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Una tormenta invernal catalogada como una de las peores de las últimas décadas mantiene paralizada a una vasta extensión de Estados Unidos este fin de semana, afectando a dos tercios del país desde Texas hasta Nueva Inglaterra. Con al menos 11 muertes confirmadas, más de un millón de hogares sin electricidad y el peor día de cancelaciones de vuelos desde la pandemia de covid-19, la nación enfrenta un evento meteorológico de proporciones históricas.

Trump aprovecha el frío para negar el cambio climático
En medio de las alertas de emergencia y mientras millones de estadounidenses se preparaban para enfrentar temperaturas peligrosas, el presidente Donald Trump utilizó su red social Truth Social para cuestionar el consenso científico sobre el cambio climático. “Se espera que una ola de frío récord afecte a 40 estados. Rara vez se ha visto algo parecido. ¿Podrían los ‘insurrectos ambientales’ explicar QUÉ PASÓ CON EL CALENTAMIENTO GLOBAL?”, escribió el mandatario el viernes 23 de enero.
La publicación contrasta con las advertencias de gobernadores y del Servicio Meteorológico Nacional que llamaban a la población a tomar precauciones extremas. Trump no se hizo eco de estas recomendaciones oficiales, sino que reforzó su postura negacionista del cambio climático, que según él es “la mayor estafa jamás perpetrada contra el mundo“.
Más de una docena de científicos consultados por Associated Press calificaron las afirmaciones del presidente como erróneas. “Esta publicación en las redes sociales concentra una cantidad notable de lenguaje incendiario y afirmaciones inexactas en una declaración muy breve”, señaló Daniel Swain, científico climático del Instituto de Recursos Hídricos de California.
Los expertos aclararon que, aunque hace frío en el este de Estados Unidos, la mayor parte del mundo registra temperaturas más cálidas de lo habitual. Incluso existe una hipótesis entre científicos de que el este estadounidense podría estar experimentando inviernos más extremos precisamente debido al calentamiento del Ártico, parte del cambio climático.

Dimensión de la catástrofe
La magnitud de la crisis es alarmante. 20 estados y el Distrito de Columbia han declarado estado de emergencia, y se estima que más de 200 millones de personas están bajo algún tipo de alerta meteorológica.
Las autoridades de Tennessee reportaron tres muertes relacionadas con el clima, mientras que el Departamento de Salud de Luisiana informó de dos fallecimientos por hipotermia. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, reportó que cinco personas fueron encontradas muertas al aire libre durante el fin de semana en medio de temperaturas gélidas.
El transporte ha sido severamente afectado. El domingo se convirtió en la jornada con más cancelaciones de vuelos desde la pandemia, con más de 11 mil vuelos cancelados y 17 mil retrasos, según el secretario de Transporte, Sean Duffy.

La red eléctrica también ha sufrido graves impactos. Más de un millón de hogares permanecían sin electricidad el domingo, principalmente en el sur del país. El Departamento de Energía ordenó al operador de la red eléctrica de Texas activar la generación de respaldo en centros de datos para evitar cortes masivos de suministro, recordando la crisis de 2021 que dejó a millones sin servicio durante días.

El vórtice polar detrás del fenómeno
Los meteorólogos atribuyen este evento a una alteración del vórtice polar, una gran región de aire frío que circula sobre el Ártico. “Normalmente, el vórtice gira alegremente y tiene poco efecto en nuestro clima, pero ocasionalmente se mueve o se estira hacia el sur sobre América del Norte, trayendo consigo una oleada de frío”, explicó Jennifer Francis, científica principal del Centro de Investigación Climática Woodwell.
Las temperaturas han descendido dramáticamente en todo el país. Central Park en Nueva York registró 9 grados Fahrenheit (-13°C) el domingo, el nivel más bajo en casi dos años. En Minneapolis, las temperaturas alcanzaron los -23°C el viernes, mientras que en algunas zonas se registraron sensaciones térmicas de hasta -45°C.
Las perspectivas para los próximos días no son alentadoras. Según el secretario de Transporte, “va a seguir haciendo frío en el sur y el suroeste hasta el martes o miércoles. Pero en el medio oeste y el norte será hasta finales de la semana antes de que esas temperaturas empiecen a subir”.

Manifestaciones contra ICE desafían el frío extremo
A pesar de las condiciones climáticas brutales, miles de personas en Minnesota salieron a las calles para protestar contra las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El viernes 23 de enero, cuando las temperaturas alcanzaron los -23°C, los manifestantes abrigados con gorros, guantes y bufandas corearon “Fuera ICE” en lo que se convirtió en la primera huelga general en Minnesota en un siglo.

Más de 700 negocios en todo el estado cerraron en solidaridad con la protesta, desde restaurantes hasta instituciones culturales. En el aeropuerto de Minneapolis-St. Paul, 100 clérigos fueron arrestados durante una protesta pacífica contra los vuelos de deportación.

La movilización se intensificó tras la muerte de Renee Good, de 37 años, quien recibió tres disparos en la cabeza por parte de un agente del ICE el 7 de enero durante una redada. El sábado 24 de enero, la tensión escaló nuevamente cuando agentes del ICE asesinaron a Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años, durante nuevas protestas.


A pesar del clima peligrosamente frío con temperaturas alrededor de -21°C, los manifestantes se concentraron en el vecindario donde Pretti fue asesinado. Una multitud enojada gritó improperios a los agentes federales después del tiroteo. Los manifestantes arrastraron grandes contenedores de basura de los callejones para bloquear las calles, y quemaron al menos uno de ellos.

La resistencia comunitaria se ha organizado en redes de miles de voluntarios que monitorean las actividades del ICE a través de canales de Signal, proporcionan alimentos, cuidan niños y acompañan a personas mayores.
Mientras el país enfrenta uno de los eventos meteorológicos más severos de las últimas décadas, el debate sobre el cambio climático, las políticas migratorias y la capacidad de respuesta gubernamental se entrelazan en un momento crítico para millones de estadounidenses que luchan por mantenerse seguros en medio del frío extremo y la incertidumbre política.

Con las temperaturas que permanecerán peligrosamente bajas durante varios días más y las protestas que continúan desafiando el clima extremo, Estados Unidos enfrenta no solo una tormenta invernal, sino también una tormenta social y política cuyas consecuencias aún están por verse.












