La liberación de centenares de detenidos en Venezuela ha abierto una grieta narrativa entre las cifras oficiales y las de las organizaciones no gubernamentales, a la vez que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegura que están recuperando la libertad a un ritmo acelerado.
Mientras el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) asegura que se han producido 808 excarcelaciones desde diciembre de 2025, el Foro Penal contabiliza apenas 266 liberaciones de presos políticos desde el 8 de enero, tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro en la fulminante operación militar estadounidense que provocó un centenar de muertos.
La diferencia no es menor: para el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, no existen presos políticos, sino personas condenadas por delitos comunes; para las ONG, en cambio, se trata de víctimas de persecución y privación arbitraria de libertad.
El secretario general del PSUV, Diosdado Cabello, insistió este lunes en que las excarcelaciones responden a una decisión unilateral del Ejecutivo y descartó cualquier vínculo con ONG, a las que acusó de “mafiosas y extorsionadoras”.
“En Venezuela no hay presos políticos, sino gente que cometió delitos”, afirmó, subrayando que quienes enfrentan cargos de homicidio, narcotráfico o pedofilia no tendrán opción de libertad.
Por su parte, Alfredo Romero, presidente de Foro Penal, puntualizó que su organización solo verifica casos de presos políticos, lo que explica la diferencia con las cifras oficiales. “No todo excarcelado ni todo detenido es un preso político”, aclaró, aunque denunció que la privación arbitraria de libertad constituye una violación de derechos humanos.
Foro Penal mantiene que aún existen entre 777 y 780 personas detenidas por motivos políticos; por su parte, la Plataforma Unitaria Democrática eleva la cifra a 942 y organizaciones internacionales como Human Rights Watch y Amnistía Internacional no ofrecen números exactos, pero denuncian miles de detenciones arbitrarias en los últimos años, afirmaciones negadas por el chavismo.
Desde su red social, Trump, por su parte, aseguró que Venezuela estaba liberando a los presos políticos “a un ritmo acelerado, y que este ritmo aumentará en los próximos tiempos”.
Rusia mantiene su respaldo a Caracas, incluso militar
A juzgar por el discurso político, la crisis venezolana no ha alterado la relación estratégica con Moscú. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró que Rusia mantiene contacto diario con las autoridades venezolanas y que los proyectos bilaterales, incluidas inversiones en la industria militar, seguirán adelante.
“Tenemos relaciones bilaterales independientes, tenemos varios proyectos que nos interesa continuar”, declaró, recordando que el año pasado se construyó una fábrica de munición para fusiles Kaláshnikov en Venezuela.
La posición rusa combina pragmatismo económico con cautela diplomática. Aunque el Ministerio de Exteriores condenó la operación militar estadounidense que capturó a Maduro y a su esposa Cilia Flores, el presidente Vladímir Putin evitó pronunciarse de manera frontal contra Washington. En paralelo, Moscú expresó preocupación por los planes de bloqueo a Cuba, país que perdió 32 combatientes en la defensa de Caracas durante la incursión del 3 de enero.
El Kremlin valora la relación con La Habana y con Caracas como parte de su estrategia latinoamericana. La visita reciente del ministro del Interior ruso, Vladímir Kolokóltsev, a Cuba reforzó ese vínculo, en un contexto en que Rusia también exige la liberación de marineros rusos detenidos por Estados Unidos tras el apresamiento del navío Marinera cerca de aguas venezolanas.
Migrantes retornan bajo el plan Vuelta a la Patria
En medio de la tensión política, el gobierno interino de Delcy Rodríguez reactivó el programa Vuelta a la Patria, creado en 2018 por Nicolás Maduro. Este 26 de enero arribaron al aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía 128 migrantes deportados desde Estados Unidos, en un vuelo procedente de Arizona.
La Gran Misión Vuelta a la Patria informó que entre los repatriados se cuentan 89 hombres, 22 mujeres y 17 niños. Las autoridades venezolanas destacaron que fueron recibidos “con dignidad” y listos para iniciar una nueva etapa en su país. Desde su creación, el plan ha facilitado el retorno de más de 1,6 millones de venezolanos, según cifras oficiales.
El programa busca contrarrestar el impacto de la migración masiva que ha marcado los últimos años, ofreciendo apoyo para la reinserción social y laboral de quienes regresan. La llegada de este nuevo contingente se enmarca en un discurso oficial que insiste en la defensa de la soberanía y en la necesidad de unidad nacional frente a las presiones externas.
Actualmente, el número de migrantes y refugiados venezolanos asciende a cerca de 7,9 millones de personas en el mundo, según cifras oficiales recopiladas por la Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V), respaldadas por ACNUR (Agencia de la ONU para los Refugiados) y la OIM (Organización Internacional para las Migraciones).
Houston se prepara para la nueva fiebre petrolera
A menos de un mes de la incursión estadounidense en Caracas, la industria petrolera estadounidense en Houston vive un clima de entusiasmo por las oportunidades que se abren en Venezuela. Ejecutivos como Matthew Goitia, director de Pelorus Terminals, han presentado proyectos de inversión que oscilan entre 250 y 1 000 millones de dólares, destinados a reformar y construir terminales marítimas para exportar crudo y transportar productos químicos.
El interés no se limita a pequeñas compañías dispuestas a asumir riesgos. Gigantes como Halliburton buscan licencias para regresar al país, tras haber salido en 2020 por las sanciones estadounidenses. Su presidente ejecutivo, Jeff Miller, reconoció que “hay oportunidades para nosotros más pronto que tarde” y que las consultas sobre Venezuela no paran de llegar.
La Casa Blanca, bajo la dirección de Donald Trump, ha convocado a magnates del sector como Harold Hamm (Continental Resources) y Jeff Hildebrand (Hilcorp Energy) para explorar inversiones que podrían alcanzar los 100 000 millones de dólares. El objetivo es reconstruir la industria petrolera venezolana, miembro de la OPEP y poseedora de las mayores reservas de crudo del mundo.
Denver también emerge como un centro de actividad, con empresas como Raisa Energy y Tallgrass Energy interesadas en participar.
Actualmente, la Asamblea Nacional venezolana, de mayoría oficialista, debate una reforma de la ley de hidrocarburos que permitiría contratos más flexibles para compañías extranjeras, lo que podría abrir la puerta a una nueva etapa de explotación independiente.
Sin embargo, persisten obstáculos: las sanciones estadounidenses aún prohíben el comercio de petróleo venezolano y cualquier empresa necesita licencias del Departamento del Tesoro. Además, se requieren reformas legales internas para garantizar seguridad jurídica.
Aun así, analistas como Francisco Monaldi, del Instituto Baker de la Universidad Rice, advierten que “todo el mundo quiere estar en movimiento” y que la expectativa de ganancias rápidas mantiene viva la idea de una nueva fiebre del oro en el Orinoco.
Convivencia, unidad y paz como discurso oficial
En paralelo a las tensiones internacionales y económicas, el discurso del PSUV insiste en la necesidad de unidad y convivencia interna. Cabello recordó que tanto Hugo Chávez como Nicolás Maduro apelaron a la paz tras el golpe de Estado de 2002, y que la prioridad actual es la liberación de la pareja presidencial, la tranquilidad del territorio y el desarrollo económico sustentable.
Por su parte, el ministro para las Comunas, Movimientos Sociales y Agricultura Urbana, Ángel Prado, informó que el exgobernante Nicolás Maduro y la llamada primera combatiente Cilia Flores se encuentran en buen estado de salud.
La confirmación la realizó a través de su cuenta de Telegram, tras conversar con el diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo del exmandatario. Según relató, ambos líderes, recluidos en una cárcel de máxima seguridad y rigor en Nueva York, están atentos a la situación nacional y mantienen plena confianza en el pueblo venezolano, al que exhortan a defender la paz y la integridad del territorio.
Prado añadió que Maduro sigue de cerca la preparación de la próxima Consulta Popular Nacional de las Comunas, convocada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez para el 8 de marzo.











