Donald Trump dio este viernes un portazo a una posible salida negociada al conflicto bélico que Estados Unidos e Israel comenzaron hace casi una semana, al bombardear Irán y matar a su máximo líder, el ayatolá Alí Jameneí.
El presidente estadounidense exigió una “rendición incondicional” de la nación persa para detener la escalada, en medio de crecientes ataques aéreos, fundamentalmente sobre la ciudad de Teherán.
“¡No habrá acuerdo con Irán, salvo una RENDICIÓN INCONDICIONAL! Tras eso y tras la elección de un líder GRANDE Y ACEPTABLE, nosotros, junto con muchos de nuestros maravillosos y valientes aliados y socios, trabajaremos incansablemente para rescatar a Irán del borde de la destrucción, haciéndolo económicamente más grande, mejor y más fuerte que nunca», aseguró el mandatario a través de un mensaje en su red Truth Social.
A su vez, apuntó que Irán tendrá un gran futuro. “¡HAGAMOS A IRÁN GRANDE DE NUEVO (MIGA)!”, agregó, según destaca la agencia Efe.
En los ataques iniciales, iniciados el pasado sábado, falleció junto al máximo líder iraní buena parte de la cúpula militar del país. Según datos que se actualizan continuamente la cifra de fallecidos entre militares y civiles iraníes superan ya el millar.
Irán tampoco cede
Desde que se desató el conflicto bélico Irán ha respondido disparando sus misiles contra objetivos de sus adversarios. Los ataques, que han llegado en varias ocasiones a la capital de Israel, se han extendido hasta alcanzar instalaciones militares de Estados Unidos en varias naciones de la región.
Hasta el momento el Pentágono confirma que esos ataques han provocado la muerte a seis militares estadounidenses desde el inicio de las hostilidades.
El incremento de estas bajas pudiera generar una presión insostenible para los planes de Trump, quien se comprometió durante su campaña a que durante su mandato Estados Unidos no se involucraría en otra guerra.
Como justificación, sostiene que se trata de una operación que tiene como objetivo proteger a los estadounidenses, acabar con las capacidades militares iraníes, destruyendo su ejército y programa nuclear.
Preocupación en la ONU
Cada vez más expertos coinciden en señalar la posibilidad de que la escalada bélica en torno a Irán se extienda en el tiempo, arrastrando consigo consecuencias nefastas.
En ese sentido, Volker Türk, principal autoridad sobre derechos humanos de la ONU, reiteró un llamamiento a la desescalada, porque el conflicto puede tener “enormes repercusiones económicas y medioambientales para todo el mundo”.
El alto comisionado lamentó también “la ridiculización de algunos a los valores fundamentales” que se ha mostrado en el conflicto, por lo que apeló a líderes de todo el planeta a “comprometerse inequívocamente a defender el derecho internacional humanitario y la Carta de las Naciones Unidas”, reporta Efe.
“Insto a los Estados implicados a que adopten de inmediato medidas para desescalar la situación y dar una oportunidad a la paz, y a los demás Estados, que pidan con claridad a esas partes implicadas que den marcha atrás”, señaló el diplomático austriaco.
A ello agrego que, ante la necesidad de contención se está viendo “una retórica cada vez más incendiaria y belicosa: más bombardeos, destrucción, muertes y una mayor escalada.
Alta tensión en el Líbano
En sus declaraciones a la prensa, Türk se mostró especialmente preocupado por lo que está sucediendo en el Líbano, zona que en su opinión se está convirtiendo en un “punto crítico”.
Sobre la muerte del ayatolá Alí Jameneí en los bombardeos iniciales de Estados Unidos e Israel y las declaraciones posteriores para justificarlo, el austriaco aseguró que “desde una perspectiva de derechos humanos, estamos en contra del asesinato”.
A su vez, explicó que ha pedido una investigación transparente e imparcial del bombardeo de la escuela de Minab (sur de Irán), que según las autoridades del país causó la muerte de decenas de niñas. “Una escuela es una institución civil que nunca debería ser atacada”, subrayó.












