desempeña un papel central en la alerta antimisiles y la vigilancia espacial en el Ártico, bajo un régimen de máxima seguridad. No es un vestigio de la Guerra Fría, sino un eje activo de la geopolítica contemporánea.

En Los esquimales del Polo: los últimos reyes de Thule, Malaurie muestra que los pueblos indígenas nunca tienen cabida en las consideraciones estratégicas occidentales. Ante las grandes maniobras del mundo, la existencia de los inuit se vuelve tan periférica como la de las focas o las mariposas.

Las declaraciones de Donald Trump no dan lugar a un mundo nuevo. Su objetivo es generalizar en Groenlandia un sistema que lleva setenta y cinco años en vigor. Pero la postura de un hombre no nos exime de nuestras responsabilidades colectivas. Escuchar hoy que Groenlandia “pertenece” a Dinamarca y depende de la OTAN, sin siquiera mencionar a los inuit, equivale a repetir un viejo gesto colonial: concebir los territorios borrando a quienes los habitan.

Los inuit siguen siendo invisibles e inaudibles. Nuestras sociedades siguen representándose a sí mismas como adultos frente a poblaciones indígenas infantilizadas. Sus conocimientos, sus valores y sus costumbres quedan relegados a variables secundarias. La diferencia no entra en las categorías a partir de las cuales nuestras sociedades saben actuar.

Siguiendo a Jean Malaurie, mis investigaciones abordan lo humano desde sus márgenes. Ya se trate de sociedades de cazadores-recolectores o de lo que queda de los neandertales, cuando los despojamos de nuestras proyecciones, el Otro sigue siendo el ángulo muerto de nuestra mirada. No sabemos ver cómo se derrumban mundos enteros cuando la diferencia deja de ser pensable.

Malaurie concluía su primer capítulo sobre Thulé con estas palabras:

“No se habrá previsto nada para imaginar el futuro con altura”.

Por encima de todo, hay que temer no la desaparición brutal de un pueblo, sino su relegación silenciosa y radical a un mundo que habla de él sin mirarlo ni escucharlo nunca.The Conversation


Ludovic Slimak, Archéologue, penseur et chercheur au CNRS, Université de Toulouse

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Etiquetas: GroenlandiaPortada
Noticia anterior

Presidencia de Cuba desmiente suspensión de actividades que no sean “prioridad nacional”

Siguiente noticia

Gobierno de Venezuela ratifica relación con Cuba tras amenazas de Trump, pero no habla del petróleo

The Conversation

The Conversation

Fuente de noticias y análisis que tuvo origen en Melbourne (Victoria, Australia). Divulga textos escritos por la comunidad académica e investigadora.

Artículos Relacionados

Los cuatro astronautas de Artemis II dentro de la nave Orión. Foto: EFE/ NASA.
Ecos

Radiación espacial: a qué se arriesgan los astronautas de Artemis II y las misiones del futuro

por The Conversation
abril 6, 2026
0

...

Foto: Canva.
Ecos

Ingeniería financiera en el barril de petróleo: la cadena de valor del mercado de hidrocarburos

por The Conversation
abril 3, 2026
0

...

Foto: Canva.
Ecos

¿Colonias humanas en la Luna? Qué dice el derecho internacional sobre instalarse a vivir en el satélite

por The Conversation
abril 2, 2026
0

...

El cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) y la nave espacial Orion de la misión Artemis II instalados este miércoles sobre una plataforma de lanzamiento móvil en el Complejo de Lanzamiento 39B del Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral, Florida. La NASA retransmitirá en español el lanzamiento de la misión Artemis II a la órbita lunar, como alternativa a la emisión oficial en inglés, para que la audiencia hispanohablante pueda seguir de cerca los preparativos del despegue, que tendrá lugar desde Florida. Foto: EFE/Bill Ingalls /NASA.
Ecos

Artemis II: el reto espacial más arriesgado y fascinante de nuestra generación

por The Conversation
abril 1, 2026
0

...

Un empleado trabaja en un robot durante una visita guiada para los medios de comunicación a la Plataforma de Verificación Piloto de Robots Humanoides de Pekín, en Pekín, China, el 20 de marzo de 2026. Foto: EFE/EPA/JESSICA LEE.
Ecos

2026‑2030: cinco años en los que China busca consolidar su poder global mediante la tecnología, la autosuficiencia y la proyección exterior

por The Conversation
marzo 26, 2026
0

...

Ver Más
Siguiente noticia
Fotografía difundida por el Palacio de Miraflores de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez (i), y el canciller de Cuba Bruno Rodríguez durante un homenaje a los caídos en el ataque estadounidense del 3 de enero de 2026. Foto: Palacio de Miraflores / EFE.

Gobierno de Venezuela ratifica relación con Cuba tras amenazas de Trump, pero no habla del petróleo

Haila FB

Haila canta a Celia Cruz

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

La conversación en este espacio está moderada según las pautas de discusión de OnCuba News. Por favor, lea la Política de Comentarios antes de unirse a la discusión.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete

Lo mejor de OnCuba, cada semana. ¡Únete a nuestra comunidad!

Más Leído

  • Entre los usos que tiene la nueva "solinera" de Santa Clara está la cocción de alimentos. Foto: Tomada del perfil de Facebook de la emisora CMHW.

    Para cargar motorinas, otros equipos y cocinar: abre la primera “solinera” en Santa Clara

    707 compartido
    Comparte 283 Tweet 177
  • Regulando el sol: Normativas complican expansión doméstica de la energía fotovoltaica en Cuba

    796 compartido
    Comparte 318 Tweet 199
  • Instalación de paneles solares en Cuba: permisos, normativas e incoherencias en la comunicación

    150 compartido
    Comparte 60 Tweet 38
  • Chico Buarque en La Habana para grabar con Silvio Rodríguez “Sueño con serpientes”

    70 compartido
    Comparte 28 Tweet 18
  • Cuba reduce su feria de turismo, y deja en la virtualidad parte del encuentro profesional

    68 compartido
    Comparte 27 Tweet 17

Más comentado

  • Paneles solares en techo doméstico. Foto:  Facebook

    Regulando el sol: Normativas complican expansión doméstica de la energía fotovoltaica en Cuba

    796 compartido
    Comparte 318 Tweet 199
  • Qué quieren los que no quieren “reformas” en Cuba

    263 compartido
    Comparte 105 Tweet 66
  • Instalación de paneles solares en Cuba: permisos, normativas e incoherencias en la comunicación

    150 compartido
    Comparte 60 Tweet 38
  • España sobre la crisis en Cuba: “¿Qué más podemos hacer?”

    33 compartido
    Comparte 13 Tweet 8
  • Cuba inicia excarcelación masiva por indulto de Semana Santa

    28 compartido
    Comparte 11 Tweet 7

Cannabidiol

  • Sobre nosotros
  • Trabajar con OnCuba
  • Política de privacidad
  • Términos de uso
  • Política de Comentarios
  • Contáctenos
  • Anunciarse en OnCuba

OnCuba y el logotipo de OnCuba son marcas registradas de Fuego Enterprises, Inc, sus subsidiarias o divisiones.
© Copyright OnCuba Fuego Enterprises, Inc Todos los derechos reservados.

No Result
Ver todos los resultados
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
Síguenos en nuestras redes sociales:

OnCuba y el logotipo de OnCuba son marcas registradas de Fuego Enterprises, Inc, sus subsidiarias o divisiones.
© Copyright OnCuba Fuego Enterprises, Inc Todos los derechos reservados.

Consentimiento Cookies

Para brindar las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como cookies para almacenar y/o acceder a información del dispositivo. Dar su consentimiento a estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o identificaciones únicas en este sitio. No dar o retirar el consentimiento puede afectar negativamente a determinadas características y funciones.

Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario con el fin legítimo de posibilitar el uso de un servicio específico solicitado explícitamente por el suscriptor o usuario, o con el exclusivo fin de realizar la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferences
The technical storage or access is necessary for the legitimate purpose of storing preferences that are not requested by the subscriber or user.
Estadística
El almacenamiento o acceso técnico que se utilice exclusivamente con fines estadísticos. The technical storage or access that is used exclusively for anonymous statistical purposes. Without a subpoena, voluntary compliance on the part of your Internet Service Provider, or additional records from a third party, information stored or retrieved for this purpose alone cannot usually be used to identify you.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad o para rastrear al usuario en un sitio web o en varios sitios web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}