En una paradoja que retrata la actual crisis energética de Cuba, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, compareció este jueves ante la Asamblea Nacional para defender la apuesta por las energías renovables y la transición hacia la soberanía energética, el mismo día en que la Unión Eléctrica (UNE) pronosticaba una afectación récord en el país.
En su parte de este jueves, la UNE estimó que los apagones afectarían a más de la mitad de la isla y el déficit ascendería hasta los 2065 megavatios (MW) durante el pico de consumo nocturno, suma nunca antes registrada en los últimos años.
Mientras De la O rendía cuentas sobre los avances del programa gubernamental para reanimar el Sistema Electroenergético Nacional (SEN), las previsiones oficiales situaban la disponibilidad apenas en 1665 MW frente a una demanda estimada de 3660 MW en esa franja horaria.
Finalmente, el pronóstico inicial no se cumplió y quedó ligeramente por debajo: 1947 MW, si bien averías y disparos de circuitos han afectado especialmente a la capital cubana durante las dos últimas jornadas. La de este jueves se trata, no obstante, de la segunda afectación histórica más alta, solo por detrás de los 2020 MW del pasado 15 de julio y por delante de los 1936 MW del 28 de junio.
Como se ve, los tres registros negativos más altos hasta la fecha en Cuba se han producido en menos de un mes, a los que se suman varios por encima de los 1800 MW también en los últimos tiempos.
El propio ministro reconoció ante el parlamento la gravedad del problema, que catalogó de “extremadamente complejo y multifactorial”, según reseña Cubadebate.
No obstante, enfatizó en que la estrategia gubernamental para hacer frente a esta situación es “correcta” y apuntó que su reto “radica en cómo avanzar sólidamente en un contexto de salidas imprevistas de plantas termoeléctricas, debido a su estado tecnológico y que no está garantizado el suministro estable de combustible”.
Inventario de crisis
Este viernes siete unidades térmicas amanecieron fuera de servicio por averías, reparaciones rápidas o mantenimientos prolongados, una cifra que, aunque ha oscilado, se ha mantenido sobre ese rango debido a las constantes roturas y reincorporaciones de varios de esos añejos bloques.
Mientras, 86 centrales de generación distribuida, dependientes de motores diésel y fueloil, están paradas por falta de combustible, a los que se unen ocho motores de la patana de Regla. No obstante, en varias ocasiones las centrales paradas han sobrepasado las 90 y hasta el centenar, mientras otro grupo de motores se ha visto también afectado por déficit de aceite.
En este contexto, los apagones en numerosas localidades cubanas superan las 20 horas diarias y han llegado incluso a sobrepasar los 30, mientras en La Habana se han mantenido en ascenso y han alcanzado hasta las 16 horas diarias, según testimonios recogidos y datos basados en la planificación oficial, que, por demás, no pocas veces se incumple.
Se calcula que el país necesitaría una inversión entre 8 mil y 10 mil millones de dólares para estabilizar y modernizar toda la infraestructura eléctrica, según cálculos de expertos independientes. Y se mantienen gravitando más riesgos por la crisis financiera.
“Una de las incertidumbres mayores que teníamos cuando estábamos preparando el programa de Gobierno, a partir de la situación financiera, era si podíamos mantener las patanas generando electricidad. Se han ejecutado pagos mínimos para lograr mantener esta generación móvil en el país”, informó el responsable sin entrar en montos financieros.
De acuerdo con su narrativa, la estrategia gubernamental ha permitido ir reduciendo ligeramente las horas de apagón en relación con los meses de mayo y junio —a pesar de que las mayores afectaciones se han producido en las últimas semanas— , pero reconoció el fiasco del programa de verano, para el cual el sector se prepara un año entero.
“No fue posible alcanzar las disminuciones que habíamos proyectado para julio y agosto por el déficit de combustible, uno de los problemas no resueltos totalmente”, concedió De la O sobre una etapa marcada por las vacaciones escolares y el aumento sostenido de las temperaturas.
Al respecto, el ministro aseguró que se trabaja “buscando alternativas para solucionar el suministro estable de combustible, que ha sido el problema más difícil de resolver por sus altos costos y la ineludible persecución del enemigo”, en referencia a las sanciones de Estados Unidos.
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El ministro y la solución única
De la O Levy defendió ante los diputados que “la única manera de resolver la crisis energética es continuar instalando fuentes renovables de energía y recuperando la generación de electricidad con combustible nacional”.
Subrayó que el Gobierno impulsa la estrategia aprobada en 2014 que busca alcanzar un 24 % de energías renovables en la matriz, meta que, aseguró, “hoy decimos que es alcanzable”.
Destacó la puesta en marcha de una veintena de nuevos parques solares fotovoltaicos hasta el momento en 2025, que han llegado a sumar 500 MW a la generación eléctrica en la franja horaria del mediodía, así como la sustitución de más de 700 sistemas de bombeo de agua que antes operaban con diésel por tecnología solar.
La meta inmediata: llegar a 92 parques fotovoltaicos con unos 2 000 MW para 2026, de los cuales unos 55 deberían estar en funcionamiento este año y aportar 1115 MW de potencia.
Tajante, el ministro justificó la apuesta renovable frente al deterioro del parque termoeléctrico: “una termoeléctrica tarda dos años en modernizarse; un parque solar se construye en tres meses. Cada panel que ponemos hoy es combustible que no tendremos que importar mañana y que hoy no tenemos”.
“Si no tuviéramos los parques solares fotovoltaicos; si no tuviéramos la generación distribuida, con el poco combustible disponible; si no tuviéramos las térmicas que se han ido recuperando… el apagón del día hubiera sido igual que el de la noche, con 1 600 o 1 700 Megavatios”, recalcó.
Sin embargo, reconoció que la solución no es inmediata: “No podemos asegurar que vamos a llegar al cero apagón. Esto es una estrategia, no un programa para el verano”.
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La estrategia del Gobierno
Como respuesta, el Buró Político del Partido Comunista y el Consejo de Ministros aprobaron a fines de 2024 un programa integral, cuyo piso energético consiste en recuperar 850 MW de generación distribuida y 1 400 MW en generación térmica nacional.
Igualmente, se basa en la incorporación sucesiva de parques solares y grupos electrógenos, la ejecución de inversiones en nuevas plantas y en la extracción y procesamiento de crudo doméstico y la promoción de iniciativas de ahorro y uso racional de la energía, con medidas como la rotación de circuitos, controles provinciales del consumo y ajustes en la producción y los servicios.
“Solo en moneda nacional, se han destinado más de 30 000 millones de pesos para respaldar las acciones ejecutadas”, remarcó De la O, quien destacó la colaboración venezolana y la entrega de los trabajadores del sector.
El funcionario anunció próximos trabajos de mantenimiento en la planta Antonio Guiteras —que debe incorporarse hoy luego de una parada para reparaciones— y la recuperación de la unidad dos de Felton (CTE Lidio Ramón Pérez), en Holguín, con la meta de añadir más de 300 MW de potencia nacional antes de fin de año.
En términos de seguridad, a su vez, el titular afirmó que se han fortalecido los controles para proteger las infraestructuras energéticas de hechos delictivos recientes.
Para el sector privado, las medidas comprenden incrementar la cantidad de actores económicos a controlar en los planes de consumo de electricidad y reorganizar las actividades de elaboración en panadería y dulcería fuera de los horarios picos, precisó el informe de Cubadebate.
En paralelo, el Gobierno reconoció errores y lleva a cabo visitas a cada provincia para “corregir maneras de hacer” y mantener un diálogo transparente con la población.
“Tenemos la obligación de explicar diariamente a todos los cubanos qué falló, nuestros errores, qué estamos haciendo y qué falta por hacer”, señaló el ministro en su intervención.
De la O Levy también señaló que aún se experimentarán “largas horas de apagón”, aunque aseguró que el programa diseñado “dará resultados” a largo plazo.
“Este programa de gobierno es, sin dudas, el camino correcto para eliminar el déficit de generación y avanzar en la ruta de la soberanía energética”, aseveró el titular, quien dijo no se trata de “una transición energética de un libro de texto” sino que “nace de la necesidad” y “se hace con lo que tenemos”.
De momento, el pronóstico de la UNE para hoy estima una mejoría respecto a las últimas jornadas hasta situar la afectación máxima en la noche en los 1595 MW, casi 400 MW menos que ayer. Para ello, el parte oficial prevé la entrada de tres unidades térmicas actualmente fuera del SEN, entre ellas la Guiteras, que no de incorporarse elevarían consecuentemente los apagones.












