El frágil alto el fuego alcanzado entre EE.UU e Irán se mantiene tambaleante tras los devastadores bombardeos de Israel contra el Líbano, que dejaron cientos de víctimas, entre muertos y heridos.
La República Islámica advirtió que cualquier agresión contra el país árabe constituye una violación directa de la tregua y que responderá con contundencia, lo que mantiene en un alto riesgo la estabilidad regional y el tránsito energético en el Golfo Pérsico.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, condenó los ataques israelíes contra Líbano ocurridos horas después de que Pakistán anunciara la mediación de un alto el fuego de dos semanas entre Teherán y Washington.
“La República Islámica de Irán responderá con contundencia a cualquier agresión”, dijo el mandatario persa en una conversación telefónica con el primer ministro paquistaní, Shahbaz Sharif, reveló el portal persa Hispantv.
Los bombardeos israelíes en las islas de Lavan y Siri, así como la ofensiva terrestre contra posiciones de Hezbolá en Líbano, fueron denunciados por Teherán como violaciones flagrantes del pacto. Asimismo, el presidente iraní subrayó que la seguridad del estrecho de Ormuz depende del cese total de la agresión estadounidense-israelí.
Líbano, una pieza en la propuesta iraní de diez puntos
Irán insiste en que su propuesta de diez puntos para poner fin a la guerra incluye el alto el fuego en Líbano como una condición central, algo que EE.UU e Israel han desestimado.
Durante una llamada con el presidente francés Emmanuel Macron, Pezeshkian recalcó que “el cese de la agresión contra Líbano es una de las condiciones fundamentales” del plan.
Macron calificó el acuerdo como “un paso importante” hacia la paz, aunque reconoció que la violencia en Líbano amenaza con desbaratar cualquier avance diplomático. Francia, recordó Pezeshkian, fue garante de la tregua alcanzada en 2024 entre Israel y Hezbolá.
Las autoridades libanesas informaron que los ataques israelíes de este miércoles dejaron al menos 254 muertos y más de 1165 heridos, según reportes de prensa. Estos ataques, posteriores al anuncio de la tregua, han provocado una amplia condena internacional.
Las Fuerzas de Defensa de Israel anunciaron que se trató del mayor ataque coordinado desde el inicio de la operación “León Rugiente”. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, negó que Líbano forme parte de la tregua y prometió continuar las “operaciones terrestres selectivas” contra Hezbolá. El grupo libanés, por su parte, recalcó su derecho a contratacar.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó que Israel ha violado tres puntos de la propuesta de alto el fuego: los ataques en Líbano, la incursión de un dron en espacio aéreo iraní y la negación del derecho de Teherán a enriquecer uranio.
El gobierno iraní comunicó a Washington, a través de mediadores regionales, que solo continuará las conversaciones en Pakistán si se establece un alto el fuego en Líbano.
De acuerdo con despachos noticiosos, Irán advirtió que, de persistir los ataques israelíes, responderá militarmente contra Israel y otros países de la región. Además, amenazó con revertir la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz si la tregua no incluye explícitamente al Líbano.
Pakistán confirma violaciones
Por su parte, el primer ministro paquistaní, mediador del acuerdo, confirmó que los términos de la tregua fueron quebrantados. “Las violaciones reportadas socavan el espíritu del proceso de paz”, declaró Sharif, instando a todas las partes a actuar con moderación.
Islamabad reiteró su disposición a colaborar con países de la región para promover estabilidad en el Golfo Pérsico y Asia Occidental.
Aunque el presidente estadounidense Donald Trump calificó el plan iraní como “viable”, posteriormente aclaró que el Líbano “no fue incluido en el acuerdo” debido a la presencia de Hezbolá. Esa exclusión ha generado confusión y tensiones, ya que Irán sostiene que el pacto sí abarca al país árabe.
Pezeshkian criticó además a los países europeos por no adoptar una postura firme frente a las “atrocidades” cometidas por Estados Unidos e Israel. Instó a Europa a presionar a los agresores para que cumplan sus compromisos y eviten nuevos incumplimientos.
El estrecho de Ormuz como punto de presión
El estrecho de Ormuz, por donde en condiciones normales trasiega entre el 25 % y el 30% del crudo mundial, se ha convertido en un instrumento de presión.
Irán volvió a cerrar este miércoles el paso marítimo a sus enemigos tras los ataques israelíes en Líbano y condicionó su reapertura al cese de las agresiones. El mando militar iraní advirtió que “cualquier nuevo error del adversario será respondido con una fuerza aún más destructiva y letal”.
La incertidumbre geopolítica repercutió de inmediato en los mercados. Los precios del petróleo se desplomaron el miércoles por debajo de los 95 dólares por barril, mientras las bolsas mundiales registraron fuertes alzas tras el anuncio de tregua.
En la bolsa de Wall Street, indicadores como el S&P 500 subió 2,5%, el Dow Jones avanzó 1 325 puntos y el Nasdaq sumó 2,8%.
Sin embargo, los precios del crudo permanecen elevados ante la amenaza de una reanudación de los combates. El cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, en respuesta a los ataques israelíes en Líbano, mantiene al mercado energético en vilo, indicó un despacho de la agencia estadounidense Associated Press.











