Después de varios días de espera e incertidumbre, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, descartó reunirse este jueves en Turquía con su homólogo ucraniano Volodomir Zelenski para negociar el fin del conflicto militar entre ambas naciones.
Putin, quien había propuesto celebrar negociaciones directas con Ucrania en la ciudad turca de Estambul, dio así un esquinazo al diálogo aceptado luego por Zelenski, en medio de la reticencia de los aliados europeos de Kiev y amenazas de nuevas sanciones para Moscú.
Tras conocerse de la ausencia del mandatario ruso, las negociaciones de este jueves han quedado a la espera de los resultados del encuentro previo entre Zelenski y el presidente turco Recep Tayyip Erdogan —quien vuelve a oficiar como mediador—, previsto a celebrarse hoy en Ankara.
Putin envía a Estambul un equipo de segunda fila, el mismo que se encargó de las fallidas conversaciones de 2022, encabezada por el presidente de la unión de escritores de Rusia, Vladímir Medinski. Trump tampoco volará a Turquía https://t.co/ztPJWm8aLr
— EL PAÍS (@el_pais) May 15, 2025
La presidencia de Rusia, a través de un comunicado, anunció ayer que la delegación de su país estaría encabezada por el asesor presidencial Vladímir Medinski, el mismo que lideró las negociaciones hace tres años en la misma ciudad de Turquía, reseña la agencia EFE.
La comitiva rusa incluye también un viceministro de Exteriores, un viceministro de Defensa y un alto cargo del Estado Mayor del Ejército ruso.
El anuncio oficial puso fin a la especulación sobre la presencia entre los negociados rusos de figuras de peso como el asesor para Asuntos Internacionales del Kremlin, Yuri Ushakov, y el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov.
Por ese motivo, la participación de Ucrania en las conversaciones quedó en suspenso y depende exclusivamente de la decisión de Zelenski, según fuentes ucranianas.
A su llegada a Ankara este jueves, el líder de Kiev calificó de “decorativa” la delegación de Rusia y destacó, en comparación, el alto nivel de la comitiva de Ucrania.
Tras el esquinazo de Putin, Zelenski confirmó que tomaría una decisión luego de reunirse con su homólogo turco. “Pensaremos qué haremos, cuáles serán nuestros pasos después de hablar con el presidente Erdogan”, aseguró, citado por El País.
El diálogo que no será
La propuesta de establecer conversaciones para poner fin a la guerra en Ucrania llegó luego de que Putin respondiera a un pedido de varios países de impulsar una tregua durante 30 días.
El presidente ruso propuso el encuentro en Estambul “sin condiciones previas”, iniciativa que aceptó Zelenski, quien retó a Putin al encuentro cara a cara que este acabó por rechazar.
Días antes el líder ucraniano había dejado claro que no se reuniría con ningún posible integrante de la delegación rusa que no fuese el presidente Putin.
Las expectativas sobre el encuentro entre los presidente dispararon las posibilidades de una cumbre de alto nivel más concurrida, pues Erdogan consideró la opción de estar en Estambul en el caso de que los presidentes de Rusia y Ucrania aceptaran encontrarse en la ciudad turca.
En ese mismo sentido se había pronunciado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien se encuentra de gira por el Medio Oriente, pero una vez anunciada la composición de ambos equipos negociadores, esa idea quedó desechada.
Trump delegó la representación de Estados Unidos en manos del Secretario de Estado, Marcos Rubio, aunque no descartó por completo un giro en el guión.
“Estaba pensando en ir, pero es muy complicado… Si pasa algo, iría el viernes si es apropiado”, declaró Trump durante un desayuno empresarial en Doha.
Nuevo punto de partida
Rusia y Ucrania se acercan a retomar las negociaciones en el mismo lugar donde en marzo de 2022 no llegaron a acuerdos concretos, a pesar de barajarse propuestas desde ambos lados.
Los contactos habían comenzado en la ciudad de Antalya, donde se reunieron los ministros de Exteriores de ambas naciones sin lograr apenas avances para acercar posiciones.
Según ha trascendido, en el siguiente intercambio ya con Estambul como escenario, Ucrania llegó a ofrecer su renuncia a incorporarse a la OTAN a cambio de garantías de seguridad, pero tampoco se cerró ningún acuerdo.
Entonces los expertos relacionados con el tema aseguraban que las mayores discrepancias se mantenían en sobre la capacidad militar que mantendría Ucrania tras la guerra, las condiciones de su adhesión a la Unión Europea y las leyes sobre la cultura y lengua rusa en el país.












