|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Una delegación oficial de Irán, encabezada por Mohammad Bagher Ghalibaf, llegó a Islamabad para participar en conversaciones con Estados Unidos que buscan avanzar hacia un alto al fuego tras más de un mes de conflicto.
El proceso, mediado por Pakistán, arranca en un contexto de tensiones militares, exigencias diplomáticas y advertencias de nuevas ofensivas, refirieron medios como Al Jazeera e HispanTV.
La comitiva iraní, compuesta por unos 70 integrantes, incluye figuras clave como el canciller Abbas Araghchi, el general Ali Akbar Ahmadian y el gobernador del Banco Central Abdolnaser Hemmati.
Por parte de Washington, la delegación está liderada por el vicepresidente J. D. Vance, acompañado de enviados especiales como Steve Witkoff y Jared Kushner.
Antes del inicio formal de los contactos, representantes iraníes sostuvieron reuniones con autoridades pakistaníes, incluido el jefe del Ejército y el primer ministro.
Según fuentes locales, las negociaciones podrían extenderse durante varios días.
Irán pone condiciones para el alto el fuego
La delegación de Teherán llega a Islamabad con una propuesta de diez puntos como base para las conversaciones, según explicó el viceministro de Exteriores Mayid Tajt Ravanchi.
Entre las condiciones figuran garantías de no agresión, el levantamiento de sanciones, el reconocimiento de su programa nuclear con fines pacíficos y el control del estrecho de Ormuz.
También exige indemnizaciones por los daños de la guerra —que, según sus cifras, ha afectado a 125 mil infraestructuras civiles—, la retirada de fuerzas estadounidenses de la región y el fin de los conflictos en otros escenarios como Líbano.
El funcionario subrayó que Irán apuesta por la diplomacia, pero rechazó cualquier diálogo basado en “información falsa” o que sirva de antesala para nuevas acciones militares.
Además, calificó los ataques de Estados Unidos e Israel como una “guerra ilegal”.
Desconfianza y advertencias
A su llegada, Ghalibaf afirmó que Irán actúa con “buena voluntad”, aunque dejó claro que no confía en la otra parte, recordando experiencias previas fallidas.
Insistió en que ciertas condiciones, como el alto el fuego en Líbano y la liberación de activos iraníes congelados, deben cumplirse antes de avanzar.
En paralelo, el asesor presidencial Mehdi Tabatabaei aseguró que las Fuerzas Armadas están listas para responder ante cualquier violación de la tregua mientras avanzan los contactos diplomáticos.
Pakistán ve un momento decisivo
El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, calificó el inicio de las conversaciones como un “momento decisivo” para alcanzar una tregua duradera.
Aunque ya existe un alto el fuego temporal, advirtió que la etapa más compleja será lograr acuerdos estables que pongan fin a las hostilidades.
Washington negocia mientras amenaza
Mientras tanto, el presidente Donald Trump mantuvo un tono beligerante en paralelo al proceso diplomático.
En ese sentido, afirmó que su país se prepara para retomar la ofensiva si no se alcanza un acuerdo, asegurando que ya están “cargando los barcos con las mejores armas”.
También reiteró que no permitirá que Irán controle el tránsito en el estrecho de Ormuz y aseguró que ese paso marítimo será reabierto “con o sin la cooperación” de Teherán.
Refuerzos militares en la región
Mientras se desarrollan las negociaciones, Estados Unidos continúa reforzando su presencia militar en Oriente Medio.
Según reportes, aviones de combate han sido desplegados recientemente y entre 1500 y 2 mil soldados de la 82.ª División Aerotransportada podrían llegar en los próximos días, señaló Cubadebate.
A esto se suma el despliegue de unidades navales como el portaaviones USS George H.W. Bush y el USS Boxer, junto a miles de infantes de marina en tránsito hacia la zona.
En este escenario, las conversaciones en Islamabad se desarrollan bajo una doble presión: la urgencia de alcanzar un acuerdo y la amenaza latente de una escalada militar si fracasan los intentos diplomáticos.











