Los rumores fueron creciendo jornada tras jornada hasta hacerse oficial este martes. Alfonso Urquiola Crespo, uno de los directores con más éxito en Cuba, volverá a dirigir a los Vegueros de Pinar del Río durante la 65 edición de la Serie Nacional de Béisbol (SNB).
La designación tomó forma definitiva, según el reporte de la Agencia Cubana de Noticias (ACN), ante las principales autoridades del deporte en el territorio, la comisión provincial de béisbol, glorias de ese deportes e integrantes del equipo.
Las autoridades del #DeporteCubano en esa provincia oficializaron el nombramiento de Alfonso Urquiola Crespo como director de Vegueros de Pinar del Río para la #65SNB.
Reconocido Alexander Urquiola por su entrega y resultados.#BeisbolCubano pic.twitter.com/okdChEa6eF— Comisión Nacional de Beisbol (@DireccionNacio5) March 24, 2026
El también destacado ex jugador asumirá otra vez la dirección de un equipo en los torneos cubanos, después de siete años de ausencia.
Lo hace para la próxima campaña en sustitución de su hijo Alexander, que se mantuvo al frente del elenco hasta la edición 64, en la que los partiverdes pelearon hasta el final, pero no consiguieron avanzar hasta la postemporada.
De acuerdo con publicaciones divulgadas en redes sociales, las autoridades se decantaron por la experiencia para cubrir un puesto que tenía entre los candidatos a Joselián Cejas, Donald Duarte y Pedro Luis Lazo.
Éxito contrastado
Además de sus buenos resultados en ligas de otras naciones -como Panamá-, Urquiola Crespo cuenta en su reconocido palmarés la conducción de los Vegueros hacia el trono cubano en tres ediciones de la SNB (1997-1998, 2010-2011 y 2014-15).
El triunfo en esta última le llevó a dirigir el elenco que representó a Cuba en la Serie del Caribe de 2015, celebrada en San Juan, Puerto Rico, donde la isla conquisto el único cetro desde su regreso a estas lides, experimentado un año antes en la venezolana Isla de Margarita.
También guió a la selección nacional al triunfo en el Campeonato Mundial de 1998, en Italia, y en el torneo de los Juegos Panamericanos de Winnipeg 1999, en Canadá.
“Más que un regreso se trata de un compromiso de seguir con el trabajo de mi hijo en el conjunto, que ha hecho un gran papel”, aseguró el timonel a la ACN.
“Esta no es sustitución, un padre no sustituye a un hijo; Alexander tiene otras responsabilidades, por ejemplo, el mundial sub- 15, y me siento contento con esta tarea de continuar su legado”, agregó.
Urquiola reconoció, además, la importancia de contar con el apoyo, el cariño y el respeto de la afición pinareña, y consideró que ese acompañamiento “me da vitalidad”.
“En un equipo todo tiene que funcionar, nadie es imprescindible, pero todos son importantes. Es una dinámica de grupo en la que cada cual tiene que sentirse partícipe de los triunfos y las derrotas”, sentenció.










