Apenas 48 horas después de haber sincronizado, la termoeléctrica Antonio Guiteras salió nuevamente del SEN durante la noche del jueves debido a un salidero en caldera, una falla recurrente que obligó a detener la unidad cuando aportaba 190 megawatts al sistema.
Casi al mismo tiempo, la unidad 8 de la termoeléctrica Máximo Gómez, en Mariel, abandonó la generación por causas aún no esclarecidas, según reportes oficiales.
De acuerdo con información difundida por Canal Caribe, la Guiteras permanece bajo “protocolo técnico de enfriamiento”, un procedimiento que supera las 30 horas y que impide determinar el alcance real de la avería. La planta había sincronizado con el sistema el miércoles, tras una reparación anterior.
Román Pérez Castañeda, director general de la instalación matancera, explicó a la televisión cubana que el bloque se encuentra en fase de “enfriamiento controlado” en el área de calderas para permitir una evaluación segura de los daños.
El periodista José Miguel Solís señaló en Facebook que esta representa la decimotercera salida de la Guiteras del SEN en lo que va de año y apuntó a la necesidad de ejecutar “un mantenimiento de mayor alcance”.
La coincidencia de ambas salidas empeora un panorama ya marcado por múltiples unidades fuera de servicio. Según la UNE, siete de las 16 unidades termoeléctricas del país permanecen inactivas por averías o mantenimientos programados.
Viernes pegado a los 2 mil MW de déficit
Para el horario pico, la empresa estatal prevé una disponibilidad de apenas 1090 MW frente a una demanda estimada de 3050 MW. Esa diferencia provocaría un déficit de 1960 MW y una afectación real cercana a los 1990 MW, una de las cifras más elevadas reportadas en semanas recientes.
El deterioro estructural del parque termoeléctrico continúa siendo uno de los principales factores detrás de la crisis. Las plantas térmicas cubren aproximadamente el 40 % de la generación nacional, pero operan con décadas de explotación y limitadas inversiones acumuladas.
A ello se suma la paralización parcial de motores de generación distribuida —otro 40 % de la matriz energética— debido a la escasez de diésel y fueloil importados.
En paralelo, las energías renovables mantienen una participación aún insuficiente para compensar las pérdidas del sistema.
Aunque los nuevos parques solares han incrementado su aporte, el peso combinado del gas y las fuentes renovables apenas representa alrededor del 20 % del mix energético nacional, insuficiente para amortiguar fallas simultáneas de grandes bloques térmicos.
Cuba sufre una profunda crisis energética hace dos años, agravada desde enero por el asedio petrolero de EEUU, un escenario que el Gobierno de la isla ha reconocido como “crítico”.
La medida de Washington, que ha sido calificada por Naciones Unidas como contraria al derecho internacional, ha ocasionado una parada casi total de la economía en la isla y azuzado el descontento social, con repetidas protestas pacíficas, quemas de basura en las calles y cacerolazos, especialmente en la capital.











